Los primeros vestidos que pudimos ver
Fue el 7 de enero cuando empezó la primera boda real del año y el primer look nupcial no se hizo esperar. Tal como confirmaba en su perfil de redes sociales la firma local Teh Firdaus, confeccionaron para ella un baju kurung hecho a medida. Se trata de una prenda tradicional, utilizada por mujeres, que en este caso fue creada en un tejido muy intrincado típico de la zona, con detalles de pedrería tanto en las mangas como en el bajo de la prenda superior. En esa ocasión la novia no llevó velo, pero sí hiyab.

Poco después, y de nuevo gracias a las redes sociales, pudimos comprobar que Anisha Isa Kalebic había lucido un segundo vestido. En esa ocasión se trataba de una prenda con notables diferencias respecto a la primera. La entonces todavía futura princesa optaba por un vestido blanco de encaje, con el cuello redondo, manga larga y sin cola. Una prenda que combinó con un velo de longitud media —acababa varios centímetros por debajo de su cadera— también de encaje.

El look más llamativo lo vimos el pasado día 10, durante la llamada 'ceremonia del empolvado'. Se trata de un rito en el que la pareja y sus respectivas familias son rociadas con polvos de jazmín de colores y aceites aromáticos que simbolizan la fertilidad y la riqueza. Y en el que el protocolo marca todos los detalles de la ceremonia, incluido el vestido de la novia. Anisha Isa Kalebic lució un vestido rojo como el que llevó la princesa Azemah cuando se casó el año pasado. Es una prenda hasta los pies, con una especie de péplum, salpicada de múltiples detalles dorados (incluídos unos enormes brazaletes) y culminada por una inmensa corona de varios pisos.
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