Su tesoro
Su hija Nuria sufre una enfermedad de desarrollo y en el 2020 tuvo un cáncer
Desgraciadamente para el cómico, su vida ya se había teñido de negro en más de una ocasión y con una doble pérdida más trágica si sabe como es la muerte de un hijo. En el caso de Arévalo, han sido dos hijos los que han desaparecido de su vida: uno al mes de nacer y que, como confesó en una ocasión, murió en sus brazos, y su hijo Kike, que falleció con 27 años a causa de un infarto de miocardio. Desde entonces, el humorista tiene una foto suya en una medalla que besa antes de salir al escenario, un consejo que en su día confesó en una charla con Bertín que le había dado Gila .

Sus dos otros hijos son Paco, un actor que también ha trabajado con él como regidor, y Nuria que sufre Síndrome de Williams, un trastorno del desarrollo. Además, el pasado año tuvo que luchar contra un cáncer que, por ahora, parece estar controlado. Tantos golpes seguidos fraguaron una conexión especial con alguien que conocía bien porque habían trabajado juntos y con quien, finalmente, ha iniciado una relación sentimental.

Malena Gracia, de 51 años, no se ha separado de él en estos momentos complicados y, aunque viven separados (él en Valencia con su hija y ella en Madrid con sus cinco mascotas) la relación es muy sólida tal y como contaron hace poco en una aparición en Sábado Deluxe . “Lo nuestros es un amor maduro, diferente. Es mi amigo y luego ha venido todo lo demás”, aseguraba la cantante en aquel momento.

Superar el miedo
Además, la fiscalía a cargo de Rafael Curruchiche, que ha emprendido procesos contra periodistas y operadores de justicia que lucharon contra la corrupción, comenzó a investigar supuestas irregularidades en la conformación del Movimiento Semilla en 2019. Lo hizo justo cuando el partido pasó a la segunda vuelta. El fiscal logró que un juez dictara la cancelación de la personería jurídica del partido. Y aunque un amparo de la Corte Constitucional garantizó finalmente la participación de Arévalo en la segunda vuelta, la orden sigue vigente y se teme que Curruchiche pueda iniciar los trámites para despojar de inmunidad a los funcionarios electos por ese partido.
“Sabemos que hay una persecución política en curso que se lleva a cabo por medio de las instituciones y fiscalías y jueces que han estado cooptados corruptamente”, dijo Arévalo en la rueda de prensa. “Quisiéramos pensar que la contundencia de esta victoria va a hacer evidente que los intentos de descarrilar el proceso electoral no van a tener lugar. El pueblo de Guatemala ha hablado contundentemente”, añadió. Sin embargo, insistió en que su equipo legal está listo para responder ante cualquier acción del Ministerio Público.
Avanzar hacia la segunda vuelta con una investigación penal que consideran espuria fue complicado, pero el equipo ha logrado sobreponerse al miedo. “El principal riesgo es que en Guatemala no pase nada, el principal riesgo es que esta elección no se hubiera ganado”, dijo antes de salir a encontrarse con los votantes embebidos de esperanzas.
La inesperada victoria de Bernardo Arévalo, una nueva “primavera democrática” para Guatemala

En Guatemala, en la noche de este domingo, más que la sorpresiva victoria del progresista Arévalo, un candidato que hace dos meses ni siquiera aparecía en las quinielas electorales, se celebraba una nueva oportunidad para rescatar al país de las garras de una corrupción que lleva décadas arrasando con todo y que en los últimos años ha venido acompañada de un auge autoritario.
La mujer, que es madre de ocho hijos, dice apoyar a Semilla desde la legislatura pasada, entre otras cosas porque supone una renovación de las viejas caras de los políticos de siempre en el Congreso. “A Arévalo le pediría que le de trabajo a los jóvenes porque acaban de salir mis hijos de estudiar y no hay trabajo. Yo no les he permitido ir a Estados Unidos porque ya ve lo que pasa”, dice la mujer en referencia a las tragedias comunes entre las decenas de miles de migrantes guatemaltecos que cada año tratan de buscar en el norte las oportunidades que no les da su país.
La menor de sus hijas Julissa, de 24 años, también celebra después de votar por Arévalo en las segundas elecciones de su vida. Pero dice que su apoyo por el Movimiento Semilla no es un cheque en blanco. “Hemos confiado en otros y todos nos han defraudado. Tenemos confianza que él va a hacer un cambio que necesita Guatemala para que mejore de toda esta corrupción que es lo que está acabando con nuestro país”, afirma. Pero advierte que los ciudadanos lo que necesitan son hechos y no solo palabras. “Vamos a estar al pendiente y, si toca hacer una protesta por algo con lo que no estemos conforme para que nos tomen en cuenta a todos, la vamos a hacer, porque el pueblo es el que manda”, asegura.
