Una anécdota muy divertida
"Todo fue tan especial. Nunca imaginaría que fuera tan perfecto. Nos sentíamos como en un sueño y los invitados también lo decían!". Uno de los momentos más divertidos de la celebración tuvo lugar minutos después de dar el 'sí quiero'. "Yo fui a la Abadía del Sacromonte con un mehari naranja descapotable de mi padre, precioso lleno de flores. Jordi y yo quisimos cogerlo y entrar a la copa de bienvenida justo cuando sonaba la canción, ¡pero no le arrancaba! Fue gracioso, ¡no parábamos de reír! Finalmente consiguió arrancar el motor y entramos muy sonrientes". - Un vestido de novia viral con toques 'vintage' para la boda de Sisi en Córdoba

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Un detalle muy simbólico

Como bien nos explica, "siempre he querido un vestido sencillo y cómodo para poder disfrutar", de ahí que el complemento cargado de sentimientos que afinaba su figura, cobrara gran protagonismo. ¡Pero no fue el único! Carmen dejó a un lado los clásicos zapatos de boda que solemos ver año tras año, para calzar uno de los diseños artesanales de la historia, un precioso guiño a la artesanía andaluza, unas alpargatas blancas de yute.

