Una finca aristocrática
Sol es hija de Sonia Márquez de Baviera, hija de Tessa, y del financiero Miguel Matossian Osorio. Su abuela Tessa de Baviera además de ser prima segunda del rey Juan Carlos pertenece a la llamada ‘jet’ y cuenta con amigas íntimas como Isabel Preysler o Marisa de Borbón. Su padre tuvo una relación muy estrecha con don Juan y su madre con María de las Mercedes, quien les visitaba asiduamente, sobre todo, en su casa de la Costa Azul. La reina Victoria Eugenia o la princesa Grace de Mónaco también mantuvieron una estrecha relación con la princesa.
Para el día más importante de su vida, Sol Matossian escogió un vestido del diseñador Jorge Vázquez. Con un favorecedor escote barco, mangas abullonadas y falda con incrustaciones en forma vegetal, era el propio diseñador el que reconocía en sus redes sociales que había sido un auténtico placer trabajar con Sol. La novia destacó, además de por su belleza, por las impresionantes joyas que lucía. Una espectacular tiara de diamantes y esmeraldas en forma de flor de la que salía el velo y unos pendientes a juego que, gracias a que llevaba el pelo recogido en un clásico moño, destacaban aún más si cabe.
Ha sido precisamente esa relacion que les une con la monarquía la que ha motivado que entre los invitados a esta boda estuvieran presentes las infantas Elena y Cristina, un dato que revelaba LOC y que Vanitatis ha podido confirmar. La infanta Elena es una de las íntimas amigas de la madre de Sol, por lo que no ha querido perderse el enlace de su hija mayor.
Sabemos que el verano está cerca cuando regresa el único festival que no te puedes perder
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Otro de los momentos históricos se producía en mayo de 1977, cuando don Juan renunció a sus derechos dinásticos y le trasladó la Jefatura de la Casa Real española en un acto solemne sin precedentes y plagado de generosidad tras una larga vida en el exilio
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Además de visitar prácticamente todos los países del mundo y los principales organismos internacionales, don Juan Carlos mantiene una excelente relación con las monarquías de todo el planeta. Su labor diplomática ha sido crucial para las relaciones comerciales entre países y en línea con su representación de España, en 1992 contribuyó a impulsar Barcelona durante los Juegos Olímpicos que presidió junto a su esposa
Alfonso XII y María de las Mercedes: la más pura y trágica historia de amor de la monarquía española
En aquellos tiempos convulsos, donde la I República Española tocaba su fin y se iniciaba el período de Restauración Borbónica, se producía una de las historias de amor más tiernas y tristes de la realeza española. Justamente, el encargado de restaurar la monarquía borbónica en España, Alfonso XII («El Pacificador») será el protagonista de esta bella historia de amor, popularmente conocida por canciones como ¿Dónde vas Alfonso XII? Si eres un fanático o fanática del romanticismo y de tragedias tales como Romeo y Julieta o Francesca y Paolo en La Divina Comedia, adéntrate a conocer la cara más apasionada y sentimental de Alfonso XII y María de las Mercedes.
Podríamos dibujar a Alfonso como un joven príncipe guapo, fuerte, de brillantes cabellos y de grandes habilidades en militancia y, como no, amatorias. Sin embargo, lo cierto es que estas cualidades están muy lejos de la realidad. Nuestro futuro Rey sufrió desde pequeño importantes problemas de salud, sobre todo referente a enfermedades pulmonares y respiratorias. Esto provocó que su estado físico no fuese muy “apetecible”, ya que su cara tenía cierto color pálido enfermizo y su cuerpo era esquelético y debilucho. Aun así, no debemos de imaginar que era un engendro o un ser parecido a Gollum, como podemos ver en la imagen inferior (1).

Por otro lado, también padeció ciertas carencias afectivas por parte de su madre, Isabel II. Ésta estaba más preocupada en sus temas personales que en pasar tiempo con sus hijos. La infanta Eulalia, hermana del futuro Rey, dejó plasmado en sus Memorias este pensamiento que, muy posiblemente, tendría también nuestro protagonista:
Vida [ editar ]
Gonzalo de Borbón nació en Roma en la Clínica Santa Anna, a consecuencia del exilio de la familia real española por la Proclamación de la Segunda República Española. Tras la renuncia a los derechos dinásticos de su tío, Alfonso de Borbón y Battenberg, el padre de Gonzalo, Jaime de Borbón, también renunció al trono por decisión de Alfonso XIII, cediendo los derechos sucesorios en favor del tercer varón de Alfonso XIII, Juan de Borbón, abuelo del actual Rey de España, Felipe VI.
En 1954 regresó a España acompañado por su hermano mayor y con el permiso del dictador Francisco Franco. La mayor parte de su juventud, vivió con su hermano Alfonso en Madrid. Gonzalo también residió en Bilbao, donde estudió Ciencias Físicas en la Universidad de Deusto. En 1972, su hermano se casó con Carmen Martínez-Bordiú, nieta del dictador Francisco Franco, entrando, también Gonzalo, en el círculo de confianza del franquismo.
En cuanto a sus actividades profesionales, cabe destacar que don Gonzalo ocupó diversos cargos de alta dirección en el sector bancario en Nueva York, Manila y finalmente Madrid. Entre otros cargos, fue vicepresidente de la Cámara Oficial de Comercio Hispano - Italiana, presidente de la compañía Ibérica de Seguros La Providencia y de la Cámara Oficial de Comercio de España y Costa Rica. Asimismo, fue Presidente de Honor de Picadilly, la primera boîte en Madrid con música en directo.
En 1969, actuó como testigo de aceptación en la Coronación de su primo Juan Carlos I como Rey de España. En el año 1975 falleció su padre, el infante Jaime de Borbón, en San Galo (Suiza) y su abuelo materno, el vizconde Roger de Dampierre, en Chaumont-sur-Tharonne. Ese mismo año también coincidió con la muerte del dictador Francisco Franco, en Madrid. En 1982 falleció su abuela materna, Vittoria Ruspoli de Poggio Suasa.
