Cuatro Novias, Dos Hermanos - Un Vínculo de Amor y Compromiso en un Día Especial

Disfruta de “Siete novias para siete hermanos” en alta calidad con este torrent

¿Eres fanático del cine clásico y estás buscando una forma de disfrutar de la película “Siete novias para siete hermanos” en alta calidad? ¡No busques más! Tenemos la solución perfecta para ti: un torrent que te permitirá disfrutar de esta increíble historia en todo su esplendor.

Si nunca has visto “Siete novias para siete hermanos”, te estás perdiendo de una de las películas más icónicas de los años 50. Dirigida por Stanley Donen y protagonizada por Howard Keel y Jane Powell, esta comedia musical narra la historia de siete hermanos rudos que viven en una remota cabaña en el oeste de Estados Unidos y que, un día, deciden buscar esposas para poder ser felices.

Para disfrutar de esta película en alta calidad, solo necesitas descargar nuestro torrent. Una vez que lo tengas en tu dispositivo, podrás reproducir la película sin problemas y sin sacrificar la calidad de imagen y sonido. No tendrás que preocuparte por los cortes o la mala calidad de video que a menudo se encuentra en las versiones en línea.

La leyenda que inspiró Siete novias para siete hermanos

El guion de Siete novias para siete hermanos es una adaptación del relato The Sobbin' Women, de Stephen Vincent Benét, inspirado a su vez por la leyenda romana del Rapto de las sabinas. El título, de hecho, da nombre a una de sus canciones más pegadizas y recordadas, en las que el personaje protagonista, que se llama Adam, como el primer hombre, utiliza este relato para alentar a sus hermanos para que bajen al pueblo y secuestren a sus futuras esposas.

'Siete novias para siete hermanos' (Stanley Donen, 1954)

El incidente mitológico, que ha inspirado varias pinturas desde el Renacimiento, habla de un grupo de hombres de Roma que realizaron un secuestro en masa para poblar la región de mujeres: a la cuidad, como el pueblo de montaña en el que viven los personajes de la película, le faltaba población femenina. En la historia, como en la película, las mujeres no son objetos del todo pasivos: ponen condiciones y se abstienen de realizar trabajos domésticos, convirtiéndose en gobernantes de la casa. Más adelante, cuando los hombres se levantaron para ir a recuperar a sus mujeres, estas se encargaron de pacificar el conflicto.

Escrita por dos mujeres y un hombre

Antes de continuar, un dato curioso: el guion de la película de Stanley Donen, que donde permanece intacta es en la calidad de sus números musicales, pertenece a tres autores, dos mujeres y un hombre Por un lado, a Albert Hackett y su esposa, Frances Goodrich, que escribieron juntos varias películas románticas, musicales y obras de Hollywood desde que se mudaron a la ciudad en los años 20 (incluyendo el clásico navideño It's a Wonderful Life, de Frank Capra). La tercera guionista acreditada es Dorothy Kingsley, una mujer divorciada, hija de un repartidor de periódicos y una actriz de cine mudo, que entró en el negocio tras padecer un caso agudo de anginas: postrada en su cama, escuchó muchas radionovelas y tuvo claro que ella podría escribir historias mejores.

Esta noche. un clásico Siete novias para siete hermanos

Era cierto. Kingsley escribió películas como churros, aunque muchas quedasen sin acreditar o fuesen créditos compartidos: es responsable de algunos de los grandes musicales de la MGM (como Kiss Me Kate, basado en La —tampoco muy feminista—fierecilla domada de Shakespeare) y de muchas películas de Debbie Reynolds, Esther Williams o Frank Sinatra. Aunque a día de hoy vuelve a ser sencillo pensar en el cine como una fábrica (con factorías como la Disney-Marvel produciendo series de películas en cadena), el modelo de Hollywood estaba entonces tremendamente organizado y burocratizado: los grandes estudios encargaban guiones pautados a quien estuviese en disposición de escribirlos, cuentos y relatos se empleaban como material para las historias y muchas mujeres, normalmente solteras o divorciadas, pasaban a formar parte invisible de esta cadena de montaje.

Todo para decir que las películas del viejo Hollywood eran, a la vez, un artefacto en el que intervenían las mujeres más de lo que pensamos y un producto automático que reflejaba los códigos conservadores, las inercias de su época y las estructuras de historias que existían antes que ellas: el trabajo del guionista era, en muchas ocasiones, simplemente el de armar una narrativa bien estructurada que resultase satisfactoria (y, sobre todo, entretenida) para una audiencia ávida de entretenimiento cinematográfico. Había momentos de lucidez, sutileza y enorme belleza, pero también una tremenda inercia histórica y comercial que, con alguna contadísima excepción, no permitían a las mujeres salirse del molde.

¿Es 'Siete novias para siete hermanos' un musical machista?

NOAH BENALAL

Por NOAH BENALAL

'Siete novias para siete hermanos' en Días de cine clásico en La 2

¿Por qué disfrutamos tanto del cine clásico? Cada espectador tiene una respuesta, pero estas son algunas de las posibles: nos gusta porque colorea los recuerdos de nuestra infancia, o porque simplifica las complejas situaciones de la vida. Nos gusta porque nos muestra estrellas hermosas que dejaron de brillar hace tiempo, tan inalcanzables y distintas que no es posible encontrarlas en otro lugar. Nos gusta porque nos traslada a otra época que no vivimos ignorando las tensiones e injusticias que, igual que marcan la nuestra, marcaron aquella. Nos gusta por el humor, el espectáculo, la simplicidad moral o la complejidad técnica. Nos gusta porque, en el fondo, sentimos que ya no nos retrata, no es un espejo que sea incómodo mirar.

Aunque la frase "esta película ya no podría hacerse" suele emplearse con connotaciones negativas (señalando un nuevo puritanismo fantasma, una suerte de censura), en realidad es la constatación de un proceso natural: las sociedades evolucionan y superan sus sesgos y lugares comunes, o al menos deberían. Hechos como que en el cine todos los personajes sean blancos o las mujeres existian solo para recibir un castigo, una orden o un trabajo moral o doméstico empiezan a cuestionarse y surgen nuevas conversaciones sobre esas películas que nos representan de manera simple u obsoleta.

Siete novias para siete hermanos ejemplifica, quizá mejor que ningún otro musical, esta ambivalencia: su premisa es a todas luces patriarcal, sus personajes están altamente estereotipados y, aunque seguimos disfrutando de muchos de sus aspectos (la banda sonora ganadora de un Oscar, las grandes coreografías, el inocente sentido del humor o el carácter con el que Milly, interpretada por una fabulosa Jane Powell, reprende al rudo y bobalicón Adam), su caricatura pertenece claramente a otro tiempo. Es cierto que hoy no recibiríamos con los brazos abiertos una película que trata sobre un rapto jovial. eso no es mala señal.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar