Biografía del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria

Albert nació el ago. 26, 1819, en Rosenau, Alemania. fue el segundo hijo del duque de sajonia-coburgo-gotha y luise pauline charlotte friederike auguste, princesa luisa de sajonia-gotha-altenburg, y su tío leopold, quien se convirtió en rey de bélgica en 1831, lo influyó mucho.
Cuando era adolescente, Albert viajó a Gran Bretaña y conoció a la princesa Victoria, su primo hermano y casi de su edad. Eran amistosos, pero Victoria no estaba impresionada con el joven Albert, que era tímido e incómodo. asistió a la universidad de bonn en alemania.
Los británicos estaban interesados en encontrar un marido adecuado para la joven princesa que debía ascender al trono. La tradición política británica decretó que un monarca no podía casarse con un plebeyo, y el grupo británico de candidatos apropiados era pequeño, por lo que el futuro esposo de Victoria tendría que provenir de la realeza europea. un coqueteo con el gran duque alexander nikolaevich, heredero del trono ruso, fue sincero y mutuo, pero el matrimonio se consideró imposible desde el punto de vista estratégico, político y geográfico, por lo que los buscadores de parejas buscaron en otra parte.
Los parientes de Albert en el continente, incluido el rey Leopoldo de Bélgica, esencialmente condujeron al joven a convertirse en el esposo de Victoria. En 1839, dos años después de que Victoria se convirtiera en reina, Albert regresó a Inglaterra. ella propuso matrimonio y él aceptó.
Viudez

El mismo año en que perdió a su madre, la reina Victoria tuvo que hacer frente a una muerte que fue mucho más traumática y dolorosa para ella: la de su marido. El príncipe Alberto falleció el 14 de diciembre de 1861, probablemente a causa de fiebre tifoidea.
El duelo que embargó a la reina inglesa fue tan intenso que vistió de luto durante el resto de su vida. Por eso se ganó el apodo de “la Viuda de Windsor”, descuidó su peso y su aislamiento la volvió impopular con el pueblo británico durante un tiempo.
Antes de morir, Alberto había comprado una casa llamada Balmoral en Escocia, esa se convirtió en una de las residencias favoritas de la reina Victoria durante sus años de aislamiento. Allí entabló una relación muy cercana con un miembro del personal llamado John Brown.

Se dijo que la monarca y su sirviente eran amantes e, incluso, que llegaron a casarse en secreto. Esa relación fue muy cuestionada, puesto que él no pertenecía a la nobleza. De cualquier modo, Brown murió en 1883 y provocó nuevamente un gran dolor en la reina.
Muerte
Victoria de Inglaterra falleció el 22 de enero de 1901 en la isla de Wight, Reino Unido. Tenía 81 años en el momento de su deceso y sufría de cataratas y reumatismo. Antes de morir dejó la orden de que se le dieran honores militares en su funeral.
También dejó asentado que debía ir vestida de blanco y solicitó que se enterraran con ella algunos recuerdos de sus seres más queridos. Fue sepultada junto al príncipe Alberto en el Mausoleo Real, en los jardines de Frogmore, Windsor.
La reina Victoria y el príncipe Alberto: el arte del amor
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A lo largo de su vida, la reina Victoria tuvo un gran aprecio por los abanicos, los cuales eran además de un accesorio de moda, auténticas obras de arte. Este abanico es un claro ejemplo. Data del 1750, fue pintado por una pareja de la corte y el príncipe Alberto se lo regaló en la época de su boda
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Este broche fue un regalo de Alberto que Victoria llevó el día de su boda. El día antes ella dijo que lo llevaría y lo describió en el diario como “un espléndido broche, con un gran zafiro rodeado de diamantes, realmente bonito”
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Victoria no fue la única mujer que se puso joyas especiales en su boda. Este broche con forma de águila fue un regalo que lucieron las 12 damas de honor que la acompañaron en el altar. Tiene un significado especial: la turquesa y las perlas representan el amor verdadero, los rubíes la pasión y los diamantes la eternidad

Coronación como reina de Gran Bretaña

Guillermo IV murió el 20 de junio de 1837; en mayo de ese mismo año la princesa Victoria había alcanzado la mayoría de edad. De ese modo pudo emprender su gobierno sin regencia desde el primer momento.
Ella misma describió la forma en la que supo que se había convertido en la soberana del Reino Unido: su madre la despertó con el anuncio de que el arzobispo de Canterbury y Lord Conyngham habían llegado a verla.
Luego, Victoria fue informada sobre el deceso de su tío y que, en consecuencia, ella era la nueva monarca británica.
Su primer deseo como reina fue tener una hora a solas diariamente, algo que el sistema Kensington no había permitido para la joven Victoria en toda su vida. También solicitó que su cama ya no estuviese dentro de la habitación de su madre.
Tres semanas después de ejercer su puesto como soberana tomó residencia junto con su madre en el palacio de Buckingham. Allí expulsó a Conroy de su personal, aunque él continuó trabajando para su madre, quien quedó restringida a un área lejana de la que ella ocupaba en el palacio.
Con la actitud de rechazo tanto para su madre, la duquesa de Kent, como para Conroy quedó confirmado que el sistema Kensington había sido un completo fracaso.
Primeros años de gobierno

En los inicios del reino de Victoria, el primer ministro inglés era William Lamb, vizconde de Melbourne. Ambos forjaron una fuerte relación tanto de amistad como de trabajo, puesto que la reina lo respetaba mucho y seguía sus consejos.
Melbourne fue uno de los grandes mentores de la reina Victoria en asuntos de política y relaciones exteriores. El vínculo entre ambos llegó a ser comparado con el que puede tener un padre con su hija.
