El almuerzo
El restaurador sevillano Miguel Ángel fue el encargado de servir un aperitivo lleno de exquisiteces, como las migas con huevo de codorniz, las brochetas de presa y mojo y los pinchitos de merluza con salsa tártara. Además, los invitados también pudieron disfrutar en el jardín de la maestría de distintos cortadores de jamón Cinco Jotas, de una barra de champán y de otra de fino, antes de pasar al salón, donde los mismos floristas que habían decorado el patio se encargaron de los arreglos florales de las mesas. Aquí, la inspiración fue la Sevilla barroca y los colores de los cuadros del siglo XVIII. Combinaron centros altos con bajos y jugaron con flores de la tierra como el nardo, el clavel y la rosa, así como con los tonos de la Semana Santa con nardos, lavanda, tulipanes y naranjas.



Originales sombreros, tocados espectaculares y coloridos vestidos. La boda se convirtió en una pasarela de elegancia y estilo


“La amistad es muy importante para los dos. Álvaro siempre ha sido buen amigo y Teresa, desde que la conocí, es un encanto conmigo. ¿Cómo no voy a estar en su boda? Vendría desde Barcelona o desde donde hiciera falta”, nos dijo Ona Carbonell, quien, con su pelo recogido y el detalle andaluz de unas mangas de volantes de organza, intentaba que su pequeño Teo se durmiera en su carrito. Era una tarea complicada porque, con su peto verde agua, dejaba ver sus bracitos y sus piernecitas sonrosadas como el algodón de azúcar y, claro, no había quién se resistiera a acariciarlo. “Carmen, ¡mira cómo le gustas! Ni pestañea”. “Yo no sé qué tengo que les encanto a los niños. ”, contestaba Carmen Lomana, vestida por Inés Domecq, al padre de la criatura, Pablo Ibáñez, que desistió de mecerlo en su sillita para cogerlo en brazos. Carla Goyanes, con un camisero azul añil de Pertegaz y tocado de Mimoki, fue finalmente quien consiguió dormir al bebé, para el que también tuvieron mimos Ana Antic, con un diseño en color tabaco de la firma neoyorquina Taya, y Andrea Pascual, vestida por Vogana.
ROCÍO PERALTA

La mujer de Miguel Báez ‘El Litri’ llevó un vestido camisero blanco roto con estampados florales en tonos burdeos, y le dio un aire folclórico a su look con un sombrero calañés negro y un bolso clutch en el mismo color.

TERESA BACA
Sin duda una de las invitadas más elegantes, Teresa Baca apostó por una firma española, Colour Nude, para la boda de su íntima amiga. Un vestido liso en color morado, en punto con nudo en delantero que estilice la figura, y una gran apertura en el centro de la falda. La modelo y periodista completó su look con una preciosa pamela de plumas de la marca Cherubina, un bolso clutch fucsia a juego, joyas de doradas de Kihara Joyas y Orobriz Plus, y medias negras semitransparentes con topitos y sandalias del mismo color.

