Textos Inspiradores para Oficiar una Boda Civil - Uniendo Almas con Palabras de Amor

Diferentes versiones del ritual de las velas de boda

Pese a todo lo dicho hasta ahora, hay parejas que prefieren encender las velas pequeñas nada más llegar al lugar de la ceremonia en lugar de esperar al momento de celebración del ritual. También hay parejas que se inclinan por dejar a sus padrinos (por lo general la madre del novio y el padre de la novia) la tarea de encender las velas que les representan. ¿Tenéis hijos? No dudéis en hacerles partícipes de un acontecimiento tan importante para la vida de toda la familia. Ellos pueden ser los encargados de encender las velas pequeñas –quizá incluso pueden tener su propia vela– y todos juntos encender la vela grande que simboliza la gran familia que formáis juntos.

Y aunque hay opiniones para todos los gustos, muchos contrayentes optan por apagar las velas pequeñas tras encender juntos la vela común, al tiempo que otros deciden dejar las tres encendidas. Sea cual sea vuestra elección, estará bien. Al igual que en el resto de temas relacionados con las bodas, vosotros sois lo que decidís cómo queréis que sea la ceremonia de la luz.

4. Lenguaje, extensión y ensayo

Si sabes escribir, tienes varios puntos ganados en esta travesía hacia el discurso perfecto. Si se te da bien, mucho mejor, la verdad. Debe estar bien escrito, por supuesto, pero hay formas bellas de escribir que pueden estar alejadas de la pedantería. Estos sencillos tips seguro que te ayudan.

La clave: ensayar

Hablar en público no es una actividad de buen gusto para todo el mundo. Para muchos es un auténtico calvario, sobre todo para aquellos novios que tienen pánico escénico, por lo que será mejor escribir con seguridad y ensayar el discurso una y mil veces. Para ello, utiliza un espejo que te permita enfrentarte a ti mismo. Grábate para descubrir las virtudes de tu interpretación y los fallos de tu perorata. Esta técnica también te ayudará a ver tu imagen real en ese escenario y a enterrar la estampa ficticia y distorsionada (para mal, siempre para mal) que sin duda se habrá cruzado por tu cabeza si eres inseguro/a. Si es el caso, prueba a hablar de tus nervios antes de empezar el discurso. De esta forma la gente será más permisiva con tus errores en la oratoria, mostrando empatía y ternura, así como cierta risa confidente.

Quizá no esté de más que lo memorices casi en su totalidad, pero deberías mostrarte relajado a la hora de pronunciarlo para evitar una sensación robótica, como quien se aprende algo sin sentirlo. Tienes que demostrar con tu voz y gestos lo que dicen tus palabras. De esa forma, el discurso quedará redondo.

Discurso boda: vista general de una ceremonia civil al aire libre

Textos para la ceremonia de la luz

El maestro de ceremonias, el sacerdote o la persona designada por la pareja para oficiar el ritual de la vela de boda será la encargada de leer cualquiera de estas magníficas propuestas. ¡Seguro que encontráis la vuestra! Y no lo dudéis: elijáis el texto para la ceremonia de la luz de boda que elijáis, conseguiréis emocionar a todos los seres queridos que os acompañen en vuestro romántico paso por el altar.

1. El primero se titula Habla la vela de vuestra boda y es obra del sacerdote belga, Phil Bosmans. Se trata de una lectura muy frecuente para acompañar a la ceremonia de la luz por su gran belleza y marcado simbolismo.

"Dejad que arda una vela el día de vuestra boda, es un símbolo que alumbra y acompaña. Después de pasados algunos años debe recordaros lo que hoy os habéis prometido. La vela del día de vuestra boda os susurra al oído: lo he visto. Mi llama estaba presente cuando os cogisteis las manos y regalasteis vuestro corazón. Soy algo más que una simple vela. Soy un testigo mudo en la casa de vuestro amor y continuaré viviendo en vuestro hogar. En los días en que brille el sol, cuando sintáis una gran alegría, cuando una bella estrella brille en el horizonte de vuestras vidas no necesitaréis encenderme.

Encendedme cuando anochezca, cuando irrumpa en vosotros una tormenta. Encendedme cuando haya que dar el primer paso y no sepáis cómo; cuando sea necesaria una explicación y no encontréis las palabras; cuando queráis abrazaros y los brazos estén paralizados, encendedme. Mi luz será para vosotros un signo claro. Habla su propio idioma, el idioma que todos entendemos. Soy la vela del día de vuestra boda. Dejadme arder mientras sea necesario, hasta que los dos unidos mejilla con mejilla, podáis apagarme. Entonces os diré agradecida: hasta la próxima vez".

Un hombre con una vela encendida en la mano

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