El enlace de Eduardo Zaplana y su encantadora nueva novia - Un amor que trasciende el tiempo

Rosa Barceló, la mujer de Zaplana, una vida de tragedia en tragedia

Foto: Rosa Barceló y Eduardo Zaplana, en la boda de Ana Aznar y Alejandro Agag. (Gtres)

“Rosa tenía 15 años y yo 16. Nos conocimos en una cafetería de Benidorm. Creo que ese día ya me enamoré. Nos casamos en 1981. Tengo que agradecer su paciencia y la manera de adaptar la familia a la vida de un político, algo que no siempre es fácil”. Estas palabras de Eduardo Zaplana, exministro del Gobierno de Aznar, ahora detenido por supuestos delitos económicos, cobran más fuerza todavía en estos momentos.

Rosa Barceló, esposa el político, nació en el seno de una familia por la que parecía que tenía la felicidad de cara, pero su vida no ha sido fácil y, según las últimas noticias, todavía puede complicarse aún más. La vida de este matrimonio, afincado en Madrid desde sus épocas en el Gobierno, se tambalea.

No hay tregua

Además, María Zaplana recordaba: “Trabajo como asesora en la Secretaría de Estado de Turismo, como ya se ha publicado, estando en estos momentos de baja por permiso de maternidad. Todo esto estaré encantada de poder comunicarlo personalmente a quién lo desee y por supuesto al juez Pedraz o a la Fiscalía si para ello en algún momento fuera requerida”, tal y como publicó Europa Press.

Parecía que el aire volvía a ser limpio para la familia Zaplana Barceló. María, ya recuperada del golpe judicial, Rosa, la otra hija, que trabaja en Gabinetes Estratégicos, en Madrid, y el bello recuerdo de Edu para guardar en la memoria. Pero la detención del expresidente valenciano y exministro ha vuelto a romper la tranquilidad de una familia que nunca ha podido bajar la guardia. La tristeza no tiene fin, la felicidad, sí, dice la canción.

“Rosa tenía 15 años y yo 16. Nos conocimos en una cafetería de Benidorm. Creo que ese día ya me enamoré. Nos casamos en 1981. Tengo que agradecer su paciencia y la manera de adaptar la familia a la vida de un político, algo que no siempre es fácil”. Estas palabras de Eduardo Zaplana, exministro del Gobierno de Aznar, ahora detenido por supuestos delitos económicos, cobran más fuerza todavía en estos momentos.

El yerno, en entredicho

Entre disgustos ha habido también momentos de alegría. Barceló vivió con especial felicidad la boda de su hija María. Se casó en 2013 con uno de los miembros de la high madrileña: Luis Iglesias Rodríguez-Viñas, un empresario educado en Eton (el mismo colegio de la realeza británica) con quien ha tenido una hija. La boda se celebró en petit comité en Horcher, en el elegante Madrid de los Jerónimos, e hizo las delicias de la familia.

Pero las finanzas de Iglesias se vieron enturbiadas cuando su socio y amigo, Oleguer Pujol, fue imputado. Sí, Oleguer Pujol, hijo de Jordi Pujol y Marta Ferrusola. Un caso en el que Iglesias está siendo investigado y del que la hija de Zaplana quiso desvincularse. Así, en diciembre de 2014, María Zaplana emitía un comunicado para defenderse de las informaciones en las que se decía que había sido imputada por el juez Pedraz. Nada de ello era cierto, según dijo, y su régimen de separación de bienes hacía imposible que se la relacionara con cualquier tipo de supuesta irregularidad que pudiera haber cometido su marido.

Desmontar a Belhot

Desmontar el testimonio de su supuesto testaferro y principal testigo de la Fiscalía Anticorrupción, el uruguayo Fernando Belhot, centrará gran parte de los esfuerzos de la defensa del expresidente valenciano en el juicio.

La defensa de Zaplana niega esta acusación y afirma que el dinero investigado y retenido por la Justicia española no era suyo.

El exministro ha denunciado estos años que Belhot llegó a un acuerdo con Anticorrupción y "de repente un imputado pasa a ser un testigo" y se "regalan impunidades".

A partir de ese momento, Belhot cambió su testimonio y dijo que Zaplana estaba detrás de todo, pero sin concretar más allá.

En el caso Erial, cuya instrucción finalizó el pasado mes de octubre, están investigadas veinte personas, entre ellas los expresidentes de la Generalitat Eduardo Zaplana y José Luis Olivas y la familia del fallecido expresidente de las Cortes Valencianas, exvicepresidente valenciano y exdirector general de la Policía, Juan Cotino.

Además, entre los acusados aparecen colaboradores de Zaplana y empresarios. La Fiscalía Anticorrupción reclama una condena de 19 años de prisión para Zaplana como máximo responsable de una supuesta trama de comisiones ilícitas y blanqueo de capitales que se inició con la privatización de las estaciones de ITV valencianas.

En su escrito de acusación, el Ministerio Público pide el decomiso de 20,6 millones de euros -de los cuales 6,7 ya han sido transferidos a la oficina de recuperación de activos ORGA-, cantidad de la que supuestamente se apropiaron tanto Zaplana como otros catorce procesados.

Corrupción
Zaplana se enfrenta al juicio por el caso Erial cinco años después de su excarcelación

La fiscalía le pide 19 años de cárcel y le acusa de ser el cabecilla de una trama que habría obtenido mordidas de concesiones durante su etapa como presidente de la Generalitat Valenciana.

Eduardo Zaplana Partido Popular 2010

El ex presidente de la Generalitat valenciana y ex ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, se sienta hoy, 21 de marzo, por fin, en el banquillo de los acusados. Será el tercer intento de arrancar el juicio, tras ser aplazado el pasado enero por enfermedad del fiscal, y en febrero por enfermedad del abogado del expresidente. Si ningún oportuno problema de salud dilata más el arranque de las sesiones, el expolítico se enfrentará a la justicia siendo señalado por las investigaciones policiales como el epicentro de una trama destinada al cobro de comisiones derivadas de las concesiones de la ITV y los parques eólicos en el País Valencià.

La Fiscalía Anticorrupción solicita una pena de 19 años de prisión para el expolítico del PP, por cargos como pertenencia a organización criminal, blanqueo, cohecho, falsedad en documento mercantil y prevaricación administrativa. Además, estima el botín de las presuntas mordidas en 20,6 millones de euros. El fiscal Pablo Ponce asegura en su escrito de acusación que el exministro, tras abandonar la política, “realizó los actos necesarios para ocultar el origen del patrimonio ilícitamente obtenido para su posterior disfrute a través de sociedades y testaferros”.

La instrucción judicial ha podido acreditar una fortuna oculta en paraísos fiscales supuestamente blanqueados a través de una compleja lavadora internacional que pasaba por países como Luxemburgo, Suiza, Panamá, Andorra o Uruguay

El escrito de la fiscalía señala que, durante su “extensa carrera política”, Zaplana “formó un grupo de personas cercanas con la finalidad de obtener beneficios ilícitos gracias a su posición institucional y de gobierno”. La instrucción judicial ha podido acreditar una fortuna oculta en paraísos fiscales supuestamente blanqueados a través de una compleja lavadora internacional que pasaba por países como Luxemburgo, Suiza, Panamá, Andorra o Uruguay, entre otros destinos.

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