Peticiones
Otra recomendación que les damos es personalizar las peticiones que se leerán durante la celebración de la ceremonia. Algunas de ellas van incluidas siempre, como la oración por el Papa, la Iglesia, el gobierno y los desamparados. Algunas recomendaciones que podrían utilizar son:
- Te damos gracias, Señor, porque has querido que todos los presentes acompañáramos hoy a (novia) y (novio) Haz que los que ahora somos testigos de su unión, estemos siempre dispuestos a ayudarles, oremos unidos…
Escúchanos, Señor - Te damos gracias, Señor, porque nos has dado a la Iglesia como mensajera de tu Palabra. Te pedimos que esta Palabra tuya ilumine siempre el hogar de (novia) y (novio), y todos los hogares, oremos unidos…
Escúchanos, Señor - Te damos gracias, Señor, por tu presencia. Te pedimos por nuestro hermano (novio), para que sepa amar a su esposa como Cristo ama a su Iglesia, este siempre atento a honrarla y sea su alegría y ayuda. Oremos Unidos.
Escúchanos, Señor - Te damos gracias, Señor, por tu presencia. Te pedimos por nuestra hermana (novia), para que sea siempre irreprensible en su conducta, brille en ella la dulzura y la pureza, la humildad y la prudencia. Oremos Unidos.

guardar
Ahora que tienes opciones, revisa cuál es la que mejor queda con ustedes. Recuerden que deberán platicarlo con el Sacerdote para que tengan una ceremonia única, por ello es importante saber también cómo elegir el sacerdote para tu boda. También les recomendamos darse el tiempo de platicar con él, para que les conozca y pueda hacer el momento personalizado. ¡Que viva el amor!
También te recomendamos:
3. Segunda Lectura para la misa de boda
Rom. 8, 31b-35. 37-39.
“Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?”. Juntos salimos vencedores gracias a Dios.
Hermanos: Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por nosotros, ¿cómo no nos dará todo con Él?
¿Quién acusará a los elegidos de Dios?
Dios es el que justifica. ¿Quién condenará?
¿Será acaso Cristo que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?, ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos fácilmente por Aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna, podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor Nuestro.
Palabra de Dios.
Rom. 12, 1-2. 9-13.
“Que la caridad entre ustedes no sea una farsa”. Invita a la renovación de nuestra mente para distinguir lo que es bueno, agradable y perfecto.
Les ruego, pues, hermanos, por la misericordia de Dios que se entreguen ustedes mismos como sacrificio vivo y santo que agrada a Dios: ese es nuestro culto espiritual.
No sigan la corriente del mundo en que vivimos, más bien transfórmense por la renovación de su mente. Así sabrán ver cuál es la voluntad de
Dios, lo que es bueno, lo que agrada, lo que es perfecto.
Que el amor sea sincero. Aborrezcan el mal y cuiden todo lo bueno:
En el amor entre hermanos: demuéstrense cariño unos a otros.
Las lecturas en una ceremonia civil
El concejal que oficiará la boda os leerá el Código Civil y tras ello, dará paso a las lecturas, que harán vuestros amigos o familiares. Hay quien opta por leer un fragmento de un libro bonito, una canción o una película, aunque también puede tratarse de un texto personal, una opción mucho más emotiva pero a la persona que se lo pidáis puede darle un poco de apuro, por lo que la mejor opción en ese caso es optar por una de las opciones anteriores.

