Breve introducción a Yerma de Federico García Lorca
Antes de empezar con el resumen de Yerma vamos a hacer una breve introducción a esta creación de Federico García Lorca, uno de los autores más destacados de la conocida Generación del 27. Esta obra de teatro se estrenó en el 1934 y nos presenta una trama dividida en tres actos en los que se nos cuenta una tragedia de ambiente rural protagonizada por una mujer que no puede tener hijos. Se trata de una de las obras que se integran dentro de la Trilogía Lorquiana, un proyecto de Lorca en el que se incluye Bodas de Sangre, Yerma y una obra que nunca llegó a escribir: Las hijas de Loth.
En Yerma nos encontramos con un tema principal: la lucha por los instintos. Yerma es la protagonista de esta tragedia, una mujer que tiene el instinto de ser madre pero que no puede. Esta lucha por lo que necesita y lo que no consigue es la base motora de esta obra que hace que la propia protagonista termine odiándose a sí misma.
Esta obra fue escrita por el autor debido a que en la España de la época había un gran éxito en torno al drama rural. Con las obras que integran la Trilogía Lorquiana, el autor quería realizar un retrato de la vida en los pueblos pero, sobre todo, del papel de la mujer en estas sociedades más cerradas y tradicionales. Para la narración de Yerma, Lorca emplea una gran cantidad de símbolos que nos ayudan a comprender mejor las emociones y la psicología de los personajes; los más interesantes son los siguientes:
- El agua como símbolo de la fecundidad
- Las flores como símbolo de esperanza y alegría
- La roca y la arena son los símbolos de la esterilidad, el conflicto que vive la protagonista

Intervenciones Corales
La organización se sostiene sobre una serie de intervenciones corales (estas son las canciones que anticipan, adivinan e introducen y elevan la anécdota precisas de las dimensiones trágicas y representativas (esto es igual como sucede en la tragedia griega). En la tragedia griega el coro mantenía una función social. Anunciaba la actividad y guiaba el sentir del público. Tenía un carácter colectivo marcada en la voz de la conciencia colectiva y el anónimo.
En Bodas de Sangre hay cinco intervenciones corales: coros anónimos (“voces”) y otros comprometidos por los diferentes protagonistas. Estos coros se expresan en verso, lo que brinda a la obra un lirismo que conquistará el final.
