El despertar sexual de Emily y la muerte de su abuela

Fue recién cuando se topó con Gemeny cuando entendió lo que realmente le pasaba. Al ser algo tan fuerte decidió hablar con su familia. Pero en ese momento, Gloria, su abuela, estaba muy enferma y su madre pensó que la noticia de que su nieta era homosexual no le haría bien. Cuando Emily quiso gritar a los cuatro vientos que estaba enamorada de una chica, su madre le dijo: "Si le contás a tu abuela y se muere, su sangre está en tus manos". Ese comentario no fue lo que ella esperaba de una persona tan abierta devenida en ícono de la comunidad LGTBQ+.
"Estaba muy frágil, sé que vino desde la protección", lanzó Emily al tiempo que se mostró dolida y enojada. Gloria trató de explicar su punto: ella estaba en el medio de dos generaciones y su madre era una persona muy conservadora. Además, en el ciclo se escuchó la voz de Emilio, quien tuvo una actitud totalmente diferente al enterarse de la sexualidad de su hija, la abrazó y aceptó
"Me acuerdo haberte preguntado si eras gay y decirte que si lo eras iba con vos y con la bandera a los Desfiles del Orgullo", dijo, viendo las lágrimas en los ojos de su hija. Y agregó: "Estaba preocupada por la familia, por la reacción de tu abuela: vos era las fuerte".
"No me importaba que el mundo se enterara que era gay. Me preocupaba mi abuela que estaba vieja y enferma y que me dijeran que eso la podía matar", contestó Emily y sumó: "Me pidieron que no me muestre con mi novia porque me podían sacar fotos, no me podía mostrar en público por ser la hija de una celebridad. Se murió mi abuela y no le pude contar", sumó Emily, que era muy cercana a su abuela y solía divertirse con ella rapeando y grabando videos. Gloria murió a los 88 años, en 2017.
Detalles de Pablo Aguado con el a menos sexto
Tras la borrachera de toreo del quinto, salió el toro de la jota , un colorado ojo de perdiz con 538 kilos de peso que blandeó de salida. Intentó torear a la verónica Pablo Aguado pero no embistió claro el toro, echando las manos por delante. Muy protestado el de El Pilar en todo momento y muy medido, dejó un lento quite a la verónica Pablo Aguado y el toro no se cayó, por lo que cambió de tercio el presidente, originando muchas protestas. Buen tercio de banderillas por parte de la cuadrilla de Pablo Aguado, que se sacó con suavidad al flojo pero noble animal, para ponerse a diestras con mucho temple, gusto y toreando para el toro. Toreo de salón de Pablo Aguado donde extrajo derechazos de mucho empaque. Sonó la música y se la echó a la zurda el sevillano pero el toro fue más tardo y no tenía el viaje largo, por lo que Aguado volvió a la diestra. Templó el torero al animal por la diestra con gusto pero el toro ya había dado todo. No le ayudó nada el toro a Pablo Aguado en la suerte suprema. Tras tres pinchazos dejó una estocada desprendida. Pitos para el toro y silencio para Pablo Aguado.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza. Octava de la Feria del Pilar. Corrida de toros. Casi lleno.
Toros de El Pilar. Primero flojo y venido a menos; dormidito y orientado el segundo que se dejó más por el pitón derecho; muy flojo el tercero, muy flojo también el cuarto, de extraordinario condición el quinto, con calidad y galope,
Alejandro Talavante -en sustitución de Morante de la Puebla-, silencio y silencio.
Emilio de Justo, vuelta al ruedo y dos orejas.
Pablo Aguado, silencio y silencio.
INCIDENCIAS: Tras el paseíllo, obligó la afición de Zaragoza a saludar a los tres matadores.

«Emilio de Justo ha tenido mucha suerte, es un milagro que esa caída tan violenta no fuese fatal»

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Como si no hubiera mañana se tiró a matar Emilio de Justo, que sufrió una gravísima lesión cervical en su mayúscula apuesta en Las Ventas. Como si no hubiera mañana. Y eso que era el primer toro de su reto con media docena de bravos en Las Ventas. Todo corazón en la hora final, que a punto estuvo de serlo para el torero. Su frase en la entrevista en ABC retumbaba en el tendido: «Después del 10 de abril no hay vida para mí». No pensaba en nada más la figura de Torrejoncillo que en la tarde del Domingo de Ramos, una tarde de duras estaciones de Semana Santa cuando el parte confirmó la gravedad: «Fue explorado por un dolor cervical intenso y limitación funcional severa de la columna cervical, pero sin ninguna afectación neurológica sensitiva y motora. Se le realiza una RX en la que no se objetivan desplazamientos ni luxaciones, TAC de columna cervical con fractura estallido de masa lateral izquierda de atlas (C1) y fractura estallido de masa lateral derecha de axis (C2), sin desplazamientos apreciables. Se realiza también una resonancia magnética urgente sin que se aprecie afectación medular ni lesiones ocupantes de canal, con lesión ligamentosa atlantoodontoidea. El paciente queda ingresado a la espera de inmovilización definitiva. Pronóstico muy grave ».
Aún duele el parte, como se dolía Emilio de Justo: «Entró en la enfermería con un quejido tremendo», contaba Máximo García-Padrós , cirujano jefe de Las Ventas. El calvario se extendió en la noche más larga: «Ha pasado la noche con muchos dolores y molestias, pero animado porque los médicos le han dicho que es recuperable», explicó su apoderado, Alberto García . Y continuó: «Tenemos que dar gracias, los médicos nos dicen que ha tenido mucha suerte, porque esa caída, con tantísima violencia, pudo ser fatal. Ahora es cuestión de paciencia». Respecto a los plazos de recuperación, «depende muchísimo de cada persona, pero nos hablan de tres a seis meses ; Emilio está muy fuerte y esperamos que se le suelde pronto; además, finalmente no hay esa fisura en la base del cráneo que pareció verse en el primer TAC».
