Pazo da Touza

En el sur de la provincia de Pontevedra se encuentran otras fincas rústicas para bodas como esta, que se sitúa concretamente en Nigrán. Hablamos del Pazo da Touza, una construcción señorial del siglo XVI protagonizada por una impresionante torre y una balconada típica de la arquitectura gallega.
Sus espectaculares zonas ajardinadas son el marco perfecto para una boda rústica con mucha personalidad. Así, la vegetación y los elementos propios de la naturaleza os servirán para decorar los distintos rincones. Aunque también cuenta con un salón interior para grandes banquetes, así como de dos salas pequeñas pensadas para celebraciones íntimas.
¿Cómo sacarle partido? Durante el día, el encanto del paraje y la solera de la edificación de piedra harán lo propio para que podáis celebrar un enlace de estilo rústico con mucho encanto. Mientras que por la noche, la zona chill out en la terraza, con una iluminación tenue y cálida, os permitirá crear un ambiente único y relajado.
Pazo de Toubes

Nuestra última opción es un pazo-bodega rehabilitado que data de 1742 y que se ubica en pleno corazón del Ribeiro, en Ourense. Cuenta con una amplia zona exterior perfecta para celebrar el aperitivo o el banquete, así como con salones cubiertos por si os gustan más las bodas de interior. Tiene capacidad para 350 comensales fuera y 200 dentro.
También dispone de muchas más zonas habilitadas para un enlace rústico, como el Salón Terraza y el Jardín & Viñedo, ambos ideales para celebrar una boda al aire libre con vistas al Ribeiro. O también sus cuatro áreas exteriores, con una ambientación y una decoración diferente en cada una, que os permitirán diseñar vuestro aperitivo a medida.
Como habréis comprobado, cualquiera de estos lugares para celebrar bodas rústicas en Galicia será perfecto para conseguir una celebración memorable. Si hay alguno en particular que os ha robado el corazón solo tenéis que consultar precios y disponibilidad a su equipo de profesionales haciendo clic en el botón rojo que os hemos facilitado y listo.
