Quiénes se pelearon en la boda de la infanta Margarita y Carlos Zurita
Carlos Zurita y Margarita de Borbón y Borbón se casaron el 12 de octubre de 1972 en Estoril en una ceremonia discreta en presupuesto, pero rica en anecdotario. Para empezar, hubo desacuerdos sobre quién debía figurar y quién no en la escueta lista de 200 invitados.
El enfrentamiento de don Juan vivía con Franco y con su propio hijo, el entonces príncipe Juan Carlos, se encontraba en uno de sus momentos álgidos. Por pura torpeza o desconocimiento de las complejas relaciones que manejaba la familia de su futura esposa con quien gobernaba en España, Carlos Zurita cometió la torpeza de invitar a uno de sus amigos a su boda. Y se lió.
El invitado de la discordia era ni más ni menos que Carlos Martínez Bordiú, marqués de Villaverde, marido de Carmen Franco y apodado el «yernísimo» por su cercanía con su suegro, Franco. Cuando don Juan se enteró de esta invitación obligó a Carlos Zurita a rectificar y «desinvitar» al marqués para su vergüenza.
Al otro personaje disruptivo del enlace, don Juan Carlos de Borbón, obviamente, no había forma de «desinvitarle» de la boda de su propia hermana pequeña, por lo que acudió puntual a la cita en Estoril junto a su esposa doña Sofía, sus hijas las i nfantas Elena y Cristina y el futuro príncipe de Asturias, Felipe.
De hecho, la infanta Elena sería la encargada de llevar las arras hasta el altar el día de la boda y, de paso, de abrir la puerta a las personalidades que acudían a Villa Giralda a presentar sus respetos al conde de Barcelona con motivo de la boda de su hija.
El anuncio del compromiso, en enero de ese mismo año, había pillado a los entonces príncipes de España de viaje por Japón, pero nadie podía impedir que acudieran en octubre a la ceremonia en la pequeña iglesia de San Antonio en Estoril, ni siquiera el hecho de que por aquella época don Juan y su hijo pelearan a menudo.
La verdadera relación de la reina Sofía con sus cuñadas, las infantas Pilar y Margarita y su suegra, María de las Mercedes: soledad, desprecio, celos y reconciliación
La boda (y enamoramiento) de Margot (como llaman en casa a la infanta Margarita) fue una sorpresa para su propia familia. Nadie se esperaba que la hija ciega de los condes de Barcelona pudiera aspirar a ser la protagonista del matrimonio más exitoso de los Borbones en los últimos tiempos: 50 años llevan juntos la infanta y su marido.
Tanto era el prejuicio que el padre del rey Juan Carlos tenía sobre las posibilidades maritales de su hija que al principio llegó a dudar de las intenciones de su pretendiente, un joven cardiólogo, hijo a su vez de médico, de origen plebeyo pero de buena familia y con todo el futuro por delante.
Pero mientras los demás sospechaban, los novios se confesaban su amor y hacían planes de futuro en cartas escritas en Braille (que el doctor Carlos Zurita aprendió para comunicarse con la infanta). Juntos acabaron protagonizando una boda modesta en el exilio portugués de la familia real española que unió a dos personas que se querían frente a unos testigos que se peleaban entre ellos.
La boda de Sol Matossian, la nieta de Tessa de Baviera, luciendo joyas históricas
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La princesa Tessa de Baviera, prima segunda del Rey emérito y una de las grandes protagonistas del papel cuché en los 80 y los 90, ha declarado en numerosas ocasiones que el gran orgullo de su vida son sus nietos. Una de ellas, Sol Matossian Márquez, ha contraído matrimonio este sábado, 4 de noviembre, con Nicholas Green, un joven sudafricano, en una finca madrileña.
