Top 10 lugares para casarse en la Comunidad Valenciana: ¡Descúbrelos!
Si estás buscando un lugar especial para celebrar tu boda en la Comunidad Valenciana, ¡estás de suerte! Te presentamos los 10 mejores lugares para casarse en esta región de España.
1. Castillo de Santa Bárbara: ubicado en Alicante, este castillo ofrece unas vistas impresionantes al mar y al puerto de la ciudad. Una opción perfecta para una boda con encanto.
2. Jardines de Monforte: situados en pleno centro de Valencia, estos jardines históricos son un lugar mágico para celebrar una boda al aire libre rodeados de naturaleza y belleza.
3. La Alquería de Galim: esta preciosa masía valenciana se encuentra en plena huerta y ofrece un ambiente rústico y acogedor para una boda íntima y familiar.
4. Castillo de Xàtiva: este castillo medieval es un lugar único y espectacular para celebrar una boda. Ofrece unas vistas panorámicas al municipio de Xàtiva y sus alrededores.
5. La Cartuja de Ara Christi: situada en un entorno natural privilegiado, esta cartuja del siglo XVII ofrece una atmósfera única y exclusiva para una boda inolvidable.
6. Casa Santonja: esta casa señorial del siglo XVIII, situada en pleno centro histórico de Valencia, es un lugar elegante y sofisticado para celebrar una boda íntima y exclusiva.
8. Castillo de Sagunto: este castillo histórico del siglo I a.C. ofrece un marco impresionante y lleno de historia para una boda inolvidable.
9. La Casona de los Güelitos: esta casona del siglo XVIII, situada en la ciudad de Valencia, es un lugar con encanto y elegancia para celebrar una boda íntima y familiar.
10. La Finca de la Ereta: ubicada en plena naturaleza, esta finca ofrece unas vistas espectaculares a la ciudad de Alicante y al mar Mediterráneo, convirtiéndose en un lugar privilegiado para una boda única y especial.
Estos son solo algunos de los lugares más destacados para celebrar una boda en la Comunidad Valenciana. Cada uno de ellos ofrece una atmósfera única y especial para que tu día sea inolvidable. ¡Elige el que más te guste y disfruta de tu gran día en un lugar único y especial!
Anécdota personal que no desentona del conjunto
Relacionándolo con lo dicho anteriormente acerca de los ejercicios espirituales, creo podrá servir de edificación el caso siguiente: En los años 1962-65 estaba yo destinado en la residencia de Zaragoza y los Superiores me encargaban de vez en cuando alguna tanda de ejercicios a Hermanas en las provincias de Cataluña, Baleares, Burgos, Vitoria y Valencia, concretamente en la Cartuja de Ara Christi. Durante los ejercicios, como Director, me entregaba de lleno a atender a las ejercitantes, pero esto no me impedía observar también a las enfermas de la comunidad, quedando edificado de su conducta y hondamente afectado por la dolorosa situación de algunas de ellas. Terminada una de las tandas, salí de la Cartuja con el maletín en la mano paseando tranquilamente hacia la carretera para coger un autobús que me llevara a Valencia y meditando sobre lo que dejaba detrás. En el decurso de mis meditaciones surgió en mi mente la siguiente idea o resolución: Si algún día yo puedo y los Superiores me lo consienten, vendré a cuidar espiritualmente a estas Hermanas ancianas y enfermas y a terminar entre ellas mis días. ¿Fue todo un sueño?
