Aguado se estrella contra el inválido tercero

Más bajo de hechura fue el tercero, un colorado ojo de perdiz que fue protestado por su presencia (hubo palhas más terciados pero no se oyó ni una queja) con el que dejó unas templadas verónicas Pablo Aguado. Blando el toro sangró mucho en el primer puyazo, a pesar de no estar mucho tiempo en el peto y se arrancó con alegría en el segundo, picando bien Manuel Jesús Ruiz. Perdió las manos el de Moisés Fraile y arreciaron las protestas pero el presidente lo aguantó. Muy bien a una mano para cerrar el toro Juan Sierra. Tras los primeros muletazos volvió a caer el cornúpeta y arreciaron las protestas de nuevo. Con mucha suavidad Pablo Aguado con la derecha. Muy corto y sin nada el de el Pilar por el pitón izquierdo. Lo apretó Aguado con la diestra y el toro respondió bien pero en el remate perdió las manos. Luego ya se fue apagando el de El Pilar sin éxito. Pinchazo, media estocada descabello. Pitos para el toro y silencio para Pablo Aguado.
El accidente
Corría el año 1990 y los titulares la daban por muerta. "Gloria Estefan murió en un accidente", leyó su madre en el graph de un noticiero. No era el caso, no había muerto, pero sí había sufrido un accidente muy grave que estuvo cerca de dejarla sin movilidad, como su padre. La cantante sufrió la fractura de una vertebra en la mitad de la columna cuando el bus donde viajaba con la banda fue impactado por un camión con remolque en una ruta nevada al este de Pensilvania. También viajaban Emilio y Nayib, pero ellos, comparado a lo que le sucedió a la cantante, salieron casi ilesos. Gloria se encontraba durmiendo una siesta en un sillón cuando salió disparada del vehículo tras el impacto. Los médicos no le dieron buenas noticias: no le podían garantizar que volviera a caminar, porque la lesión presionaba la médula. "Espero que al menos puedas caminar con cuidado, pero no creo que vuelvas al escenario", le dijeron. Además, le advirtieron que a raíz de las lesiones no podría tener más hijos. Algo que le rompió el corazón: después de la gira, querían darle un hermanito a Nayib.
"Lo más valiente que he hecho en mi vida ha sido sobrevivir a la parálisis casi completa que padecí tras mi accidente. Aunque tenía asumido que lo más probable es que no pudiera volver a andar nunca más, no dejé que esa idea pesimista me invadiera y perjudicara mi rehabilitación", dijo a Daily Express sobre esa traumática experiencia.
Tras mucha voluntad y un fuerte trabajo ["Hice de seis a siete horas diarias de rehabilitación para tratar de evitar lo que decían que era inevitable: que iba a terminar en una silla de ruedas", dijo en ese entonces], Gloria, quien siempre se mostró muy agradecida por el apoyo y las oraciones de sus fans, logró recuperarse y hasta subir otra vez a los escenarios, pero todavía le quedaba un pendiente: tener otro hijo. Antes tenía que reencontrase con su cuerpo al que, según reveló, lo sentía extraño ["Mi cuerpo ya no era mío", expresó en una nota con The Guardian] y le costaba reconocerse como mujer. En 1992 comenzó con la búsqueda, luego de que el equipo médico le diera el visto bueno. El camino fue mucho más duro de lo que pensó, y fue tras muchas frustraciones que descubrieron que el choque había corrido de lugar sus trompas de Falopio. "Durante el primer año seguimos intentándolo, sin saber si algo andaba mal", contó sobre ese proceso.
