Su único y verdadero amor
Para Marie, que se había criado hasta los 19 años en Tánger, volver a Valencia le trajo su gran amor. Se quedó hipnotizada cuando escuchó a Nino cantar Como todos y cuando fue con sus amigas a la discoteca Victor's le preguntó al disyóquey si conocía al artista. Le comentó que venía casi todos los fines de semana. Un día se la presentó y ambos quedaron atrapados por las flechas de Cupido a finales de 1969. En junio de 1970 salió al mercado Te quiero, te quiero, que se convirtió en una bonita anécdota, tal y como explica Darío Ledesma: “Nada más tener el sencillo en sus manos se lo dedicó a aquella joven con un ‘Para Marie, mi único y verdadero amor con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?”. Se casaron el 20 de abril de 1971.

Nino Bravo y María Amparo Martínez, en su boda el 20 de abril de 1971.
En vida, Nino siempre fue un hombre tremendamente discreto. Sólo quería que la prensa hablar de su profesión y dejara de lado su faceta íntima. Sin embargo, el fenómeno fan era exigente y los periodistas siempre querían algo a cambio. Por eso el enlace no pudo ser secreto porque en cuanto se enteró el periodista Guillermo Ortigueira cogió tal cabreo que se lo comentó al director de una de las revistas más populares de la época, Mundo Joven, para que enviara a dos corresponsales. Guillermo no entendía que el cantante hubiera visto en él antes al periodista que al amigo. Tal fue el desmadre, que cuando el cantante regresaba de su despedida de solteros intentó despistar a la prensa, llegando incluso a salir de su piso por los balcones del patio trasero de su edificio. Pero no consiguió desembarazarse de los medios.
¿Se produjo alguna imprudencia? ¿Hubo temeridad?
El siniestro se produjo a las 10 de la mañana, tres horas después de comenzar el viaje. El cantante llevaba el coche y la prensa de la época publicó que no era muy buen conductor. También que la carretera no estaba en condiciones óptimas. Lo que ocurrió, al parecer, fue un capricho aciago de destino: Nino Bravo estaba dando la vuelta a una casete mientras hablaba con uno de sus acompañantes, el coche se desvió de su trayectoria y él pegó un volantazo que hizo zozobrar el vehículo, que terminó volcado. El cantante es el que está en peor estado.
A todos los trasladan en vehículos particulares al hospital llamado Santa Emilia de Tarancón. Las monjas intentan sanar las heridas, pero necesitan otro tipo de ayuda y se les lleva a Madrid, recorriendo 80 kilómetros de lucha contra la muerte.
Todos estaban en shock
Pero Nino Bravo perdió esa batalla en una camilla del Ciudad Sanitaria Francisco Franco, ahora llamado Hospital Universitario Gregorio Marañón. "Fue un día que habíamos dormido perfectamente en casa, habíamos parado a almorzar", recuerda Pepe Juesas. "No hubo ningún tipo de imprudencia. Fue, desgraciadamente, un lance del destino", dice el productor musical Fernando Romero. "Fue un shock tremendo", añade el periodista Guillermo Ortigueira. "El shock que yo recibí fue muy grande. Acabas de fotografiar a una persona y se muere en accidente de automóvil", remata Martín Frías.
Antes de morir, Nino Bravo trabajaba en un nuevo disco, titulado . ..Y volumen 5, que tuvo que ser terminado por su equipo con descartes de otros trabajos y grabaciones recuperadas. Entre los temas figuran el gran éxito América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole. Pero entre todas hay una muy especial, Vivir, la única canción conocida en la que participó el cantante y que quiso dedicar a su esposa, Mary. El tema lo tuvieron que terminar Vicente López y Pepe Juesas. "Es un himno a la vida tremendo", dice con tristeza el guitarrista.
El destino de la esposa de Nino Bravo: descubre qué fue de ella hoy en día

Cuando el legendario cantante español Nino Bravo perdió la vida en un trágico accidente automovilístico en 1973, dejó un vacío enorme en la música y en el corazón de sus fanáticos. Pero detrás de esa devastadora pérdida, se encontraba su esposa, Isabel Martínez, quien tuvo que enfrentar el dolor y buscar una forma de seguir adelante.
Después de la muerte de Nino Bravo, Isabel Martínez decidió mantener vivo el legado de su esposo y dedicarse a preservarlo. A pesar de las dificultades, ella se convirtió en una perseverante custodia de la música y el recuerdo de Nino Bravo, llevando adelante proyectos y eventos en su honor.
La viuda de Nino Bravo no solo se enfocó en mantener viva la memoria de su esposo, sino que también tuvo que lidiar con los desafíos personales que la vida le presentó. A lo largo de los años, ha enfrentado diversas circunstancias y ha demostrado una fortaleza admirable para sobreponerse a la adversidad.
En resumen, después del trágico fallecimiento de Nino Bravo, la vida de su esposa, Isabel Martínez, ha sido una muestra de coraje, determinación y amor incondicional. A través de su perseverancia, ha llevado adelante el legado de Nino Bravo y ha superado las dificultades personales que se le han presentado.
