La elección de los colores

Aunque a priori no lo parezca, hay una amplia variedad de tonos con los que puedes vestir para una boda si eres un invitado de boda masculino. Y no solo hablamos de una extensa gama de tonalidades para los complementos, como la corbata, el pañuelo o el chaleco. Sino también para el traje, ya que su estética es tan o más importante.
Por ejemplo, los colores claros son aptos para las bodas de verano en contextos informales, como el campo o la playa. Mientras que los más oscuros se relacionan con bodas más tradicionales. ¿Te gusta llamar la atención? Pues entonces decántate por un traje en un tono más vibrante o un estampado alegre y causarás sensación.
¿Boda de día o noche?

El momento y hora de la jornada en la que se desarrollará la ceremonia también importa, ya que en función de ello se asocian unos trajes u otros. Las bodas de día, por ejemplo, admiten looks más sencillos, mientras que las de noche, que suelen ser más distinguidas, suelen requerir estilismos más sofisticados.
Del mismo modo, en las bodas de día suelen pegar mejor los trajes en tonalidades claras de azul, gris y marrón, que además dan menos calor. Algo que también sucede con la paleta de tonos crudos, que suelen ser igual de apropiados, aunque resultan menos clásicos y más llamativos. Así que tú decides. Lo que te garantizamos seguro es que si el evento es de día tendrás más libertad y podrás divertirte más con las combinaciones, las texturas y los complementos.
¿Tienes una boda de noche? En este caso, lo ideal para acertar será inclinarte por los tonos oscuros de azul, gris, marrón o, incluso, negro. Y en este caso sí que los hombres suelen llevar siempre corbata, así que tenlo en cuenta para no desentonar. ¿Y si la boda es de etiqueta? Pues entonces es posible que se pida a los invitados masculinos que lleven esmoquin o traje oscuro.
