Natalia Rodríguez: “La mujer no viste sexy para provocar, lo hace porque le da la gana”

Natalia Rodríguez lleva media vida dedicándose a lo que más le apasiona: cantar y componer. Una evolución profesional de la que hemos sido testigos ya que la artista de Sanlúcar de Barrameda se dio a conocer en la primera edición de Operación Triunfo, en 2001, cuando solo tenía 18 años. Mucho ha llovido desde entonces, pero Rodríguez puede decir con orgullo, a sus 36 años, que puede seguir viviendo de la música, eso sí, abrazada a una insólita polivalencia en la que la artista controla en primera persona toda la parte creativa de su universo sonoro: desde la composición de sus temas hasta los clips y vestuarios. Natalia pionera en España a la hora de cambiar la estrategia comercial y alejarse del formato disco para presentar su disco a base de sencillos digitales.
¿Tenía ganas de romper con la Natalia que todos conocemos?
Quería experimentar nuevos sonidos porque llevaba algunos sencillos con el mismo estilo y patrón; quizás sentía que me repetía un poco y de ahí esa necesidad de arriesgar y apostar por una fusión de estilos musicales con sonidos urbanos, latinos, pop y algo de flamenco. ¡Hay hasta tambores reales de Semana Santa en esta canción! (Sonríe).
¿Cuál diría que es el sello que la identifica como artista?
Si te digo la verdad no es algo que se pueda definir o explicar con palabras. Mucha gente me comenta que cuando escucha mi música sabe que es algo mío y creo que eso es algo muy positivo más allá de las etiquetas. Me encantaría algún día dedicarme también a componer para otros aristas. Es algo que me apasiona. En mi caso, hace muchos años que compongo letra y música con mi guitarra, sin la ayuda de nadie. El toque Natalia sería la fusión, estribillos bailables, puentes potentes y una letra muy cuidada de la que se extraigan mensajes.
La boda de Andrés Suárez: su concierto más íntimo

Así cantó Andrés Suárez el día de su boda
Una ceremonia que no puede ni debe pasar desapercibida y que se ha convertido, a buen seguro, en el concierto más emocionante de cuantos ha podido ofrecer a lo largo de su exitosa carrera, pues esta vez actuó en un momento muy especial y lo hizo ante sus familiares más cercanos, algunos de sus amigos más íntimos y su pareja, de la que muy pocos sabían.
Es una pena muy grande que en este país no haya programas musicales”
Tuvo claro desde hace años que la música actual pasaba por lanzar sencillos, al margen de un disco físico.
¡Fui la primera en España! Veía que la gente consumía solo el sencillo, como mucho dos temas, de todo un disco entero. Solo una minoría compraba el disco completo y la promoción que se hacía para una solo canción, algo que veía absurdo. A día de hoy el CD está muriendo porque no hay donde meterlo, no hay reproductores para ellos. Hoy en día es casi todo digital, y ahí se pueden lanzar E.P o temas sueltos, pienso que es una estrategia más segura. ¡A mi me funciona desde 2009-2010!
No debería ser fácil en esos años.
Vamos al universo OT. ¡Ahora hay otra Natalia de OT!
¡Por qué os gusta tanto este titular? (Ríe). Maldigo todos los días cuando, antes de entrar, me hicieron la llamada para preguntarme por el nombre artístico. ¡Yo no sabía nada! Lo único que dije fue que era Natalia de Sanlúcar y quería que el pueblo lo supiera. Mi apellido es Rodríguez y hay muchos. ¡Nadie pensaba que OT sería una bomba y que yo gracias a él podría tener una carrera musical! Claro que me hubiera encantado llevar desde el inicio mi nombre artístico con mi apellido. La Natalia del último OT es Natalia Lacunza, así que la Natalia a secas soy yo (Ríe).
