Aguado se estrella contra el inválido tercero

Más bajo de hechura fue el tercero, un colorado ojo de perdiz que fue protestado por su presencia (hubo palhas más terciados pero no se oyó ni una queja) con el que dejó unas templadas verónicas Pablo Aguado. Blando el toro sangró mucho en el primer puyazo, a pesar de no estar mucho tiempo en el peto y se arrancó con alegría en el segundo, picando bien Manuel Jesús Ruiz. Perdió las manos el de Moisés Fraile y arreciaron las protestas pero el presidente lo aguantó. Muy bien a una mano para cerrar el toro Juan Sierra. Tras los primeros muletazos volvió a caer el cornúpeta y arreciaron las protestas de nuevo. Con mucha suavidad Pablo Aguado con la derecha. Muy corto y sin nada el de el Pilar por el pitón izquierdo. Lo apretó Aguado con la diestra y el toro respondió bien pero en el remate perdió las manos. Luego ya se fue apagando el de El Pilar sin éxito. Pinchazo, media estocada descabello. Pitos para el toro y silencio para Pablo Aguado.
Un rotundo De Justo desoreja al gran quinto

Una jota le dedicó un aficionado a Emilio De Justo a la salida del quinto de la que media plaza no se enteró. Salió un toro muy terciado de pelo castaño con 506 kilos de peso ¿? con el que se estiró De Justo a la verónica, cerrando con buena media. Empujó bien el toro en el primer encuentro con el piquero y quitó por elegantes chicuelinas Emilio De Justo, rematando con otra media de buena estética. Picó trasero Germán González. Meció a la verónica en su turno Pablo Aguado cerrando el quité con una media eterna. Saludaron Morenito de Arlés y Pérez Valcarce tras excelente tercio de banderillas. Aclamado brindis de Emilio De Justo con la gente muy metida en la lidia y se plantó en los medios para torear en redondo de rodillas pero el toro no fue franco y tuvo que incorporarse el buen torero extremeño. Tras una poderosa tanda, y jaleada, rompió la faena y la música. Estaba armando el taco Emilio De Justo. Naturales con la diestra y la plaza entregada. Los naturales por el pitón izquierdo no desentonaron en temple y encaje de figura en dos soberbias series rematadas con largos pases de pecho. Seguía Emilio pasando por delante del estoque simulado sin cogerlo del suelo y seguía toreando de dulce el extremeño al natural. Cerró con manoletinas y un extraordinario y lento pase de pecho. Mató de estocada arriba. Muerte de bravo del toro, este gran «Guajiro» número 103, castaño de capa y de 506 kilos de peso , excelente toro de El Pilar, y dos orejas sin discusión para Emilio de Justo.
El divorcio de Lili

En el primer programa, Lili hizo un descargo sobre su escandaloso divorcio, tras 25 años en pareja con el empresario cubano Lorenzo Luaces. "Fue un divorcio muy público, de una persona con la que pensé que tenía una vida perfecta, una familia perfecta, todo perfecto. La vida simplemente te enseña que no es así", expresó. Y contó cómo se enteró de que su esposo tenía un affaire: fue poco antes de salir al aire, y tras un huracán, cuando él le confesó que no solo la había engañado sino que lo estaban extorsionando con fotos.

Lili, además, dio detalles de la noche en que despareció. Sin avisar a nadie, tomó su auto en su casa en Miami y en pijama manejó hasta las 4 de la mañana, cuando se dio cuenta había llegado a Orlando. "¿Por qué decidió eliminarme de mi posición como esposa?", dijo Lili que pensaba al manejar. Más allá de la humillación, los Estefan consideran a Luaces parte de la familia. "Rezo todas las noches para que mis hijos conozcan al increíble hombre con el que me casé y no del que me divorcié", concluyó.
Talavante lo intenta con otro inválido, el cuarto

Faroles de recibo de Talavante al cuarto, seguidas de verónicas a pies juntos muy jaleadas. El toro, otro colorado con más presencia, cuajado y con longitud de pitones que el anterior pero con trece kilos menos, 499 este se dejó pegar con fijeza en el caballo montado por Manuel Cid. Chicuelinas de Talavante y pérdida de manos del toro, y vuelta a las protestas. Muy justo este toro también, lo aguantó en el ruedo el usía. Brindis de Talavante con alguna protesta de fondo. Se sacó Talavante al de El Pilar y este volvió a perder las manos. De viaje corto y muy rebrincado fue imposible el lucimiento. Pinchazo y bajonazo de Talavante para acabar con el toro, que fue pitado en el arrastre siendo silenciado Alejandro Talavante.