El tiempo fue pasando, me destinaron a Sevilla, se dividió la Provincia de Madrid en tres y me tocó quedar en la de Salamanca, siendo mi nuevo Superior provincial el Padre Miguel Pérez Flores. En el verano de 1970, con motivo de las vacaciones, tuve ocasión de pasar por Valencia para visitar a algunos de mis familiares, y en una de las casas de Hijas de la Caridad me comunicaron que el P. Toribio López estaba gravemente enfermo en el hospital. Fui a visitarle y saqué la impresión de que su vida iba llegando al final. No tuve tiempo para visitar la Cartuja y regresé a Sevilla. Un mes más tarde me llegó la noticia de la muerte del P. Toribio López, capellán de la Cartuja, precisamente el que más tiempo ejerció ese cargo —nada menos que veintiún a ñ o s—, y entonces f u e cuando más intensamente se reavivó en mi espíritu aquel sueño o ilusión que experimenté años antes en los ejercicios a las Hermanas. Expuse mi caso con todo detalle al P. Julián Tobar, que era a la sazón el Visitador de Madrid, para ver si me admitiría en su Provincia con la condición de ser destinado a la Cartuja de Ara Chisti, y a vuelta de correo me contestó que me recibiría con los brazos abiertos y con la condición que le indicaba. El primer paso estaba dado. Ahora faltaba el segundo: Comunicárselo a mi Visitador, que era el P. Flores. Este se mostró un tanto reservado y me pidió tiempo para pensarlo. Después me dijo que sí, pero que debía esperar hasta el 17 de junio próximo, que se me cumplirían los tres años de Superior en Sevilla. Le hice ver que no me interesaba, porque para esa fecha ya la vacante estaría cubierta y no tenía objeto el cambio. Así quedaron las cosas, pero a los pocos días pasó él por nuestra casa y, al retirarnos por la noche, se acercó a mi habitación y me dijo que podía preparar el viaje para Madrid cuando quisiera. Al día siguiente avisé a mi nuevo Visitador, puse en orden mis cosas y el 17 de noviembre de 1970 llegaba a García de Paredes, 45, Madrid. El P. Julián Tobar me recibió corno había prometido, con los brazos abiertos, y no sólo confirmó mi destino, sino que después de un día de descanso, él mismo, en su coche de Visitador y dándome un gran paseo por Albacete, Murcia, Cartagena y Alicante, me llevó a Valencia, llegando ya entrada la noche a la Cartuja de Ara Christi. Era la víspera de la festividad de Cristo Rey. A la mañana siguiente concelebramos la misa de las Hermanas con toda solemnidad los PP. Julián Tobar, Claudio Muñoz y un servidor, dando gracias a Dios por tan feliz desenlace. El P. Visitador se despidió luego de toda la comunidad para regresar a Madrid, y yo tomé posesión de mi habitación en la Cartuja alabando al Señor porque mi sueño, visión o promesa se había convertido en realidad. Mi vida en el nuevo ambiente se deslizó feliz entregado de lleno a los servicios enumerados anteriormente, orientado por la experiencia y buenos consejos del ejemplar compañero que me había tocado en suerte, el Padre Claudio Muñoz. Pero mi dicha no iba a ser completa ni duradera, pues mi resolución, como dije antes, fue venir a cuidar espiritualmente a estas Hermanas ancianas y enfermas y a terminar entre ellas mis días, como lo consiguió el P. Toribio López, que a los veintiún años de servicio el Señor le llamó a recibir la recompensa, y sus restos mortales descansaban en el mismo cementerio de la comunidad.
Precio de una boda: peluquería y belleza
¿Cuánto cuesta celebrar una boda? El gasto en peluquería y maquillaje es de unos 250 euros, pruebas incluidas. Pero, como en todo, el precio puede variar mucho. Ten en cuenta también que el servicio a domicilio lo puede incrementar todavía más que si haces todo el proceso en una peluquería.
Animación de bodas: cuánto cuesta
Dependerá del tipo de servicio que contratéis y de si es solo uno o varios, pero de media el gasto es de unos 400 euros. Recordad que son precios orientativos y que, dependiendo de vuestras prioridades, pueden variar más o menos.
¿Más ideas para saber cuánto cuesta una boda de media? La tendencia actual es que las parejas gastan unos 350 euros en las invitaciones de boda y el resto de la papelería de boda: los misales, el save the date, las minutas. –aunque muchos establecimientos incluyen estas últimas en el precio del menú–. Aquí tenéis las tendencias más populares en invitaciones de boda 2024. Y el mismo día o tras la boda podéis entregar o enviar unas tarjetas de agradecimiento personalizadas a todos los seres queridos que hicieron que vuestro gran día fuera más mágico y especial todavía.
Antes de concluir y a modo de resumen, no os perdáis este otro gráfico, en el que aparece detallado lo que gastan, de media, las parejas españolas en los principales proveedores de su boda. Recordad que son datos extraídos del Libro imprescindible de las bodas, publicado por Bodas.net en colaboración con el profesor de Esade, Carlos Torrecilla, y Google. Y un dato curioso: las parejas españolas contratan de media a 10 profesionales a la hora de organizar su boda.
¿Qué os parece? Ahora que ya sabéis cuánto cuesta una boda en España aproximadamente, no olvidéis que lo más recomendable es ser sensatos y tratar de ajustarse a las posibilidades económicas de cada uno. Comparad precios y cantidades, dejad cerrado el precio final de cada partida y concretad al máximo todos los detalles para evitar sorpresas inesperadas después. Recordad que el precio medio de una boda en España puede variar bastante en función de vuestros deseos.