Coronación como reina de Gran Bretaña

Guillermo IV murió el 20 de junio de 1837; en mayo de ese mismo año la princesa Victoria había alcanzado la mayoría de edad. De ese modo pudo emprender su gobierno sin regencia desde el primer momento.
Ella misma describió la forma en la que supo que se había convertido en la soberana del Reino Unido: su madre la despertó con el anuncio de que el arzobispo de Canterbury y Lord Conyngham habían llegado a verla.
Luego, Victoria fue informada sobre el deceso de su tío y que, en consecuencia, ella era la nueva monarca británica.
Su primer deseo como reina fue tener una hora a solas diariamente, algo que el sistema Kensington no había permitido para la joven Victoria en toda su vida. También solicitó que su cama ya no estuviese dentro de la habitación de su madre.
Tres semanas después de ejercer su puesto como soberana tomó residencia junto con su madre en el palacio de Buckingham. Allí expulsó a Conroy de su personal, aunque él continuó trabajando para su madre, quien quedó restringida a un área lejana de la que ella ocupaba en el palacio.
Con la actitud de rechazo tanto para su madre, la duquesa de Kent, como para Conroy quedó confirmado que el sistema Kensington había sido un completo fracaso.
Primeros años de gobierno

En los inicios del reino de Victoria, el primer ministro inglés era William Lamb, vizconde de Melbourne. Ambos forjaron una fuerte relación tanto de amistad como de trabajo, puesto que la reina lo respetaba mucho y seguía sus consejos.
Melbourne fue uno de los grandes mentores de la reina Victoria en asuntos de política y relaciones exteriores. El vínculo entre ambos llegó a ser comparado con el que puede tener un padre con su hija.
Muerte
Victoria de Inglaterra falleció el 22 de enero de 1901 en la isla de Wight, Reino Unido. Tenía 81 años en el momento de su deceso y sufría de cataratas y reumatismo. Antes de morir dejó la orden de que se le dieran honores militares en su funeral.
También dejó asentado que debía ir vestida de blanco y solicitó que se enterraran con ella algunos recuerdos de sus seres más queridos. Fue sepultada junto al príncipe Alberto en el Mausoleo Real, en los jardines de Frogmore, Windsor.
Descendientes de la Reina Victoria
Los descendientes de la Reina Victoria han jugado un papel crucial en la historia europea y mundial. Victoria, conocida como la abuela de Europa, tuvo nueve hijos que se casaron con miembros de diferentes casas reales europeas, lo que llevó a la mezcla de sangre real en numerosas casas reales.
Uno de los descendientes más destacados de la Reina Victoria es el actual monarca del Reino Unido, la Reina Isabel II. Isabel II es tataranieta de Victoria y ha sido una figura emblemática del poder y la tradición real durante más de seis décadas.
Otra descendiente notable es la Reina Margarita II de Dinamarca. Margarita II es bisnieta de Victoria y ha sido una figura popular y querida en su país durante su largo reinado.
Además de los monarcas actuales, muchos otros miembros de la realeza europea pueden rastrear su linaje hasta la Reina Victoria. Esto incluye a reyes y reinas de países como España, Suecia, Noruega, Bélgica y Países Bajos, todos compartiendo una conexión común con la emblemática reina británica.
