La historia de amor que terminó antes de tiempo
Luis Miguel y Amparo se conocieron en una discoteca de Valencia que se llamaba Victor's. Fue un "flechazo", según contaba su hija Eva en una entrevista del pasado mes de enero. "Él lo dejó todo para estar con ella e intentaron casarse en secreto", explicaba.
El 20 de abril de 1971 se casan Nino Bravo y María Amparo Martínez Gil, familiar del abogado y consultor Miguel Mira Juan. Su intención era ocultarse de la prensa a toda costa. Habían sido testigos de cómo los periodistas ocuparon más espacio que los invitados en la boda de Julio Iglesias e Isabel Preysler, que tuvo lugar en enero de ese mismo año.
Dieron información falsa a la prensa para intentar evitar que se agolpara a las puertas de la iglesia. El compromiso era tal, que Nino Bravo estaba intentando a toda costa que no le pillaran los fotógrafos, poniendo incluso en riesgo su vida: "Mi padre, de hecho, saltó de un tejado a otro para salir por el patio de un vecino. Una cosa así un poco de película", contaba su hija.
Sin embargo, finalmente un periodista se enteró y para evitar dar exclusivas, simplemente el cantante hizo llegar las fotografías de su enlace en la Iglesia Castrense de Santo Domingo (Valencia) a la prensa.
De la nada al éxito

Nino Bravo, en una imagen de archivo de la revista 'Mundo Joven'.
Atrás quedaban el grupo que creó en 1961, Los Hispánicos, y su pertenencia a Los Superson en 1963. Aunque parezca increíble, a punto estuvo de no proseguir con su carrera musical porque mientras hacía el servicio militar en Cartagena sufrió tal bajón de autoestima que escribió a su íntimo amigo Vicente López (bajista de Los Hispánicos) para decirle que como no iba a alcanzar la misma tesitura que Domenico Modugno era mejor dejarlo. Ipso facto, Vicente llamó a Miguel Siurán, uno de los locutores valencianos más conocidos por su espacio en Radio Popular, que le inscribió en el I Festival de Cantantes Noveles del Ayuntamiento de Vall d’Uxó. El comunicador también se encargó de crear su nombre artístico.
Fichó por Fonogram, Manuel Alejandro le compuso Es el viento y Como todos, los dos primeros temas de Nino Bravo y después contrataron a Armenteros-Herrero, que idearon Un beso y una flor, Libre y América, América. Con este último tema le gustaba despedirse al cantante en cada concierto que hacía al otro lado del Atlántico. Tampoco hay que olvidar la música de Augusto Algueró para su inolvidable Noelia, inspirada en la relación extramatrimonial que mantuvo con Noelia Alfonso, Miss España 1969 y Miss Europa 1970. El letrista fue el egregio Rafael de León.
El legado de Nino Bravo a través de su esposa: una historia de amor y admiración
Nino Bravo, el famoso cantante español, dejó un legado imborrable en la industria de la música, pero su impacto no solo se limitó a su talento artístico. Detrás de su éxito se encontraba una historia de amor y admiración protagonizada por su esposa, Amparo Martínez.
La historia de amor entre Nino Bravo y Amparo Martínez fue una de esas que trascienden el tiempo y las adversidades. Desde el primer momento en que se conocieron, hubo una conexión especial que los uniría para siempre. Amparo fue su apoyo incondicional a lo largo de su carrera, animándolo en los momentos difíciles y celebrando juntos los éxitos.
Juntos, Nino y Amparo formaron una pareja sólida y comprometida, siendo un ejemplo de amor y compañerismo en la industria del espectáculo. Amparo se convirtió en su confidente, su musa y su mayor fan, siempre alentándolo a seguir adelante y demostrándole su apoyo inquebrantable.
No solo fue el amor lo que unió a esta pareja, sino también el respeto y admiración mutua. Amparo fue testigo de la evolución y crecimiento artístico de Nino Bravo, y se convirtió en una fuente de inspiración para él. Juntos, trabajaron en colaboración, perfeccionando su música y buscando siempre la excelencia.
A través de la historia de amor y admiración entre Nino Bravo y Amparo Martínez, podemos comprender mejor el legado dejado por el inolvidable cantante. Su música, sus éxitos y su influencia en la industria musical son el reflejo del amor y la dedicación que compartieron en su relación. Una historia que nos inspira a creer en el poder del amor y en la importancia de tener un apoyo incondicional en nuestras vidas.
La importancia de la esposa en la carrera de Nino Bravo: su influencia y apoyo incondicional
La esposa de Nino Bravo, María del Carmen Martínez, jugó un papel fundamental en la carrera del reconocido cantante español. Su influencia y apoyo incondicional fueron determinantes para el éxito que Nino Bravo alcanzó en su trayectoria artística.
Martínez, además de ser la esposa de Nino Bravo, fue su confidente, consejera y compañera de vida. Su apoyo emocional y profesional fue vital en momentos clave de la carrera del cantante. María del Carmen siempre estuvo presente, brindando su respaldo y motivando a Nino Bravo a seguir adelante en los momentos difíciles.
Además del apoyo emocional, Martínez desempeñó un papel importante en la toma de decisiones profesionales de Nino Bravo. Como su representante, se encargó de negociar contratos, gestionar su imagen pública y velar por los intereses del cantante. Su presencia activa en la vida profesional de Nino Bravo fue clave para que este pudiera concentrarse en su música y alcanzar el éxito que lo caracterizó.
Influencia en la dirección artística
Otro aspecto destacado es la influencia de la esposa de Nino Bravo en la dirección artística de su carrera. María del Carmen Martínez, con su conocimiento y visión, supo guiar al cantante en la elección de canciones, estilos y colaboraciones. Gracias a su buen criterio y su apoyo, Nino Bravo pudo explorar diferentes géneros musicales y evolucionar artísticamente, lo que definitivamente contribuyó a su éxito y trascendencia en la industria musical.
En resumen, la esposa de Nino Bravo, María del Carmen Martínez, fue un pilar fundamental en la carrera del cantante. Su influencia, apoyo incondicional y participación activa en la toma de decisiones profesionales y artísticas fueron clave para el éxito y la trascendencia de Nino Bravo en la industria musical.
The Beatles y Serrat sonaron en su último viaje
La historia la cuentan el propio Juesas y Romero en Nino Bravo, Vivir (2023), el nuevo documental producido por el programa Imprescindibles con el que se rinde tributo a uno de los artistas más importantes de la historia musical española, que se estrena coincidiendo con el 50 aniversario de su fallecimiento. En él, los dos músicos relatan aquel las horas previas al fatídico accidente de tráfico en el que Nino Bravo perdió la vida. Un viaje, entre Valencia y Madrid, muy diferente al que puede hacerse hoy día, mucho más largo y cuyo trayecto se hacía por viejas carreteras secundarias.
Habían salido muy temprano, a las 7 de la mañana ya estaban en marcha. Con Nino al volante, los cuatro dejaron pasar las horas con lo que más les apasionaba: la música. Los Beatles, Serrat… sonaban a todo volumen en el reproductor de casettes del coche. También hablaron de la producción del disco que tenían entre manos. Poco antes del accidente, me llamó a casa y me dijo que había compuesto unas notas”, cuenta Juesas. Nino se refería a la canción Vivir, que tuvo que terminar de arreglarse en estudio, de forma póstuma. Inicialmente, la letra de aquel tema decía “Mary”, en vez de “vivir”, en referencia a su mujer, a quién quiso dedicar la canción.
