Discursos graciosos para boda. Ideas para sorprender a los invitados
Preparar diversión en un discurso es una de las maneras de romper el hielo en la recepción, los invitados no se esperan un discurso gracioso que en vez de hacer soltar lágrimas salgan carcajadas en la fiesta.
Si este es tu propósito, te felicitamos te gusta marcar la diferencia y no todo tiene que ser pautado por las tradiciones, aunque para una boda aunque hace falta reír un poco, hay que poner un límite con el respeto.
“Seguro ustedes quieren saber cómo es que hoy me casé, es que me conocen, resulta que un buen día me di cuenta que lo amaba tanto como amo las tarjetas de crédito. Y no lo pensé dos veces”
“Cumpliré esta promesa de amor, el cuerpo no se enoja”
“Yo a ti mi amor te voy amar tanto como mi equipo de fútbol”
“No te quejes para dormir amor de mi vida y corazón, porque dormirás solo
“Yo te amo con fuerza amada, sin embargo, ni casado estaré a tu lado cuando manejes”
“Aquí estamos amor, casado a pesar de que me chocaste el carro”
Cómo lograr discursos de bodas originales
Los discursos originales y divertidos van de la mano a la hora de hacer del momento un instante diferente, agregar una risa en tus frases ayudará para anexar ese elemento que hace falta en la recepción.
Para lograr originalidad en tu discurso de boda, puedes empezar con buscar el momento en el que solicitarán que se te conceda la palabra, puede ser inesperadamente en un descanso después de una set de baile, durante una intervención musical y pides que se suspenda el baile para un pequeño brindis que se te ocurrió.
Para esta última idea es necesario conversar con los novios y el grupo musical, de cualquier forma, será la manera en la que te anuncies para tus palabras la que sentencie el discurso a los invitados y novios. Sin dudas, está cargado de originalidad. Sigue estos consejos para lucirte en la ceremonia:
Discurso de Boda Divertido . Discurso 1
Querida amiga, nunca pensé que llegaría el día en que te casarías. Recuerdo cuando éramos adolescentes y decías que nunca te casarías, que los hombres daban mucho trabajo (y tenías razón).
Pero aquí estás, a punto de unir tu vida a la de [nombre del novio]. Al principio cuando los vi juntos pensé “esto no va a durar”, pero me equivoqué y me alegro de haberlo hecho. [Nombre del novio], gracias por enamorar a esta testaruda y hacerla cambiar de opinión.
Les deseo toda la felicidad del mundo. Ojalá estos primeros meses de casados sean más románticos que nuestras primeras citas de adolescentes, cuando [anécdota graciosa]. Un brindis por los recién casados.
