Su mujer estaba embarazada cuando ocurrió el accidente
Nino Bravo era, ante todo, una persona muy familiar. La llegada al mundo de su primera hija, Amparo, le hizo una enorme ilusión, como se puede ver en imágenes de la época. "Esta actuación", decía, con el bebé en brazos, sobre la experiencia de ser padre, "es la primera vez que la hago y siempre que se actúa por primera vez, se sienten unos nervios extraños. Luego, en el segundo o el tercero… Este es el primero de la docena. En el último ya estaré tranquilo".
"Sinceramente yo a mi hija no la encuentro todavía. A mí me han dicho que esta es mi hija y estoy tratando de creerme que es así, pero yo la veo de todo, menos de mí", bromeaba, antes de decir que le dedicaría la canción "Como todos". Miraba a la niña con verdadera adoración, un gesto ante el que su hija ahora, más de 50 años después, no puede contener la emoción. "Le veo cómo habla y cómo mira y me reconozco yo también… y a mi hijo, porque mi hijo ha sacado los ojos muy parecidos a él, los ojos Ferri", asegura Amparo.
El artista no pudo conocer a su segunda hija. Su mujer estaba embarazada en el momento del accidente en el que Nino Bravo perdió la vida y, siete meses después de la tragedia, nació la pequeña Eva. De alguna forma, Nino Bravo siempre ha estado a su lado. "Vivimos con él. Siempre está presente. Es un padre que no lo hemos tenido físicamente, pero siempre nos acompaña. El día a día nuestro siempre ha sido con él", dice Eva Ferri en la actualidad. Como asegura Amparo, "tenemos la fortuna de que él sigue vivo, de que Nino Bravo sigue vivo".
La importancia de la esposa en la carrera de Nino Bravo: su influencia y apoyo incondicional
La esposa de Nino Bravo, María del Carmen Martínez, jugó un papel fundamental en la carrera del reconocido cantante español. Su influencia y apoyo incondicional fueron determinantes para el éxito que Nino Bravo alcanzó en su trayectoria artística.
Martínez, además de ser la esposa de Nino Bravo, fue su confidente, consejera y compañera de vida. Su apoyo emocional y profesional fue vital en momentos clave de la carrera del cantante. María del Carmen siempre estuvo presente, brindando su respaldo y motivando a Nino Bravo a seguir adelante en los momentos difíciles.
Además del apoyo emocional, Martínez desempeñó un papel importante en la toma de decisiones profesionales de Nino Bravo. Como su representante, se encargó de negociar contratos, gestionar su imagen pública y velar por los intereses del cantante. Su presencia activa en la vida profesional de Nino Bravo fue clave para que este pudiera concentrarse en su música y alcanzar el éxito que lo caracterizó.
Influencia en la dirección artística
Otro aspecto destacado es la influencia de la esposa de Nino Bravo en la dirección artística de su carrera. María del Carmen Martínez, con su conocimiento y visión, supo guiar al cantante en la elección de canciones, estilos y colaboraciones. Gracias a su buen criterio y su apoyo, Nino Bravo pudo explorar diferentes géneros musicales y evolucionar artísticamente, lo que definitivamente contribuyó a su éxito y trascendencia en la industria musical.
En resumen, la esposa de Nino Bravo, María del Carmen Martínez, fue un pilar fundamental en la carrera del cantante. Su influencia, apoyo incondicional y participación activa en la toma de decisiones profesionales y artísticas fueron clave para el éxito y la trascendencia de Nino Bravo en la industria musical.
La historia de amor que terminó antes de tiempo
Luis Miguel y Amparo se conocieron en una discoteca de Valencia que se llamaba Victor's. Fue un "flechazo", según contaba su hija Eva en una entrevista del pasado mes de enero. "Él lo dejó todo para estar con ella e intentaron casarse en secreto", explicaba.
El 20 de abril de 1971 se casan Nino Bravo y María Amparo Martínez Gil, familiar del abogado y consultor Miguel Mira Juan. Su intención era ocultarse de la prensa a toda costa. Habían sido testigos de cómo los periodistas ocuparon más espacio que los invitados en la boda de Julio Iglesias e Isabel Preysler, que tuvo lugar en enero de ese mismo año.
Dieron información falsa a la prensa para intentar evitar que se agolpara a las puertas de la iglesia. El compromiso era tal, que Nino Bravo estaba intentando a toda costa que no le pillaran los fotógrafos, poniendo incluso en riesgo su vida: "Mi padre, de hecho, saltó de un tejado a otro para salir por el patio de un vecino. Una cosa así un poco de película", contaba su hija.
Sin embargo, finalmente un periodista se enteró y para evitar dar exclusivas, simplemente el cantante hizo llegar las fotografías de su enlace en la Iglesia Castrense de Santo Domingo (Valencia) a la prensa.
50 años sin Nino Bravo, el hombre que saltó entre tejados para evitar a la prensa en su boda

Nino Bravo y su mujer, Amparo, con quien tuvo dos hijas | Nino Bravo Oficial
Un desafortunado accidente de coche acabó con la vida de Nino Bravo el 16 de abril de 1973. Era un lunes por la mañana, y su agenda estaba llena de compromisos. Junto a él iban José Juesas Francés y el Dúo Humo, de camino a Madrid desde Valencia. La peor parte se la llevó el conductor, un joven de 28 años nacido como Luis Manuel Ferri Llopis, que se acababa de casar y esperaba su segunda hija.
Vivir, un himno a la vida tras la muerte de Nino
Hablar sobre aquel “tremendo himno a la vida”, como lo define Juesas, poco antes del momento de su muerte es algo que marcó para siempre al Juesas, que, junto a Romero y Ciaurriz, sí salieron del accidente con vida. En el documental explican por qué fue tan importante sacar adelante aquel tema de forma póstuma, una canción de la que Nino solo había escrito el estribillo, pero acabaría tomando forma, tras su muerte, con los arreglos de uno de sus cómplices más cercanos, Juan Carlos Calderón. “Esta canción te inyecta tanta vitalidad que está claro que esto tiene que ser estimulo para muchísima gente. Eso algo muy grande”, cuenta Juesas.
Hecho de retales y de canciones que lograron conservarse con mucho esmero, a finales de 1973, pocos meses después de su muerte se publicó … y volumen 5 (1973), el disco póstumo de Nino Bravo. Un trabajo en el que se incluyen éxitos como América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole.
Para ese mismo disco, Nino también había estado trabajando en una idea para versionar el Himno al amor de Edith Piaf. Algo de lo que también hablaron en aquel último viaje en coche. En Nino Bravo, vivir (2023), Pepe Juesas cuenta que el músico se puso a tararear la melodía de aquella canción. Nadie sabrá jamás qué podía haber hecho con ella, porque no llegó a materializarse de ninguna manera, pero algunos de los miembros de su grupo que sí llegaron a escucharla, cuentan que su particular himno al amor era “arrollador”. Un adjetivo que persiste para recordar toda su obra. Nos queda, desde luego, su himno a la vida, Vivir.
