Música en directo y mucho baile
Finalizada la boda, tal y como ellas mismas narraron en sus stories, se desplazaron hasta La Hacienda La Soledad, una finca cercana a Sevilla muy codiciada para la celebración de este tipo de eventos.
Entre los detalles a los que ha podido tener acceso Vanitatis está el catering, servido por Gastronomia Alfardos. La empresa de diseño floral y decoración de eventos La Galería Jesús Fuertes fue la encargada del ramo de la novia y de todas las flores que decoraron la iglesia y la finca. De hecho, los centros de las mesas fueron uno de los detalles que más llamaron la atención de las invitadas, que corrieron a presumir de ellos en sus redes sociales.
El emotivo reencuentro de Antonio Hidalgo y Ana Rosa Quintana: "¿20 años has tardado?"
20 años después, se ha encontrado con Ana Rosa Quintana. Ambos se reencontraron en el plató de 'TardeAR', el último proyecto liderado por la periodista. Puedes volver a ver aquí el emotivo abrazo que ambos se dan.
"¿20 años has tardado?", le ha preguntado Quintana a Hidalgo en un tono claramente de broma. Continuó la periodista diciendo que iban a acabar llorando los dos. "Perdonadme la emoción, ha sido verte y me he acordado de que en el año 99 más o menos, una noche salimos y me pediste 2.000 pesetas".
Los colaboradores se reían por ese recuerdo e Hidalgo seguía con esa broma. "Ha cambiado de pesetas a euros, he calculado con el IPC y me debes como 12.000".
Así, Hidalgo ha vuelto a la pequeña pantalla a escala nacional. De Murcia, el periodista da el salto (una vez más) a Madrid. Y con una gran sonrisa, al reencontrarse con una compañera y amiga.
El look de la novia
De las fotos se encargó Enri Walther Santafé, fundador y CEO de Liven Photography, una de las empresas preferidas de la jet para sus grandes momentos.
De hecho, gracias a él hemos podido conocer aún más detalles del vestido de la novia, firmado, tal y como ha podido saber Vanitatis, por los diseñadores Vitorio y Lucchino, amigos de la novia. No es la primera vez que la visten. Suele confiar en ellos para la Feria de Abril, donde sus trajes nunca pasan desapercibidos.
Una novia clásica que no quiso dejar de lucir joyas de familia para su gran día. En concreto, lució una espectacular tiara de perlas y diamantes de gran talla de la que salía un discreto velo de tul blanco combinado con el abrigo con capa que llevaba sobre el vestido. En el cuello del abrigo, destacaba un broche a juego de perlas y diamantes, y el recogido, un moño a media altura, dejaba a la vista el par de pendientes que remataba este fabuloso conjunto de joyas digno de una princesa europea.
