Historia de la Torta del Casar
Toda la zona geográfica de la Torta del Casar ha sido siempre de pastoreo y trashumancia, estando las cañadas reguladas para uso obligado de rebaños según normas de la Mesta, desde el año 1273.
El rey Sancho IV otorgó por Privilegio Real al pueblo de Casar unas tierras a su alrededor en las que el ganado pudiera pastar en total libertad. Corría el año 1291, un tiempo en el que el los quesos servían incluso como formas de pago.
En el año 1791, el queso de Casar de Cáceres es mencionado en interrogatorios de la Real Audiencia, siendo esta la primera documentación existente de este queso.
Cómo consumir la Torta del Casar
Al estar elaborada exclusivamente con materias primas naturales, la Torta del Casar es un producto vivo y en constante evolución. Por lo tanto, si este queso va a ser uno de los protagonistas de la mesa requiere de ciertos cuidados, como mantenerlo en un frigorífico o en lugar fresco y seco que no supere los 12 grados. Antes de servirlo, se debe dejar durante unas horas a temperatura ambiente, porque para disfrutar plenamente de sus matices de textura, aroma y gusto debe estar a unos 21 grados. En caso de apuro, se puede atemperar el queso situándolo cerca de una fuente de calor suave e indirecta, pero nunca usar el microondas, ya que se corre el riesgo de fundirlo y estropearlo completamente.
Para degustar la Torta del Casar, se recomienda abrirla introduciendo un cuchillo de punta por la parte superior, con muy poca inclinación y girando el queso mientras corta, poco a poco, una ‘tapa’. Una vez abierto, se debe utilizar un cuchillo sin punta o una cucharilla para extraer y disfrutar de un sabor único.
¿Cómo se hace una Torta del Casar?

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Viernes, 12 de abril 2024 | Actualizado 15/04/2024 11:05h.
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Hay aproximadamente 2.000 tipos de quesos en todo el mundo y uno de los más apreciados se elabora en Extremadura. No obstante, en sus primeros años de vida, se consideraba fallido por su aspecto «atortao». Efectivamente, aunque a día de hoy nos parezca mentira, hablamos de la Torta del Casar. De textura cremosa y sabor inconfundible, este queso es el fruto de una tradición ancestral y de un proceso de elaboración artesanal que se ha transmitido de generación en generación.
Precisamente para mantener viva esta tradición, la quesería Pastovelia, en Almoharín, cuenta en sus instalaciones con el único centro de interpretación de la Torta de toda la región. Su museo interactivo está abierto a visitas de lunes a viernes de 09.00 a 14.00 horas y los sábados a partir de las 12.00 horas bajo reserva previa. Con opción de disfrutarlo hasta en cinco idiomas, está repleto de artículos originales de los pastores de la época, ya que el 'guía' de esta historia es un ovejero que va explicando a través de audios cómo eran sus largas jornadas durante la trashumancia.
Por eso hemos querido arrancar este reportaje en Pastovelia, para conocer los secretos mejor guardados de la Torta del Casar desde sus orígenes. Empezando por las fatigas que pasaban los pastores con sus ovejas hasta llegar a las modernas instalaciones de las queserías hoy en día. Precisamente esta cayó en manos del grupo Laura Otero por «cosas del destino». Así resume Eugenio Manzano, su CEO y director general de Pastovelia, esta adquisición. Su hija decidió hacer el proyecto final de la carrera de ingeniería industrial en una quesería y, a raíz de ahí, fueron a visitar esta, que era de unos conocidos (Hermanos Pajuelo). Finalmente entró en concurso de acreedores, por lo que el grupoLaura Otero la rescató en el año 2018. Su hija sacó un sobresaliente y ellos contrataron a más personas y comenzaron a hacer también quesos de cabra para rentabilizar este nuevo proyecto.
