Conclusión sobre el Segundo Matrimonio en las Escrituras
Antes de tomar la decisión de casarse de nuevo, el cristiano debe pensar si este segundo matrimonio va a glorificar a Dios, porque un segundo matrimonio implica muchas más cosas que el primer matrimonio.
En un segundo matrimonio por lo general hay hijos de por medio, por lo cual el segundo matrimonio no debe afectar la vida cristiana del creyente, al contrario debe mejorarla. En un segundo matrimonio es importante el pensamiento de la familia, de los hijos, de los hermanos de la Iglesia, en este punto es muy importante, es necesario poner en la balanza las cosas que convienen y no convienen y ver la clase de persona con la que se va a casar.
Este tema es muy importante en la vida del creyente y aunque sea licito casarse, no significa que le convenga (1 Corintios 10:23). Por tanto, el creyente debe evaluar si su segundo matrimonio verdaderamente le conviene o si por el contrario no le conviene.
Boda rápida
María Teresa Barea, portavoz del Consejo General del Notariado, destaca que “desde el momento en que el notario tiene toda la documentación y todos y cada uno de los documentos que haya requerido a los futuros contrayentes, se suele resolver en cuestión de días”. Solo falta buscar cita en la agenda del notario y la pareja estará casada.
En la ceremonia deben estar presentes los contrayentes y los testigos, se leen los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil y se firma la escritura pública de matrimonio por la pareja, los testigos y el notario, quien entrega a los ya casados copia del expediente matrimonial, de la escritura pública de matrimonio y remite la documentación al Registro Civil, indicando el régimen matrimonial.
José Alberto Marín, decano del Colegio Notarial de Cataluña, asegura que “la consolidación de las nuevas atribuciones asumidas por los notarios pone de manifiesto la agilidad, eficiencia y seguridad jurídica de la función notarial, muy bien acogida por los ciudadanos.”
Desde julio de 2015, los notarios han celebrado 56.829 matrimonios. En 2021, cuando estos fedatarios podían realizar el trámite completo para casarse, celebraron 13.258 matrimonios, con un aumento del 109% con respecto a 2020, cuando tramitaron 6.342 bodas, según el Consejo General del Notariado.
Además, el año pasado se registraron 147.823 matrimonios, un 63% más que en 2020, con una tasa de nupcialidad de 3,1 matrimonios por cada 1.000 habitantes, según datos del I nstituto Nacional de Estadística (INE). Casi el 9% de las bodas celebradas en 2021 fue ante un notario.
Este año también se espera un incremento de expedientes matrimoniales tramitados por notarios, ya que en el primer trimestre se han celebrado 3.210 matrimonios y 3.042 expedientes previos matrimoniales. De hecho, este primer trimestre ha supuesto un incremento en el número de actos de familia en todas las comunidades autónomas con respecto al mismo periodo de 2021, destacando Madrid con un aumento del 195% y Cataluña, que ha aumentado un 140% estos expedientes.
¿Puede casarse por segunda vez la persona que adulteró?
En el Antiguo Testamento, Dios debido a la dureza de corazón del pueblo de Israel, permitió a través de Moisés que el hombre entregara cartas de divorcio a su esposa (Deuteronomio 24:1), entonces, el divorcio era permitido.

El Antiguo Testamento menciona que el segundo matrimonio era permitido aún para la mujer adultera expulsada de la casa de su esposo (Deuteronomio 24:2).
Por tanto, de acuerdo a la Palabra de Dios, el segundo matrimonio era muy claro para los judíos, de esta forma la persona que adulteró y que es culpable de la destrucción de su hogar, puede volver a casarse, aunque pagará las consecuencias de destruir su propio hogar.
Nota: la palabra de Dios es tan clara respecto al segundo matrimonio que incluso presenta una restricción en Deuteronomio 24:3-4 donde dice que si la mujer se casaba con un segundo hombre y este muriera o le diera carta de divorcio, la mujer podía volver a casarse (por tercera vez), pero no podía volver a su primer matrimonio.
