Banquete de boda en la playa
¿Cómo debe ser el menú? A base de platos frescos y ligeros, ya que suelen ser bodas al aire libre en las que no conviene cargar en exceso el estómago. Hablamos sobre todo de arroces, cremas y sopas frías, productos a la brasa, recetas veganas y vegetarianas, ensaladas variadas, pescado y marisco, fuentes de fruta, platos con sabores exóticos y tropicales.
Vamos ahora con otra de las preguntas más buscadas: ¿cómo vestir para bodas en la playa? Lo suyo es elegir looks ligeros, frescos, cómodos y naturales, tanto en el caso de los invitados como en el de la pareja protagonista. Y es que como ya sabéis los estilismos deben escogerse teniendo en cuenta factores como el lugar de la celebración, la estación el año y el estilo del evento, por lo que la playa va a condicionar siempre cómo serán los trajes y vestidos definitivos.
En cuanto al beauty look, el peinado y el maquillaje debe ser lo más natural y minimalista posible. Sobre todo si tenemos en cuenta que suelen ser bodas en ambientes con mucha humedad y viento. Así pues, puede ser un recogido messy, unas suaves ondas marcadas, unas trenzas deshechas. ¡Hay mil opciones!
Ellos, en cambio, deben elegir trajes de novio cómodos y frescos en tonalidades claras o bien oscuras en función de su personalidad: sin americana ni corbata, con bermudas, con guayabera. Y si lo desean, también con accesorios llamativos: sombreros de paja, gafas de sol, abanicos…
Por último, es el turno de los invitados. Para las mujeres, vestidos de fiesta de colores alegres y con estampados enérgicos, y, para los hombres, trajes casual o informales.
Regalos para una boda en la playa
Y una última propuesta: dadle una vuelta a la idea de incluir música en vivo, ya que suele cuadrar genial con el ambiente tranquilo y de relax que se respira en este tipo de eventos. ¿La única clave? Que los temas que suenen transmitan good vibes. ¡Triunfaréis!

El lugar define
Los espacios definen en gran medida el presupuesto total. En referencia a los lugares que elijan los novios e indiquen en sus tarjetas de casamiento divertidas, Florencia Vidal, wedding planner, compara las opciones de alquiler y aclara que a veces una boda para 200 personas en un campo de polo puede ser mucho más costosa, hasta un 40% más, que una celebración para 300 invitados en un salón.
Por otro lado, las confusiones también llegan cuando los novios prefieren una boda campestre. Se puede pensar que un casamiento en un lugar abierto puede ser más económico. Florencia Vidal les recuerda a las parejas los gastos extras que derivan de una boda en el campo, por ejemplo, el montaje de la cocina, los baños químicos, el generador eléctrico, entre otros.
