Caen más récords, es un paso más

Sergio Heredia
Hace unos días el barcelonés compartió un vídeo en su cuenta de Tik Tok donde exponía los motivos que le llevaban a correr un maratón. "Toda persona que tenga un objetivo, por mucho que tenga muchas dificultades y miedos que le acompañen, con sacrificio, actitud y trabajo en equipo, lo puede conseguir", decía a través del lenguaje de signos y ayudado por su mujer, que es la que pone voz a sus palabras.
"Decidí correr el maratón de Barcelona para que las personas que sientan miedo o no se vean capaces de lograr este objetivo me vean cruzar la meta de un maratón y se digan a sí mismas: yo también puedo", recordó.
Tras su llegada a meta, declaró sentir una "satisfacción inmensa" por lo que acababa de conseguir. “Este maratón ha sido la experiencia más grande de mi vida. Es un sueño hecho realidad, pero detrás de este triunfo hay muchos meses de sacrificio, esfuerzo y entrenamiento. Ha sido muy duro y me he puesto al límite, pero ha valido la pena. La satisfacción es inmensa”, afirmó.
Lo que sabemos del enlace cancelado
Carmen Otte estaba preparándose cuando recibió una llamada del que iba a ser su marido diciéndole que tenía dudas y que no quería seguir adelante. La noche anterior habían celebrado la preboda, en donde invitados como Juan del Val no notaron que hubiera ningún problema entre los novios.
Antes de hablar con su novia, Juan Ortega había consultado con dos sacerdotes. Uno de Jerez, amigo de Carmen, y otros de Barcelona, con quien él mismo tenía buena relación. Aunque el primero le dijo que siguiera adelante, el segundo le aconsejó que, si no estaba seguro, no diera el paso.

Según contó Juan del Val, que era uno de los invitados, fueron enterándose cuando quedaba una hora para el enlace. Poco a poco se corrió la voz entre las personas que iban a asistir al enlace, que habían llegado desde varios lugares de España para la boda.
Carmen Otte Alba iba a lucir un vestido de Carmen Maza, una pieza de unos 5.000 euros con aires clásicos pero bohemios. Todo estaba listo para la celebración, que se estima que puede haberles costado entre 70.000 y 90.000 euros. Unas cantidades de las que se ha hecho cargo el torero.

