«Emilio de Justo ha tenido mucha suerte, es un milagro que esa caída tan violenta no fuese fatal»

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Como si no hubiera mañana se tiró a matar Emilio de Justo, que sufrió una gravísima lesión cervical en su mayúscula apuesta en Las Ventas. Como si no hubiera mañana. Y eso que era el primer toro de su reto con media docena de bravos en Las Ventas. Todo corazón en la hora final, que a punto estuvo de serlo para el torero. Su frase en la entrevista en ABC retumbaba en el tendido: «Después del 10 de abril no hay vida para mí». No pensaba en nada más la figura de Torrejoncillo que en la tarde del Domingo de Ramos, una tarde de duras estaciones de Semana Santa cuando el parte confirmó la gravedad: «Fue explorado por un dolor cervical intenso y limitación funcional severa de la columna cervical, pero sin ninguna afectación neurológica sensitiva y motora. Se le realiza una RX en la que no se objetivan desplazamientos ni luxaciones, TAC de columna cervical con fractura estallido de masa lateral izquierda de atlas (C1) y fractura estallido de masa lateral derecha de axis (C2), sin desplazamientos apreciables. Se realiza también una resonancia magnética urgente sin que se aprecie afectación medular ni lesiones ocupantes de canal, con lesión ligamentosa atlantoodontoidea. El paciente queda ingresado a la espera de inmovilización definitiva. Pronóstico muy grave ».
Aún duele el parte, como se dolía Emilio de Justo: «Entró en la enfermería con un quejido tremendo», contaba Máximo García-Padrós , cirujano jefe de Las Ventas. El calvario se extendió en la noche más larga: «Ha pasado la noche con muchos dolores y molestias, pero animado porque los médicos le han dicho que es recuperable», explicó su apoderado, Alberto García . Y continuó: «Tenemos que dar gracias, los médicos nos dicen que ha tenido mucha suerte, porque esa caída, con tantísima violencia, pudo ser fatal. Ahora es cuestión de paciencia». Respecto a los plazos de recuperación, «depende muchísimo de cada persona, pero nos hablan de tres a seis meses ; Emilio está muy fuerte y esperamos que se le suelde pronto; además, finalmente no hay esa fisura en la base del cráneo que pareció verse en el primer TAC».
Un rotundo De Justo desoreja al gran quinto

Una jota le dedicó un aficionado a Emilio De Justo a la salida del quinto de la que media plaza no se enteró. Salió un toro muy terciado de pelo castaño con 506 kilos de peso ¿? con el que se estiró De Justo a la verónica, cerrando con buena media. Empujó bien el toro en el primer encuentro con el piquero y quitó por elegantes chicuelinas Emilio De Justo, rematando con otra media de buena estética. Picó trasero Germán González. Meció a la verónica en su turno Pablo Aguado cerrando el quité con una media eterna. Saludaron Morenito de Arlés y Pérez Valcarce tras excelente tercio de banderillas. Aclamado brindis de Emilio De Justo con la gente muy metida en la lidia y se plantó en los medios para torear en redondo de rodillas pero el toro no fue franco y tuvo que incorporarse el buen torero extremeño. Tras una poderosa tanda, y jaleada, rompió la faena y la música. Estaba armando el taco Emilio De Justo. Naturales con la diestra y la plaza entregada. Los naturales por el pitón izquierdo no desentonaron en temple y encaje de figura en dos soberbias series rematadas con largos pases de pecho. Seguía Emilio pasando por delante del estoque simulado sin cogerlo del suelo y seguía toreando de dulce el extremeño al natural. Cerró con manoletinas y un extraordinario y lento pase de pecho. Mató de estocada arriba. Muerte de bravo del toro, este gran «Guajiro» número 103, castaño de capa y de 506 kilos de peso , excelente toro de El Pilar, y dos orejas sin discusión para Emilio de Justo.
