El día de la boda india
El novio llega al lugar de la boda montado a caballo y rodeado por familiares y amigos hombres. Viste un achkan con un turbante y jootis, un zapato tradicional. Esta celebración se conoce como Baraat .
Después llega el Milni , el momento en el que la familia de la novia recibe a la del novio con dulces típicos de la India. Ambas familias se presentan y se aceptan entre sí. Antes de comenzar con la ceremonia se lleva a cabo el ritual de Ganesh Pooja para al Ganapati y tener buena suerte.


Mucho rojo

El rojo se considera un color de buen agüero y, como era de esperar, es el color más destacado en las bodas indias, generalmente con detalles dorados. Saris , flores, decoraciones, invitaciones… todo será rojo. A veces incluso se pone un poco de tinte rojo en el pelo de la novia dos o tres días antes de la boda.
Una entrada espectacular para el novio
El novio obtiene su propia procesión, o baraat . Por lo general, viaja en un coche elegante, en un caballo o en un elefante.
A continuación, la oración a Ganesh bajo el mandap lo que hace es pedir a la deidad hindú que le otorgue buena suerte y elimine los obstáculos para la pareja y sus familias.
Delito contra la libertad
La jueza considera que los hechos pueden ser constitutivos de un delito contra la libertad, artículo 172 del Código Penal que dice "será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado" y con ello "altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana".
Iglesias y Montero, actuando en nombre de sus hijos, presentaron una querella en diciembre de 2019 por un delito contra la libertad contra Inda, el periodista Alejandro Entrambasaguas y la mercantil Dos Mil Palabras S.L, titular y editora del diario digital OKdiario.
La jueza considera que "resulta indiciariamente" que Entrambasaguas, que trabajaba para OKdiario, cuyo representante legal es Inda, durante noviembre y diciembre de 2019, "se persona en varias ocasiones en el domicilio de la cuidadora de los hijos" de Iglesias y Montero donde dejaban a sus hijos a diario "con la finalidad de obtener información sobre la misma y de su actividad".
Debido a ello, "la cuidadora restringió las salidas a los parques infantiles de las zonas comunes" de la urbanización con los niños a los que cuidaba, "quedando limitada, por lo tanto, su actividad diaria y la de los menores" y "ante la reiteración de los hechos", el 31 de diciembre de 2019, tuvo que dejar de cuidar a los niños.
Una acción, destaca la jueza, que "supuso una alteración evidente en la vida cotidiana de los querellantes y de sus hijos, viéndose obligados a elegir otra opción para el cuidado de sus hijos durante su jornada laboral".
