¿De largo o de corto?

Aunque es una norma que ya no se sigue, el protocolo estricto dicta que la madrina es la única persona que, junto con la novia, puede ir de largo a causa de su destacado papel durante la ceremonia. En la práctica, se recomienda que los vestidos de madrina sean largos para las bodas de noche y cortos –por debajo de la rodilla– para las ceremonias diurnas. En cualquier caso, es importante que el diseño elegido sea elegante, refleje su personalidad y, por supuesto, esté en concordancia con la etiqueta del enlace y el estilo del mismo.
Acordar la vestimenta con la madre de la novia

Según lo que dicta la tradición, la madre del novio es la que primero debe escoger su look y avisar a la madre de la novia para no coincidir excesivamente, sobre todo en el color. La madrina puede hablar con ella para no evitar situaciones embarazosas o, si lo prefiere, dejarlo en manos de la novia, que será quien mejor podrá mediar sin que ninguna de las dos partes se enfade.
