El despertar sexual de Emily y la muerte de su abuela

Fue recién cuando se topó con Gemeny cuando entendió lo que realmente le pasaba. Al ser algo tan fuerte decidió hablar con su familia. Pero en ese momento, Gloria, su abuela, estaba muy enferma y su madre pensó que la noticia de que su nieta era homosexual no le haría bien. Cuando Emily quiso gritar a los cuatro vientos que estaba enamorada de una chica, su madre le dijo: "Si le contás a tu abuela y se muere, su sangre está en tus manos". Ese comentario no fue lo que ella esperaba de una persona tan abierta devenida en ícono de la comunidad LGTBQ+.
"Estaba muy frágil, sé que vino desde la protección", lanzó Emily al tiempo que se mostró dolida y enojada. Gloria trató de explicar su punto: ella estaba en el medio de dos generaciones y su madre era una persona muy conservadora. Además, en el ciclo se escuchó la voz de Emilio, quien tuvo una actitud totalmente diferente al enterarse de la sexualidad de su hija, la abrazó y aceptó
"Me acuerdo haberte preguntado si eras gay y decirte que si lo eras iba con vos y con la bandera a los Desfiles del Orgullo", dijo, viendo las lágrimas en los ojos de su hija. Y agregó: "Estaba preocupada por la familia, por la reacción de tu abuela: vos era las fuerte".
"No me importaba que el mundo se enterara que era gay. Me preocupaba mi abuela que estaba vieja y enferma y que me dijeran que eso la podía matar", contestó Emily y sumó: "Me pidieron que no me muestre con mi novia porque me podían sacar fotos, no me podía mostrar en público por ser la hija de una celebridad. Se murió mi abuela y no le pude contar", sumó Emily, que era muy cercana a su abuela y solía divertirse con ella rapeando y grabando videos. Gloria murió a los 88 años, en 2017.
El accidente
Corría el año 1990 y los titulares la daban por muerta. "Gloria Estefan murió en un accidente", leyó su madre en el graph de un noticiero. No era el caso, no había muerto, pero sí había sufrido un accidente muy grave que estuvo cerca de dejarla sin movilidad, como su padre. La cantante sufrió la fractura de una vertebra en la mitad de la columna cuando el bus donde viajaba con la banda fue impactado por un camión con remolque en una ruta nevada al este de Pensilvania. También viajaban Emilio y Nayib, pero ellos, comparado a lo que le sucedió a la cantante, salieron casi ilesos. Gloria se encontraba durmiendo una siesta en un sillón cuando salió disparada del vehículo tras el impacto. Los médicos no le dieron buenas noticias: no le podían garantizar que volviera a caminar, porque la lesión presionaba la médula. "Espero que al menos puedas caminar con cuidado, pero no creo que vuelvas al escenario", le dijeron. Además, le advirtieron que a raíz de las lesiones no podría tener más hijos. Algo que le rompió el corazón: después de la gira, querían darle un hermanito a Nayib.
"Lo más valiente que he hecho en mi vida ha sido sobrevivir a la parálisis casi completa que padecí tras mi accidente. Aunque tenía asumido que lo más probable es que no pudiera volver a andar nunca más, no dejé que esa idea pesimista me invadiera y perjudicara mi rehabilitación", dijo a Daily Express sobre esa traumática experiencia.
Tras mucha voluntad y un fuerte trabajo ["Hice de seis a siete horas diarias de rehabilitación para tratar de evitar lo que decían que era inevitable: que iba a terminar en una silla de ruedas", dijo en ese entonces], Gloria, quien siempre se mostró muy agradecida por el apoyo y las oraciones de sus fans, logró recuperarse y hasta subir otra vez a los escenarios, pero todavía le quedaba un pendiente: tener otro hijo. Antes tenía que reencontrase con su cuerpo al que, según reveló, lo sentía extraño ["Mi cuerpo ya no era mío", expresó en una nota con The Guardian] y le costaba reconocerse como mujer. En 1992 comenzó con la búsqueda, luego de que el equipo médico le diera el visto bueno. El camino fue mucho más duro de lo que pensó, y fue tras muchas frustraciones que descubrieron que el choque había corrido de lugar sus trompas de Falopio. "Durante el primer año seguimos intentándolo, sin saber si algo andaba mal", contó sobre ese proceso.
Gloria y una adolescencia marcada por su padre
Gloria María Milagrosa Fajardo García nació el 1 de septiembre de 1957 en La Habana, donde vivió hasta los dos años. La cantante pertenece al grupo de cubanos que se exilió cuando Fidel Castro se hizo cargo del poder de la isla, tras derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista. Su padre, en ese entonces, se convirtió en preso político por algunos meses, algo que quedó en la memoria de la cantante ("Recuerdo que fui a la cárcel con mi madre y mi abuela para visitarlo", dijo en una nota con CBS).

Luego conseguir la libertad, la familia se mudó a los Estados Unidos, donde comenzaron una nueva vida. Aunque, las cosas no mejoraron para ellos: su padre volvió a ser apresado, luego de ser parte de la invasión de la Bahía de los Cochinos, un plan orquestado por los cubanos disidentes con la CIA para sacar a los Castro del poder. Si bien a los 20 meses fue liberado, la carrera militar de José Fajardo continuó en el ejército del país que le dio refugio. La familia -que había sumado en Florida una nueva integrante, Rebecca- se trasladó a Texas y él partió hacia Vietnam en 1967. "Cuando estaba creciendo, él no estaba cerca", recordaría Gloria años más tarde.
Fue a la vuelta de la guerra, cuando la cantante se enfrentó a una de las primeras adversidades: su padre se enfermó gravemente y ella, casi sin conocerlo, tuvo que cuidarlo. El famoso agente naranja (el napalm, una sustancia muy tóxica que usaron los norteamericanos contra los asiáticos) había hecho estragos en el cubano, que tuvo que ser asistido por su hija mayor mientras su esposa trabajaba como maestra. José murió a los 47 años en 1980, tras ir perdiendo casi toda la movilidad. "Desarrolló esclerosis múltiple y comenzó a perder su capacidad de hablar, así como sus habilidades para tomar decisiones. Mi mamá tuvo que trabajar porque se dio cuenta de que mi papá solo se enfermaría más. Era un tipo muy grandote y se caía", contó Gloria sobre esos duros tiempos.
Descubre todo sobre Cristina Blanco, la novia de Emilio de Justo: la historia detrás de su romance

El romance de Cristina Blanco y Emilio de Justo: Una historia de amor apasionante que ha cautivado a los aficionados taurinos y románticos por igual. Cristina Blanco, una reconocida periodista especializada en tauromaquia, y Emilio de Justo, un torero de gran talento y carisma, se conocieron en el mundo de los toros y desde entonces su historia de amor ha sido un auténtico cuento de hadas.
Desde sus primeros encuentros en las plazas de toros, Cristina y Emilio sintieron una conexión especial. Ambos compartían la pasión por la tauromaquia y veían en el otro a su alma gemela. Su amor floreció entre faenas y paseíllos, convirtiéndose en una historia de amor digna de ser escrita en los anales de la tauromaquia.
La relación entre Cristina y Emilio ha sido tan intensa como emocionante: han vivido momentos de alegría, superación y también de sacrificio. Ambos han sabido compaginar sus carreras profesionales con su amor y siempre han apoyado y admirado los logros del otro. Su historia es un ejemplo de cómo el amor puede ser una fuerza impulso para alcanzar los sueños.
A lo largo de los años, Cristina y Emilio han demostrado que juntos son invencibles. Han superado obstáculos, enfrentado críticas y han mantenido su amor en lo más alto a pesar de los altibajos propios de la vida en los ruedos. Su romance ha inspirado a muchos y ha dejado una huella imborrable en el mundo del toreo y en aquellos que creen en el poder del amor verdadero.
