¿Cómo se hace la Torta del Casar?
La torta del Casar es uno de los productos más característicos de la gastronomía extremeña, y se realiza con dos ingredientes que son clave: la leche de oveja merina y el cuajo, para el que se emplea extracto de cardo.
De esta forma, para la elaboración de la Torta del Casar, se utiliza la leche de las ovejas que pertenecen a los troncos entrefino y merino.
Esta leche se caracteriza por ser cruda; es decir, que no tiene un tratamiento térmico, de manera que se trata de una materia prima muy especial que necesita un cuidadoso manejo y, a su vez, les transfiere aromas y sabores diferenciadores.
Proceso de elaboración de la Torta del Casar
1. El ordeño
La leche de oveja que se usa para la elaboración de la Torta del Casar, suele ser muy solicitada en las queserías, ya que las ovejas que se usan dan muy poca leche. Para obtenerla, se ordeñan dos veces al día: por la mañana y por la tarde.
Este es un proceso que se realiza de un modo totalmente mecanizado, para asegurarse de que el manejo sea totalmente higiénico y la leche que se obtenga se encuentre libre de impurezas. Por ello, se emplean unas 20 ovejas para obtener los 5 o 6 litros requeridos para elaborar un queso de 1 kilogramo.
2. El transporte de la leche
La leche de oveja se obtiene en las explotaciones ganaderas, y se mantiene refrigerada en tanques de 4º C; después, esta se transporta en camiones cisternas isotermos.
La materia prima que se emplea en la elaboración de la Torta del Casar, cuenta con una excelente calidad y llega de manera completamente garantizada a las queserías, manteniendo unas condiciones higiénico-sanitarias perfectas, así como todas sus propiedades intactas.
En porciones
Otra manera de cómo se come Torta del Casar es en porciones.
En este caso, podemos introducir la torta en el frigorífico, y cuando esté algo dura, la sacamos y cortamos en piezas.
La que no nos comamos, la envolveremos en un film de plástico y la volveremos a meter en el frigorífico.
De este modo podremos sacar, atemperar y consumir sólo las partes que necesitemos.
No obstante, esta forma de consumo es menos recomendable.
Espinacas con bechamel y Torta del Casar: receta para aprovechar la carcasa del queso

Estas espinacas con bechamel y Torta del Casar son la manera aprovechar hasta la última miga de torta del Casar. Soy una fanática de este queso y de otros similares, como la Torta de la Serena o la Torta de Barros. Cuando se nos acaba, me niego a tirar la carcasa y siempre la aprovecho de la misma manera: rellenándola con espinacas con bechamel y cociéndola en el horno.
La idea de aprovechamiento me la dio una amiga bloguera que desborda creatividad en la cocina. Todo surgió cuando le comenté que me daba una pena terrible que se me hubiera terminado la torta del Casar y que iba a tirar la carcasa. Y así, como surgido de la nada, me hizo esta sugerencia que me enamoró nada más escucharla, porque los ingredientes que componen este plato combinan a la perfección: espinacas con bechamel y Torta del Casar.

Ingredientes
- Espinaca congelada 100 g
- Cebolla 75 g
- Diente de ajo 1
- Aceite de oliva virgen extra
- Mantequilla 25 g
- Harina de trigo 25 g
- Leche 300 ml
- Queso Torta del Casar solo la carcasa 1
- Pan rallado
- Tiempo total 45 m
- Elaboración 10 m
- Cocción 35 m
Comenzamos preparando las espinacas y, para ello, las metemos en una cacerola con un par de cucharadas de agua. Tapamos la cacerola y la colocamos sobre el fuego para que, a temperatura suave, se descongelen las espinacas al tiempo que se cuecen. Es importante controlar el tiempo para que no se evapore el agua y se nos agarren las espinacas a la base de la cacerola.
Una vez listas las espinacas, las retiramos de la fuente de calor y dejamos que se atemperen. Después las escurrimos, tomando pequeñas porciones de espinacas con la mano y apretando hasta que no salga más jugo. Cuando hayamos escurrido las espinacas, las extendemos sobre una tabla de cortar y las picamos a cuchillo. Reservamos.
Por otro lado, pelamos la cebolla y la picamos finamente. Hacemos lo mismo con el diente de ajo. Calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén y pochamos la cebolla y el ajo juntos, a fuego muy suave. Cuando estén transparentes y empiecen a tomar color, agregamos las espinacas y removemos hasta integrar. Reservamos.
A continuación, preparamos la salsa bechamel. En una cacerola amplia, fundimos la mantequilla y, cuando adquiera temperatura, incorporamos la harina. Con ayuda de unas varillas, removemos para que la harina se diluya en la mantequilla y la tostamos ligeramente, removiendo sin parar, durante un par de minutos. Agregamos la leche de golpe y removemos con entusiasmo para que no se formen grumos. Cocemos a fuego suave durante 15 minutos.
Transcurrido este tiempo, agregamos la salsa bechamel a las espinacas y removemos hasta incorporar. Sazonamos ligeramente y sin pasarnos, pues la carcasa de torta del Casar es bastante salada y compensará el defecto de sal de las espinacas con bechamel. También podemos ajustar ahora el espesor de las espinacas, añadiendo leche poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada, al tiempo que cocemos a fuego suave.
