Victoria de Hohenlohe y Maxime Corneille, en su boda
La duquesa de Medinaceli, Victoria Hohenlohe-Lagenburg, que tiene 26 años y es la persona con más títulos nobiliarios de España, se casó con Maxime Corneille el pasado 14 de octubre en la iglesia de San Miguel en Jerez de la Frontera (Cádiz), en una boda por todo lo alto. Entre los invitados había Reyes, aristócratas y otros famosos. Uno de los nombres que más ha llamado la atención es el de Máxima de Holanda, y su hija mayor, la princesa Amalia. También asistió Sofía Palazuelo, la futura duquesa de Alba; o la diseñadora Laura Vecino, mujer de Rafael Medina, hijo de Naty Abascal, entre otros.
Victoria Hohenlohe tuvo que celebrar su boda en la finca Santo al Cielo, propiedad de la familia de su amiga, Sol Prado López de Carrizosa, que fue la diseñadora de su vestido (de la firma T.ba); ya que su tío abuelo, Ignacio Medina, el duque de Segorbe, que preside la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, le prohibió celebrar su boda en cualquiera de los palacios de la familia. Desde hace unos años, la familia está enfrentada con él en los tribunales por el reparto de la herencia, motivo por el que tampoco llevó la tiara ducal.

La boda de Sol
El próximo sábado 25 de marzo, Jerez de la Frontera volverá a ser testigo de la unión matrimonial de un miembro de la familia Prado López de Carrizosa, la de Sol, con su novio, el analista y consultor Gonzalo de Mora-Figueroa Borrero. Tal y como ha podido conocer este medio, la diseñadora de trajes nupciales y su prometido contraerán matrimonio en una ceremonia religiosa que, previsiblemente, tendrá lugar en la iglesia de San Marcos, el mismo templo del siglo Xlll en el que se casó su hermana Mercedes dos años atrás.
El traje de la novia, por supuesto, será de T.ba Brides. "Es una mezcla y reflejo de cómo la personalidad de la novia y de la marca son la misma. Nos encanta pensar que las novias son las que dan vida a los trajes, montamos las ideas sobre cada novia y acordes a ellas. En este caso no ha sido diferente", nos cuentan en primicia desde la marca.
Quedará expuesto y a la vista de todos en unas semanas. Como maravilla a admirar y como fuente de inspiración para futuras novias. Una obra nupcial que bebe de los valores de la marca, es decir, artesanía, sostenibilidad y calidad, y se rige por los siete ingredientes que sí o sí debe contener un traje firmado por la seña jerezana: respeto, exigencia, confianza, admiración, complicidad, ilusión y amor.
Cuando eres diseñadora de vestidos de novia y en tu porfolio figuran looks nupciales tan fotografiados y mediáticos como, por ejemplo, el de Claudia Osborne o, más recientemente, el de Ana Sainz (hija de Carlos Sainz), idear tu propio traje es todo un reto. Es a lo que se enfrenta estos días Sol Prado López de Carrizosa. Desconocida para el gran público, es la diseñadora y mente creativa detrás de los vestidos de novia de T.ba, la firma encargada de vestir a las mujeres de la jet set para sus bodas.
Tamara Falcó e Íñigo Onieva
Muchos dudaron de si finalmente habría boda porque los problemas antes del enlace no paraban de sucederse, por lo que tuvieron que posponer la boda, lo que llevó a que muchos comentaran que todo eran señales para que Tamara Falcó no se casara. 48 horas después de anunciar su compromiso, la hija de Isabel Preysler canceló la boda tras destaparse la supuesta infidelidad de Íñigo Onieva. Aunque Tamara aseguró que no iban a volver, el empresario volvió a reconquistarla, incluso hizo el Camino de Santiago, y se dieron una segunda oportunidad, a pesar de que, en un principio, a Isabel Preysler no le hizo mucho gracia por temor a que Íñigo volviera a hacer daño a su hija.

Después, a menos de dos meses de la boda, Tamara Falcó se quedó sin vestido de novia tras anunciar las diseñadoras de la marca vasca Sophie et Voilài que se rompía el acuerdo con ella. La situación llevó a Isabel Preysler a pedir ayuda urgente a la diseñadora Carolina Herrera. Además, días antes del enlace también se produjo el robo de unas joyas, a punta de pistola, que iban a llevar algunos invitados de la boda de Tamara Falcó e Íñigo Onieva.
Al final, Tamara Falcó e Íñigo Onieva se casaron el 8 de julio de 2023 en el Palacio El Rincón, que heredó la marquesa de Griñón de su padre, Carlos Falcó, ante la mirada de 400 invitados, entre ellos había muchos rostros famosos. Tamara Falcó lució dos vestidos de novia de Carolina Herrera el día de su boda, como te mostramos en 'Vozpópuli', donde también te contamos el menú que degustaron.

Actuaciones en directo
Quizá lo más llamativo de la noche fueron las actuaciones que algunos de los invitados tenían preparadas para los novios. Una sorpresa que recibieron con emoción en este día en el que todo salió redondo para ellos. Carla Bruni fue la primera en tomar posesión del micrófono y tras la cena cantó una canción a los novios que dejó a los 800 invitados sin palabras.
Más tarde, también cantaron Los del Río algunos de sus grandes éxitos. También lo hicieron en la boda del marqués de Cubas, Álvaro Falcó e Isabelle Junot, a la que pudo verse bailar y cantar la 'Macarena' con desparpajo aunque sin terminar de saberse ni la letra ni la coreografía, internacionalmente conocida.
Una boda de lo más divertida que sin duda será difícil de olvidar.
Este sábado, tal y como estaba previsto, Javier Prado y Catalina Vereterra se casaron en la boda más grande de la temporada: 800 invitados se dieron cita en la finca que desde hace años posee su padre, Borja Prado, expresidente de Endesa y presidente de Mediaset España, en la localidad gaditana de Medina Sidonia.
