El resto de la carta:
Ahora toca volver a leer la lista de ideas, e ir plasmando aquellas que mejor te parezcan. Puedes comenzar siguiendo las tres temporalidades de modo que se note el progreso desde el atrás hacia adelante. A tu novia seguramente le gustará observar que existe un orden lógico y ordenado en tus frases y en tus sentimientos.
Este es sin duda el apartado más costoso y más largo de todos. Tómate el tiempo que necesites para ordenar la disposición de las frases o aquellas ideas que no quieres dejar escapar. Puedes aprovechar para decir todo aquello que no te atreves a decir en persona.
Procura que tu mensaje tenga un tono alegre y positivo, por lo que conviene desechar los recuerdos tristes o aquellos sentimientos que no sean de su agrado. También puedes incluir algún recuerdo gracioso o algún chascarrillo en común, que siempre os hace reír cuando lo recordáis.
Asegúrate de finalizar la carta con una frase bonita, que sepas que le gustará a tu novia. Puedes decirle que la quieres o que la amarás por siempre. Pero ten en cuenta, que esta frase será la última sensación con la que se quede de tu carta, por lo que requiere que la elijas con cuidado.
Lluvia de ideas:
No podemos comenzar a escribir sin saber qué es lo que vamos a decir, de manera improvisada, y sin tener una mínima orientación. Un error muy común entre las personas que escriben una carta por primera vez, es comenzar a escribir según les venga la inspiración, buscando en su memoria las palabras adecuadas, y anotando cada pensamiento sin un orden y sin una estructura organizada.

Si las palabras salen del corazón, puede que obtengamos un buen resultado final, ya que lo que importa es la intención. Pero en la mayoría de los casos, seguramente estemos desaprovechando una muy buena oportunidad de crear un sentimiento que resulte fortalecido. Nuestro propósito debe ir más allá, que consiga verdaderamente emocionar y enamorar a nuestra novia, que incluso la consiga hacer llorar. Pero para ello, debemos seguir estos simples consejos:
Necesitamos confeccionar una lista con las ideas y frases que deseamos incorporar a nuestra carta. Para ello, vamos a utilizar la técnica Tritemporal:
Técnica tritemporal
Vamos a ir obteniendo buenas ideas y buenas frases relacionadas con nuestros sentimientos, siguiendo cada una de las siguientes temporalidades:

1 – Pasado: Podemos comenzar a escribir todas aquellas ideas que aparezcan cuando recordamos acontecimientos vividos en común en el pasado, reciente o lejano. Puedes recordar cómo fue la primera vez que os visteis, o el primer beso, el primer viaje… ¿Cómo te sentías? ¿Estabas nervioso? ¿Qué te pasaba por la cabeza en aquellos tiempos?
2 – presente: Ahora toca recopilar ideas y sentimientos sobre cómo te sientes en el momento actual. ¿Cómo te sientes con ella? Puedes concentrarte en tu novia para ver que sensaciones y sentimientos afloran. ¿Qué cosas te gustan de ella? Aspectos de su físico y de su personalidad. Cómo ha evolucionado vuestra relación hasta el día de hoy. ¿Cómo te hace sentir?.
