Una boda muy aristocrática
La duquesa de Alba se casó en primeras nupcias con Luis Martínez de Irujo el 12 de octubre de 1947 ante el altar mayor que, como decimos, está reservado habitualmente para los miembros de la realeza. Fue una boda multitudinaria con unos 3.000 invitados. Y en cuanto al coste de la misma, se habló de 20 millones de la época, así como una serie de donaciones a las personas más necesitadas de la ciudad por expreso deseo de la aristócrata, quien siempre estuvo muy vinculada a la ciudad en la que falleció, en el emblemático palacio de las Dueñas el 20 de noviembre de 2014.
Esta primera boda de la duquesa (recordemos que después se casaría con Jesús Aguirre en el madrileño palacio de Liria y con Alfonso Diez en el palacio de las Dueñas) fue lo más parecido a una boda real que vivió la ciudad hasta que llegó la hora de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, una pareja que se separó bajo el eufemismo del 'cese temporal de la convivencia' en 2007, doce años después de decir 'sí, quiero', el 18 de marzo de 1995.
Tartesios y fenicios: fusión ibérica
Sin embargo, pensaron que se trataría de algún resto de bisutería de latón que no tendría valor. Por lo que decidieron repartírselo entre ellos, aunque finalmente tras hacer alguna comprobación casera y ver que era oro decidieron entregarlos a las autoridades locales. Siempre, sin pensar que acaban de encontrar unas ruinas arqueológicas de época fenicia.
De hecho, las 21 joyas que se obtuvieron están decoradas con variedad de técnicas como la filigrana y el troquelado. Además, por su diseño debieron estar adornadas por piedras preciosas, siendo objeto de todo tipo de teorías sobre su origen. Aunque las investigaciones más recientes publicadas por la Universidad de Huelva en la revista 'Journal of Archaeological Science' concluyeron que se trata de un trabajo donde se mezclaron las culturas de los tartesios y de asentamientos fenicios cercanos.
Todo parecía ir según lo previsto, porque el joyero mandó un furgón blindado a la ciudad del Guadalquivir para recoger el tesoro fenicio. Sin embargo, el mismo día en que iban a ser enviadas a Madrid, todo se paró en seco. El acuerdo alcanzado entre Aguirre, Yanes y el anterior alcalde, Manuel del Valle, ya no era del gusto de todos, como narró 'El Correo de Andalucía'.
El ayuntamiento de Sevilla, con el nuevo alcalde Alejandro Rojas-Marcos al mando, decidió echar a Aguirre de su cargo al achacar posibles problemas de seguridad en esta acción: "He decidido cesar al responsable o a los responsables del comunicado emitido el otro día por la Comisaría de la ciudad. Teniendo en cuenta que el comisario me ha comunicado que él es el responsable, he decidido cesarle".
Aunque en el momento en el que saltó la noticia también se habló de las críticas que Aguirre había tenido hacia cómo estaba tratando el Ayuntamiento un patrimonio cultural tan increíble. Continuando con un cruce de acusaciones en las que el duque de Alba achacó al edil de "una lamentable falta de conocimiento del mundo de la cultura".
La boda de Letizia y Felipe. Todo lo que no se vio.
Para casarse en el altar mayor de la Catedral de Sevilla, se deben cumplir con una serie de requisitos establecidos por la Iglesia y la diócesis correspondiente.
1. Requisitos previos: Ambos contrayentes deben ser solteros o encontrarse en situación legal de divorcio o nulidad matrimonial. Además, deben haber sido bautizados en la Iglesia Católica.
2. Documentación necesaria: Es necesario presentar la partida de bautismo actualizada de ambos contrayentes, así como el certificado de confirmación y la partida de nacimiento. También se requiere el certificado de soltería o de nulidad matrimonial, en caso de haberse casado anteriormente.
3. Solicitud formal: La pareja debe solicitar autorización para celebrar la boda en el altar mayor de la Catedral de Sevilla. Esta solicitud debe realizarse ante el párroco correspondiente y ser aprobada por el Arzobispado.
4. Preparación matrimonial: Los contrayentes deberán participar en un curso de preparación matrimonial impartido por la Iglesia Católica. Este curso tiene como objetivo fortalecer la unidad y el compromiso en la pareja.
LEER MÁS: La anémona nemorosa: una flor encantadora para tu boda5. Pago de tasas: Para poder casarse en el altar mayor de la Catedral de Sevilla, es necesario abonar las tasas correspondientes establecidas por la diócesis. Estas tasas pueden variar según el año y las circunstancias.
