7. Rito de la unión de las manos o handfasting

¿Más rituales de boda civil originales? El rito del hanfasting es de origen celta y se basa en la unión de las manos (la derecha de uno con la izquierda del otro), de forma que se crea el símbolo del infinito. El oficiante las sujeta entonces con un cordel o con cintas de varios colores y la pareja formula sus votos, comprometiéndose a mantener esa unión durante el tiempo que perdure su amor. Una elección ideal para disfrutar de unas ceremonias civiles originales, ¿no os parece?
9. Enlace temático

Frente a un enlace religioso, la boda por el civil presenta algunas ventajas, como que puede personalizarse al 100% desde el minuto 0. Sobre todo si os decantáis por una boda temática. Así, hay parejas que eligen bodas medievales, mientras que otras escogen bodas ambientadas en alguna película, en los cómics o en alguna afición compartida, como la música, el cine, el surf.
Estas ideas para bodas civiles informales siempre son un acierto y encantan a todos los invitados. Y las opciones acaban donde vosotros queráis. Así que dejad volar vuestra imaginación. Lo importante es cuidar todos los detalles de las bodas civiles.
Cuando por fin se encuentran dos almas– Víctor Hugo
Y seguimos con poesía pero esta vez la de Víctor Hugo que habla de lo que ocurre cuando se encuentran dos almas, dos personas se unen para siempre.
Cuando por fin se encuentran dos almas,
Que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío,
Cuando advierten que son parejas,
Que se comprenden y corresponden,
En una palabra, que son semejantes,
surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,
una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.
Esa unión es amor,
amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir,
amor que es una religión,
Que deifica al ser amado cuya vida emana
Del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios
Más grandes son los gozos más dulces.
Libro de Ruth (1:16)
Respondió: Rut no me ruegues que te deje, y que me aparte de ti; porque a dondequiera que tú vayas, iré yo; y dondequiera que vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aún me añada, que solo la muerte hará separación entre tú y yo.
Más valen dos que uno,
porque obtienen más fruto de su esfuerzo.
Si caen, el uno levanta al otro.
¡Ay del que cae
y no tiene quien lo levante!
Si dos se acuestan juntos,
entrarán en calor;
uno solo, ¿cómo va a calentarse?
Uno solo puede ser vencido,
pero dos pueden resistir.
¡La cuerda de tres hilos
no se rompe fácilmente!
