Un rotundo De Justo desoreja al gran quinto

Una jota le dedicó un aficionado a Emilio De Justo a la salida del quinto de la que media plaza no se enteró. Salió un toro muy terciado de pelo castaño con 506 kilos de peso ¿? con el que se estiró De Justo a la verónica, cerrando con buena media. Empujó bien el toro en el primer encuentro con el piquero y quitó por elegantes chicuelinas Emilio De Justo, rematando con otra media de buena estética. Picó trasero Germán González. Meció a la verónica en su turno Pablo Aguado cerrando el quité con una media eterna. Saludaron Morenito de Arlés y Pérez Valcarce tras excelente tercio de banderillas. Aclamado brindis de Emilio De Justo con la gente muy metida en la lidia y se plantó en los medios para torear en redondo de rodillas pero el toro no fue franco y tuvo que incorporarse el buen torero extremeño. Tras una poderosa tanda, y jaleada, rompió la faena y la música. Estaba armando el taco Emilio De Justo. Naturales con la diestra y la plaza entregada. Los naturales por el pitón izquierdo no desentonaron en temple y encaje de figura en dos soberbias series rematadas con largos pases de pecho. Seguía Emilio pasando por delante del estoque simulado sin cogerlo del suelo y seguía toreando de dulce el extremeño al natural. Cerró con manoletinas y un extraordinario y lento pase de pecho. Mató de estocada arriba. Muerte de bravo del toro, este gran «Guajiro» número 103, castaño de capa y de 506 kilos de peso , excelente toro de El Pilar, y dos orejas sin discusión para Emilio de Justo.
La vida de Cristina Blanco: Una mirada al pasado de la novia de Emilio de Justo
Los inicios de Cristina Blanco
Para comprender la vida de Cristina Blanco, es importante conocer sus orígenes. Nacida en una pequeña ciudad del norte de España, Cristina creció en un entorno familiar modesto pero lleno de amor y apoyo. Desde temprana edad, demostró su pasión por los animales y la naturaleza, lo que la llevó a estudiar veterinaria en la universidad.
La carrera profesional de Cristina
Tras graduarse, Cristina Blanco trabajó en varios proyectos de conservación animal, colaborando con organizaciones internacionales y viajando por diferentes países. Su dedicación y conocimiento la llevaron a convertirse en una voz influyente en el ámbito de la protección de especies en peligro de extinción. Sus logros profesionales no pasaron desapercibidos, y fue durante uno de estos proyectos que conoció a Emilio de Justo, reconocido torero español.
El romance con Emilio de Justo
La relación entre Cristina Blanco y Emilio de Justo ha sido bastante comentada en los últimos años. A pesar de provenir de mundos aparentemente opuestos, ambos comparten una pasión por la naturaleza y el respeto por los seres vivos. Este factor en común fortaleció su vínculo y, a pesar de los desafíos propios de sus respectivas carreras, han logrado construir una sólida relación basada en el amor y la comprensión mutua.
La historia de Cristina Blanco es fascinante y revela una mujer comprometida con la protección de la vida animal y la conservación de las especies en peligro de extinción. Su conexión con Emilio de Justo demuestra cómo dos personas pueden encontrar el amor a pesar de las diferencias en sus trayectorias profesionales. Sin duda, su pasado ha moldeado a Cristina en la mujer fuerte y apasionada que es hoy en día.
Detalles de Pablo Aguado con el a menos sexto
Tras la borrachera de toreo del quinto, salió el toro de la jota , un colorado ojo de perdiz con 538 kilos de peso que blandeó de salida. Intentó torear a la verónica Pablo Aguado pero no embistió claro el toro, echando las manos por delante. Muy protestado el de El Pilar en todo momento y muy medido, dejó un lento quite a la verónica Pablo Aguado y el toro no se cayó, por lo que cambió de tercio el presidente, originando muchas protestas. Buen tercio de banderillas por parte de la cuadrilla de Pablo Aguado, que se sacó con suavidad al flojo pero noble animal, para ponerse a diestras con mucho temple, gusto y toreando para el toro. Toreo de salón de Pablo Aguado donde extrajo derechazos de mucho empaque. Sonó la música y se la echó a la zurda el sevillano pero el toro fue más tardo y no tenía el viaje largo, por lo que Aguado volvió a la diestra. Templó el torero al animal por la diestra con gusto pero el toro ya había dado todo. No le ayudó nada el toro a Pablo Aguado en la suerte suprema. Tras tres pinchazos dejó una estocada desprendida. Pitos para el toro y silencio para Pablo Aguado.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza. Octava de la Feria del Pilar. Corrida de toros. Casi lleno.
Toros de El Pilar. Primero flojo y venido a menos; dormidito y orientado el segundo que se dejó más por el pitón derecho; muy flojo el tercero, muy flojo también el cuarto, de extraordinario condición el quinto, con calidad y galope,
Alejandro Talavante -en sustitución de Morante de la Puebla-, silencio y silencio.
Emilio de Justo, vuelta al ruedo y dos orejas.
Pablo Aguado, silencio y silencio.
INCIDENCIAS: Tras el paseíllo, obligó la afición de Zaragoza a saludar a los tres matadores.

