Las últimas horas de Nino Bravo: ¿Se pudo evitar su muerte? ¿Fue imprudencia o fatalidad?

Nino Bravo muere el 17 de abril de 1973, un martes. El sábado anterior recoge al fotógrafo Martín Frías en el aeropuerto y van al campo para hacer unas fotos. Allí encuentran a un pastor con sus ovejas y el cantante habla con él de ecología, cuando nadie hablaba de este tema como se hace ahora. En algunas de las fotografías que se hicieron se ve a Nino Bravo apoyado en su coche, un BMW 2800 blanco: el mismo en el que perdería la vida.
Quiso vivir en Valencia y no en Madrid, y eso le hizo que pasase media vida en la carretera, llegando a confesar que en un año se recorría 115 000 kilómetros. "A veces comentábamos la vida que llevábamos y a eso le añades el estado de la carreteras, que no era el de ahora, pues sí éramos conscientes que tenía un peligro", recuerda su guitarrista, Pepe Juesas.
50 años sin Nino Bravo, el hombre que saltó entre tejados para evitar a la prensa en su boda

Nino Bravo y su mujer, Amparo, con quien tuvo dos hijas | Nino Bravo Oficial
Un desafortunado accidente de coche acabó con la vida de Nino Bravo el 16 de abril de 1973. Era un lunes por la mañana, y su agenda estaba llena de compromisos. Junto a él iban José Juesas Francés y el Dúo Humo, de camino a Madrid desde Valencia. La peor parte se la llevó el conductor, un joven de 28 años nacido como Luis Manuel Ferri Llopis, que se acababa de casar y esperaba su segunda hija.
De la nada al éxito

Nino Bravo, en una imagen de archivo de la revista 'Mundo Joven'.
Atrás quedaban el grupo que creó en 1961, Los Hispánicos, y su pertenencia a Los Superson en 1963. Aunque parezca increíble, a punto estuvo de no proseguir con su carrera musical porque mientras hacía el servicio militar en Cartagena sufrió tal bajón de autoestima que escribió a su íntimo amigo Vicente López (bajista de Los Hispánicos) para decirle que como no iba a alcanzar la misma tesitura que Domenico Modugno era mejor dejarlo. Ipso facto, Vicente llamó a Miguel Siurán, uno de los locutores valencianos más conocidos por su espacio en Radio Popular, que le inscribió en el I Festival de Cantantes Noveles del Ayuntamiento de Vall d’Uxó. El comunicador también se encargó de crear su nombre artístico.
Fichó por Fonogram, Manuel Alejandro le compuso Es el viento y Como todos, los dos primeros temas de Nino Bravo y después contrataron a Armenteros-Herrero, que idearon Un beso y una flor, Libre y América, América. Con este último tema le gustaba despedirse al cantante en cada concierto que hacía al otro lado del Atlántico. Tampoco hay que olvidar la música de Augusto Algueró para su inolvidable Noelia, inspirada en la relación extramatrimonial que mantuvo con Noelia Alfonso, Miss España 1969 y Miss Europa 1970. El letrista fue el egregio Rafael de León.
¿Se produjo alguna imprudencia? ¿Hubo temeridad?
El siniestro se produjo a las 10 de la mañana, tres horas después de comenzar el viaje. El cantante llevaba el coche y la prensa de la época publicó que no era muy buen conductor. También que la carretera no estaba en condiciones óptimas. Lo que ocurrió, al parecer, fue un capricho aciago de destino: Nino Bravo estaba dando la vuelta a una casete mientras hablaba con uno de sus acompañantes, el coche se desvió de su trayectoria y él pegó un volantazo que hizo zozobrar el vehículo, que terminó volcado. El cantante es el que está en peor estado.
A todos los trasladan en vehículos particulares al hospital llamado Santa Emilia de Tarancón. Las monjas intentan sanar las heridas, pero necesitan otro tipo de ayuda y se les lleva a Madrid, recorriendo 80 kilómetros de lucha contra la muerte.
