Nino Bravo y la hija que nunca conoció: murió cuando su mujer estaba embarazada

El 16 de abril de 1973 España perdió a una de las grandes voces de nuestro país. José Manuel Ferri Llopis, más conocido como Nino Bravo, fallecía en un accidente de coche en la carretera de Valencia a Madrid, a la altura de Villarrubio, en la provincia de Cuenca. El cantante viajaba junto a otros tres pasajeros, José Juesas y los integrantes del dúo Humo. Él fue la única víctima mortal del siniestro. La noticia conmocionó a todos los españoles, que vieron cómo la carretera arrebataba aquel día la vida a un hombre de 28 años con una exitosa carrera en la música a sus espaldas y un brillante futuro por delante, truncado por la tragedia. Un hombre familiar, casado con la mujer de su vida, con una hija de un año y otra en camino.
¿Qué ha hecho la esposa de Nino Bravo después de su partida? Descubriendo su vida actual
Nino Bravo fue uno de los cantantes más famosos de España en la década de 1970, conocido por sus populares baladas. Sin embargo, su vida fue truncada trágicamente en 1973 debido a un accidente automovilístico. Desde entonces, se ha mantenido el interés en lo que ha sucedido con su esposa, Amparo Martínez, después de la partida de Nino Bravo.
Amparo Martínez se ha mantenido relativamente alejada de los medios de comunicación después de la muerte de su esposo. Sin embargo, ha continuado llevando una vida discreta y ha centrado su energía en mantener viva la memoria de Nino Bravo. Ha estado involucrada activamente en proyectos relacionados con la música de su difunto esposo, como el lanzamiento de álbumes recopilatorios y la organización de conciertos tributo.
Además, Amparo Martínez ha sido una defensora de los derechos de los artistas y ha trabajado en estrecha colaboración con fundaciones y organizaciones dedicadas a preservar el legado de Nino Bravo. A través de su participación, ha logrado mantener viva la música y el espíritu de su esposo, y ha honrado su memoria de una manera significativa.
De la nada al éxito

Nino Bravo, en una imagen de archivo de la revista 'Mundo Joven'.
Atrás quedaban el grupo que creó en 1961, Los Hispánicos, y su pertenencia a Los Superson en 1963. Aunque parezca increíble, a punto estuvo de no proseguir con su carrera musical porque mientras hacía el servicio militar en Cartagena sufrió tal bajón de autoestima que escribió a su íntimo amigo Vicente López (bajista de Los Hispánicos) para decirle que como no iba a alcanzar la misma tesitura que Domenico Modugno era mejor dejarlo. Ipso facto, Vicente llamó a Miguel Siurán, uno de los locutores valencianos más conocidos por su espacio en Radio Popular, que le inscribió en el I Festival de Cantantes Noveles del Ayuntamiento de Vall d’Uxó. El comunicador también se encargó de crear su nombre artístico.
Fichó por Fonogram, Manuel Alejandro le compuso Es el viento y Como todos, los dos primeros temas de Nino Bravo y después contrataron a Armenteros-Herrero, que idearon Un beso y una flor, Libre y América, América. Con este último tema le gustaba despedirse al cantante en cada concierto que hacía al otro lado del Atlántico. Tampoco hay que olvidar la música de Augusto Algueró para su inolvidable Noelia, inspirada en la relación extramatrimonial que mantuvo con Noelia Alfonso, Miss España 1969 y Miss Europa 1970. El letrista fue el egregio Rafael de León.
La romántica pedida de mano de Nino Bravo
Nino Bravo conoció a María Amparo Martínez Gil, Mari, en una discoteca, donde se la presentó el periodista Guillermo Ortigueira. Allí empezó todo. Su música era todo un canto al amor y al romanticismo y su pedida de mano no podía ser menos. En la funda del single de "Te quiero, te quiero", un enamorado Nino Bravo le pidió a su novia que se casara con él. "Para Marie, mi único y verdadero amor con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?", escribió el artista, como se puede ver en el documental Nino Bravo: Vivir. Detrás, María Amparo le respondió que sí.
