50 años sin Nino Bravo, el hombre que saltó entre tejados para evitar a la prensa en su boda

Nino Bravo y su mujer, Amparo, con quien tuvo dos hijas | Nino Bravo Oficial
Un desafortunado accidente de coche acabó con la vida de Nino Bravo el 16 de abril de 1973. Era un lunes por la mañana, y su agenda estaba llena de compromisos. Junto a él iban José Juesas Francés y el Dúo Humo, de camino a Madrid desde Valencia. La peor parte se la llevó el conductor, un joven de 28 años nacido como Luis Manuel Ferri Llopis, que se acababa de casar y esperaba su segunda hija.
Nino Bravo y la hija que nunca conoció: murió cuando su mujer estaba embarazada

El 16 de abril de 1973 España perdió a una de las grandes voces de nuestro país. José Manuel Ferri Llopis, más conocido como Nino Bravo, fallecía en un accidente de coche en la carretera de Valencia a Madrid, a la altura de Villarrubio, en la provincia de Cuenca. El cantante viajaba junto a otros tres pasajeros, José Juesas y los integrantes del dúo Humo. Él fue la única víctima mortal del siniestro. La noticia conmocionó a todos los españoles, que vieron cómo la carretera arrebataba aquel día la vida a un hombre de 28 años con una exitosa carrera en la música a sus espaldas y un brillante futuro por delante, truncado por la tragedia. Un hombre familiar, casado con la mujer de su vida, con una hija de un año y otra en camino.
Las tres 'viudas' de Nino Bravo a los 50 años de su muerte: qué pasó con su herencia secreta

Nino Bravo, flanqueado por su hija Amparo (i.), su mujer, María Amparo (c.d.), y su hija Eva (d.). Diseño: Arte EE
Si en Estados Unidos apodaron a Frank Sinatra como La voz, nosotros tuvimos nuestra versión made in Spain en la figura de Nino Bravo, fallecido el 16 de abril de 1973. Hoy se cumple el 50º aniversario de su despedida final. Tenía 28 años. Estuvo un plis de ingresar en el famoso Club de los 27. En aquel momento el artista valenciano había subido todos los peldaños hasta alcanzar un éxito sin precedentes en tan poco tiempo porque en sus últimos cuatro años de vida se había convertido en uno de los cantantes mejor pagados de España.
“Podríamos decir que estaba entre los tres primeros junto a Raphael y Julio Iglesias, ya que por actuación cobraba entre 100.000 y 150.000 pesetas, que no estaba nada mal para la época. Hacía un promedio de entre 80 a 100 galas en la temporada veraniega que se extendía de mayo a septiembre”, afirma Darío Ledesma, el único biógrafo oficial que recientemente publicó el libro Nino Bravo: voz y corazón (Editorial Milenio). Todo se truncó cuando el coche que nunca debió conducir –lo tenía que haber hecho su cuñado y mano derecha, Manu Martínez, que se quedó en Valencia haciendo varias gestiones– se salió de la carrera en una curva del municipio de Villarrubio (Cuenca), dio tres vueltas de campana. Falleció de camino a un hospital madrileño. Los otros tres ocupantes sobrevivieron.
El legado de Nino Bravo a través de su esposa: una historia de amor y admiración
Nino Bravo, el famoso cantante español, dejó un legado imborrable en la industria de la música, pero su impacto no solo se limitó a su talento artístico. Detrás de su éxito se encontraba una historia de amor y admiración protagonizada por su esposa, Amparo Martínez.
La historia de amor entre Nino Bravo y Amparo Martínez fue una de esas que trascienden el tiempo y las adversidades. Desde el primer momento en que se conocieron, hubo una conexión especial que los uniría para siempre. Amparo fue su apoyo incondicional a lo largo de su carrera, animándolo en los momentos difíciles y celebrando juntos los éxitos.
Juntos, Nino y Amparo formaron una pareja sólida y comprometida, siendo un ejemplo de amor y compañerismo en la industria del espectáculo. Amparo se convirtió en su confidente, su musa y su mayor fan, siempre alentándolo a seguir adelante y demostrándole su apoyo inquebrantable.
No solo fue el amor lo que unió a esta pareja, sino también el respeto y admiración mutua. Amparo fue testigo de la evolución y crecimiento artístico de Nino Bravo, y se convirtió en una fuente de inspiración para él. Juntos, trabajaron en colaboración, perfeccionando su música y buscando siempre la excelencia.
A través de la historia de amor y admiración entre Nino Bravo y Amparo Martínez, podemos comprender mejor el legado dejado por el inolvidable cantante. Su música, sus éxitos y su influencia en la industria musical son el reflejo del amor y la dedicación que compartieron en su relación. Una historia que nos inspira a creer en el poder del amor y en la importancia de tener un apoyo incondicional en nuestras vidas.
