Descubre cuánto puede costar una boda en una iglesia: Tarifas y consideraciones importantes
Si estás planeando casarte en una iglesia, es importante que sepas cuánto puede costar el servicio. Las tarifas pueden variar dependiendo del lugar, la religión y los servicios adicionales que desees incluir en la ceremonia.
En general, las iglesias cobran una tarifa por el uso de sus instalaciones y servicios, como música, decoración y la presencia del sacerdote o pastor. Estas tarifas pueden oscilar entre los $500 y los $2000 dólares, dependiendo del lugar y los servicios que se incluyan.
Es importante tener en cuenta que algunas iglesias pueden requerir una donación adicional para mantener sus instalaciones y servicios. También debes considerar los costos adicionales, como la música en vivo, la decoración floral y la fotografía o el video.
Otro factor importante a considerar es el número de invitados que planeas tener. Si la iglesia es pequeña y no puede acomodar a todos los invitados, deberás considerar una opción más grande o una ubicación alternativa para la ceremonia.
Recuerda que es importante comunicarte con la iglesia con anticipación para conocer sus tarifas y políticas. También deberás asegurarte de tener todos los documentos necesarios, como certificados de matrimonio y permisos, antes de la ceremonia.
¿Quién tiene la responsabilidad de pagar el salón para la boda? Descubre quién asume este gasto en la planificación de tu gran día
Cuando se trata de planificar una boda, una de las mayores preocupaciones es el presupuesto. Una de las mayores preguntas que surgen es «¿Quién tiene la responsabilidad de pagar el salón para la boda?».
En general, la pareja que se casa es quien asume la responsabilidad de pagar el salón para la boda.
Es importante tener en cuenta que cada pareja tiene diferentes circunstancias financieras y presupuestos diferentes, por lo que puede ser que la familia de alguno de los cónyuges quiera ayudar a pagar algunos de los gastos de la boda, incluyendo el salón.
Organización Integral:
Su nombre lo dice todo. Cuando contratas una integral normalmente estás pagando para que una persona te monte tu boda. Ojo, eso no significa que tú no puedas tomar decisiones. Lo que hará la wedding planner en este caso será la búsqueda previa de finca y proveedores, pero siempre serás tú quien tenga la última palabra. Además, lo normal es que antes de empezar nada, la wwpp se siente contigo a definir muy bien tus gustos, tu estilo, y plantear una temática muy concreta para tu boda.
A toda esa búsqueda se suele añadir un asesoramiento en la firma de contratos, porque a la hora de la verdad serás tú quien pague a los proveedores. Una vez más, esto no es Estados Unidos, aquí tenemos un IVA de un 21%, lo que hace imposible que una wedding planner pueda encargarse de la contratación en nombre de los clientes, sería una pérdida increíble de dinero entre transacciones. Lo que sí puede hacer es asesorarte y estar contigo el día de la firma del contrato. Para que os hagáis una idea, una organización integral suele suponer una media de 400 horas de trabajo. Todos los demás servicios están más o menos regulados, pero éste en concreto es el que tiene la cuota de precios más flexible porque las hay que cobran unos 1200 Euros y las hay que cobran más de 4000 Euros. Los factores dependen de muchas cosas: cuándo llegaste al sector, cuántas bodas llevas a tu espalda, pero sobre todo, de dónde eres. Hay zonas de España donde se suele trabajar a comisión y zonas donde no. Pero éste es otro tema a parte que trataré en otro momento, si queréis más información os dejo un post de mi mentora , Karen, de My Wedding Planner Academy. Independientemente de las comisiones (que yo no creo que sean malas, aunque muchos novios se piensen que les subirán los precios por culpa de las comisiones, no es así, las comisiones salen de la parte de ganancias de los proveedores, no de los clientes) siempre he creído que un profesional tiene que cobrar por sus servicios.
Decoración:
Es complicado porque como hemos dicho no hay una larga tradición y las empresas (un autónomo es al fin y al cabo una pequeña empresa) tienen muchos gastos que los novios no suelen tener en cuenta. Además no tenemos una Asociación propiamente dicho que regule los precios ni que reglamente la formación. Eso sí, hay cursos y hay incluso estudios superiores, y todo eso también tiene un coste que las parejas tampoco tienen en cuenta. A grosso modo, parece un plus que no todo el mundo se puede permitir pero como me enseñaron a mí cuando hice los cursos: “No penséis que la wedding planner es un gasto adicional, meter su sueldo dentro del presupuesto que tengáis para la boda y ya veréis como ella, gracias a que se conoce el sector, hará que se ajusten bien los precios y al final, probablemente, incluso ahorréis”.
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