No todo lo que brilla es oro
Que no te pase como a Anna, de Frozen, que por fijarse en las apariencias y guiada por su deseo ferviente de sentirse amada (a raíz de sus carencias emocionales en la niñez y adolescencia) terminó aceptando como novio a un supuesto príncipe que lo único que quería era usarla para su conveniencia.
Tal vez tu no seas una princesa rica, heredera de un reino (materialmente hablando), y que ese galán no esté detrás de tu dinero, pero bien sí puede darse el caso de que el chico en cuestión esté detrás de tu cuerpo y sus intenciones sean más pasionales que matrimoniales, tú me entiendes, ¿verdad?
Aunque puede darse el caso que quizás el chico no sea un lobo feroz y muestre intenciones respetuosas contigo, aún esta el riesgo que simplemente tú y él sean incompatibles y no te has dado cuenta porque solo te estás fijando en tu deseo ferviente de tener novio.
Pregúntate: ¿qué tanto lo conoces?, ¿comparten metas, sueños y una visión en común?, ¿quieren las mismas cosas en la vida?, ¿están ambos mirando hacia una misma dirección?, ¿te apoyaría a lograr tus metas?, ¿comparten la misma fe y valores?
Lo sé, puede que este post no te está cayendo tan bien, y seguramente estás tan impactada como Anna, –»¡Pero Kenia, no seas tan agua fiestas!», dirás– pero créeme que es por tu bien.
Pensar en todo lo que te digo no es tan sencillo pero es necesario meditar un poco en todo eso ya que podría ahorrarte muchos dolores de cabeza y, por supuesto, prevenir un corazón (o dos) rotos, así que continuemos…
¿Por qué fases pasa una pareja?
A continuación, vamos a comentar las distintas etapas en una relación de pareja.
1. Enamoramiento: los primeros 18 meses
La fase del enamoramiento es esa en la que el amor se vive tal y como sucede en las películas. Dos personas se conocen e inmediatamente experimentan una fuerte conexión. En este momento se produce una fusión que lleva a ambos a pasar mucho tiempo juntos, percibirse entre ellos de una manera idealizada y, en general, estar en una nube de mucho amor, deseo, pasión…
La relación se vive con una enorme ilusión, y las dos personas sienten una especie de revelación por haber conocido a su nuevo compañero sentimental, con el que parecen conectar a la perfección. En este momento se pone el foco en los aspectos positivos de la pareja, de tal manera que los negativos se obvian y apartan a un segundo plano.
Sencillamente, no aparecen conflictos porque se ignoran los posibles puntos de fricción. Al ensalzar los puntos en común, ambos pasan mucho tiempo juntos, se convirtien en la prioridad el uno del otro, algo que con el tiempo deberá manejarse para dar paso a una mayor autonomía los implicados.
Dependiendo de la autoestima y autoconfianza de las personas que forman la pareja, es posible que no se muestren del todo tal y cómo son por temor a ser rechazadas. A medida que se va llegando al final de esta etapa, la euforia inicial del enamoramiento se diluye y da paso a un afecto mucho más sosegado. Hay quienes, llegados a este punto, pueden dudar de si realmente están enamorados, pues entienden que el amor deja de serlo si no hay esas llamadas “mariposas en el estómago”.

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Que ambos tengan en mente la misma meta: El matrimonio
Y bien si ya has llegado hasta este punto, y estás más que segura de que ese chico es el correcto, es también muy importante que consideres esto antes de aceptar ser su novia: «Que su noviazgo tenga la meta del matrimonio».
Y es que si no es un amor para toda la vida, entonces, ¿cuál es el chiste?
Una relación de noviazgo no debe iniciarse solo porque no quieras estar más sola, porque tengas necesidades afectivas o físicas, o simplemente porque al compararte con tus amigas, todas ya tienen novio y a ti como que te está dejando el tren, ¡grave error!
Recuerda que al aceptar ser su novia estás poniendo en juego tu corazón y el de tu chico, y cualquiera de los dos podría salir herido. Que te lo digo por experiencia, si no estás segura, no te apresures, no confíes solo en la emoción del momento, porque…
«Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?» Jeremías 17:9 NVI
Así que amiga, si ya has tomado en cuenta todo lo anterior y consideras que estás lista para darle el gran «¡Sí!» a ese chico, y aceptar ser su novia ¡quiere decir que vas por buen camino!
No te estoy diciendo que todo será perfecto, pero sí que estás ante una gran oportunidad de emprender un nuevo camino al lado de quién podrá ser el amor de tu vida. ¡Feliz noviazgo!
Motivos por los que no revisar el celular de tu novio o novia
¿Y si tu pareja oculta el celular? Si lo apaga o lo deja boca abajo, ¿qué debemos hacer?
Como hemos mencionado anteriormente, la confianza es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en una relación de pareja y se tiene que trabajar día a día para que funcione. Pueden existir diferentes motivos por los que desconfíes de tu pareja, por ejemplo, tener problemas de autoestima y autoconfianza. Trabajar junto con tu pareja estos conflictos, miedos o preocupaciones puede fomentar vuestra unión como pareja y aumentar vuestra confianza. También puede aparecer la desconfianza por el hecho de haber experimentado situaciones de infidelidad u otras heridas de alguna relación pasada, por lo que, trabajar y analizar el pasado y, si es necesario, con la ayuda de un profesional de la psicología, puede ser muy útil para poder afrontar mejor los conflictos del futuro.
Para ir concluyendo, el hecho de tener una comunicación buena y sana con tu pareja, ayudará a que puedas expresarte mejor, a manifestar tus pensamientos, sentimientos, preocupaciones y a aumentar tu seguridad en la relación, por lo tanto, a dejar menos sitio a la desconfianza.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
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- Gobierno de España (2017). 10 formas de violencia de género digital. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
- Piquer, B. (2016). Violencia de parejas jóvenes a través de Internet. Trabajo de final de máster. Universitat Jaume I.
