El hilo de la historia
La autora dedica el primer capítulo de El enigma Balenciaga a narrar cómo el más pequeño de una familia humilde pudo ser una figura relevante en la alta costura. Con su madre haciendo arreglos y vestidos para las familias pudientes que veraneaban en la zona, Cristóbal sintió su primer impulso costurero a los seis años cuando, como recoge el libro, hizo un abrigo para su gato.
Pero no fue hasta los 12 cuando llegó su primera oportunidad real, cuando su atrevimiento infantil le llevó a confeccionar, copiando el que llevaba puesto, un vestido para Blanca Carrillo de Albornoz y Elio, la sexta marquesa de Casa Torres. Fue ella la que hizo posible que Cristóbal saliese de su Guetaria natal y familiar para convertirse en aprendiz de una firma de moda en San Sebastián.
Imagen de la boda de Fabiola y Balduino de Bélgica, en la que ella vistió un Balenciaga. / Getty Images
Imagen de la boda de Fabiola y Balduino de Bélgica, en la que ella vistió un Balenciaga. / Getty Images
«Como si fuera el guión perfecto de una película», comenta Fdez. Miranda, fue él quien confeccionó el vestido de novia de «la nieta o bisnieta de la marquesa». Y esta no era otra que Fabiola de Mora y Aragón quien, tras casarse, se convertiría en Fabiola de Bélgica. «Si de niño no hubiera copiado el vestido de la marquesa de la Casa Torres, nunca habría llegado a ser quién es porque, aunque fuera un genio, vivía en Guetaria y esa mecenas fue esencial en su vida», apunta la autora.
La boda vista con la perspectiva del tiempo
Francisco Franco murió finalmente el 20 de noviembre de 1975 y el encargado de sucederle, muy a pesar de muchos, fue Don Juan Carlos de Borbón. Ya nada sería igual para la familia del dictador a partir de entonces, que si bien pudo conservar cierto prestigio, ya nunca volvería a gozar de la influencia política de la que hizo gala durante los casi 40 años de dictadura.

Alfonso de Borbón y Carmen Martínez-Bordiú con su hijo Francisco de Asís
En lo que respecta a los Duques de Cádiz, las grandes diferencias que existían entre la pareja condujeron a su separación en 1979 y posteriormente al divorcio en 1982. Lo cierto es que nunca habían sido el matrimonio idílico que el Régimen había intentado vender de cara a la sociedad y al final las cosas acabaron cayendo por su propio peso. Ninguno de los dos volvería a dedicarse buenas palabras durante los años que siguieron hasta la muerte de Alfonso de Borbón el 30 de enero de 1989.
Con el paso del tiempo, una de las primeras en dar su opinión sobre todo lo ocurrido en torno a esta gran operación matrimonial fue la propia Carmen Franco. Lo hizo en el libro 'Franco, mi padre' (2008), en el que confesó que si bien no se oponía al enlace de su hija con el Duque de Cádiz, si supo desde el primer momento que aquello no saldría bien: " Mi hija se casó justo a los 21 años. Hay chicas que a los 21 están formadas y hay personas que a los 21 están todavía un poco verdes para el matrimonio ". Aprovechó también la ocasión para negar cualquier intención por parte de la familia Franco de hacer cambiar de opinión al dictador, que según ella " tenía totalmente descartado a Alfonso ".

Nulidad matrimonial, romances polémicos y la trágica muerte de su hijo
Carmen y Alfonso, muerto ya Franco, iniciaron los trámites de separación en 1979. Carmen había dejado a sus hijos en Madrid y se había instalado en París con un hombre 30 años mayor que ella: el anticuario Jean-Marie Rossi, al que había conocido en 1977, durante un crucero, en la ciudad italiana de Bari. Fue una gran pasión amorosa para Carmen.
Carmen Martínez Bordiú y Alfonso de Borbón con sus dos hijos, Francisco de Asís y Luis Alfonso.
En 1983, Carmen y Alfonso obtuvieron el divorcio, que confiaba la custodia de los dos hijos, Francisco de Asís y Luis Alfonso, a Alfonso de Borbón, algo que la sociedad española interpretó como un abandono de sus deberes como madre por parte de Carmen. La nulidad matrimonial llegó en diciembre de 1986. En la sentencia eclesial, se dice que Carmen era inmadura y caprichosa. La relación con Rossi duró dos décadas. Alfonso nunca aceptó aquella ruptura y pensó durante años que Carmen regresaría. Pero no fue así.
Luego llegó el gran golpe en la vida de Carmen: la muerte en un accidente de coche de su hijo mayor Francisco de Asís, de 11 años. Conducía su padre, a la vuelta de un viaje de ski, y se saltó un semáforo, chocando contra un camión. Su hermano Luis Alfonso sobrevivió. Ella misma ha declarado que no derramó ni una lágrima. «Cuando un dolor es tan fuerte se te secan las lágrimas», le contaba a Bertín Osborne hace unos años.
Tras varias relaciones, con los empresarios Roberto Federici, José Campos y Luis Miguel Rodriguez, Carmen ha rehecho de nuevo su vida su vida, a sus 72 años, en Portugal, junto a Tim Mackeague, un «coach australiano», de 35 años, alejada de la vida pública. Su tiempo lo distribuye entre las visitas a sus hijos, en Burdeos, donde vive Cynthia, y España, donde vive Luis Alfonso con su familia.