¿Quién fue el encargado de celebrar el matrimonio de la infanta Elena?
El matrimonio de la infanta Elena fue celebrado por el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, el 18 de marzo de 1995. La ceremonia se llevó a cabo en la Catedral de Sevilla, uno de los lugares más emblemáticos de España para celebrar bodas reales. La infanta Elena contrajo matrimonio con Jaime de Marichalar en una ceremonia religiosa rodeada de familiares, amigos y personalidades de la realeza.
¿Cuál fue el protocolo y los detalles destacados de la boda de la Infanta Elena en la Catedral de Sevilla?
La boda de la Infanta Elena en la Catedral de Sevilla fue un evento muy destacado en la realeza española. El protocolo seguido en esta ocasión fue bastante estricto y lleno de detalles.
El evento se llevó a cabo el 18 de marzo de 1995 y fue una ceremonia religiosa muy tradicional. La Infanta Elena contrajo matrimonio con Jaime de Marichalar, quien se convirtió en Duque de Lugo tras la boda.
LEER MÁS: Descubre las Tradiciones de Bodas en México: Encanto y Color en un Vínculo SagradoEl protocolo dictaba que la ceremonia debía ser realizada por el arzobispo de Sevilla, monseñor Carlos Amigo Vallejo. La Catedral de Sevilla, reconocida por su belleza arquitectónica y su importancia histórica, fue el escenario perfecto para este evento tan especial.
Uno de los detalles más destacados de esta boda real fue el vestido de la novia. Elena lució un vestido diseñado por Pertegaz, uno de los diseñadores españoles más reconocidos. El vestido era de corte clásico, con mangas largas y una larga cola.
Otro detalle importante fue el velo que la novia llevaba sobre su cabeza. Este velo era muy largo y estaba bordado con motivos florales, combinando a la perfección con el estilo romántico del vestido.
En cuanto a los invitados, asistieron numerosas personalidades de la realeza y la aristocracia tanto española como extranjera. Entre los invitados destacados estaban los Reyes Juan Carlos y Sofía, así como otros miembros de la familia real.
La infanta Elena junto a sus hijos.
Doña Elena mantiene un perfil bajo aunque sea miembro de la Casa Real española. Las continuas polémicas de sus hijos, el “supuesto” distanciamiento de su hermano el rey Felipe VI y la mala relación con su cuñada, la reina Letizia, han hecho mella en la mujer que podría haber llegado a reinar. Lejos de la Corte, la primogénita de los reyes Eméritos continúa al frente de la dirección de Proyectos Sociales y Culturales de la Fundación Mapfre, aunque sin agenda oficial.
Jaime de Marichalar, el ‘bon vivant’
Jaime de Marichalar y Sáenz de Tejada es el cuarto de los seis hijos de los condes de Ripalda, Amalio de Marichalar y Bruguera y Concepción Sáenz de Tejada y Fernández de Bobadilla. El exmarido de la infanta Elena de Borbón y Grecia nació en Pamplona el 7 de abril de 1963. Estudió en su infancia en los colegios de los Jesuitas de Burgos, San Estanislao de Kostka de Madrid y en la Yago School de Dublín (República de Irlanda). A pesar de su detallada formación, esta no le sirvió para terminar una carrera universitaria. Sin embargo, su orientación fue encaminada a la gestión de empresas y marketing, estudios que amplió en París, donde residió de soltero.
El 18 de marzo de 1995, y gracias a su enlace matrimonial con la primogénita del Rey en la catedral de Sevilla, comenzó a ostentar el título de Duque de Lugo, que años más tarde perdería por su divorcio con la infanta. Pero este nombramiento no es el único que empezó a aparecer en su currículo después de contraer nupcias reales, sino que figura el haber sido nombrado managing director senior advisor (director gerente) del banco de negocios Credit Swiss First Boston, en su oficina central del Paseo de Recoletos de Madrid; el haber sido nominado presidente de la Fundación Winterthur, perteneciente al grupo asegurador del mismo nombre e integrado en Credit Swiss; el ser consejero de la cementera Portland Valderribas, filial del grupo Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Y el haber sido nombrado consejero de la elitista marca Loewe y del grupo francés Louis Vuitton Moët Hennessy. Marichalar se convirtió en el hombre de confianza en España del presidente de este importante grupo francés, Bernard Arnault.
