Cadena de custodia
La defensa de Zaplana pondrá en duda el origen de la causa en el juicio para anular los denominados papeles del sirio, unos documentos que iniciaron las diligencias y se hallaron en el despacho del anterior abogado de Marcos Benavent, el autodenominado como yonqui del dinero.
El exministro quiere demostrar que no se ha respetado la cadena de custodia de esta prueba, un argumento que ha repetido durante toda la investigación.
El juzgado de Instrucción 18 de Valencia permitió el registro del despacho del abogado de Benavent para incautarse de documentos relativos a empresas investigadas por el caso Taula y el supuesto reparto de comisiones entre cargos del PP.
La Guardia Civil, sin embargo, sin dar cuenta al juez, sostienen fuentes de la defensa consultadas por este periódico, se llevó también documentos de otros asuntos, entre ellos los papeles del sirio, y permaneció cinco meses investigando sin dar cuenta al juzgado.
Transcurrido ese tiempo, la Guardia Civil pasó el caso al juzgado del caso Taula y este lo mandó a reparto porque no guardaba ninguna relación con la investigación de Marcos Benavent.

Marcos Benavent. EFE
Estos documentos se encontraron supuestamente en el piso cuyo propietario en ese momento era un ciudadano de origen sirio, que antes había sido de un notario; antes, de otro notario; y antes, de Zaplana. Los notarios no fueron llamados a declarar en instrucción, según advierten fuentes de las defensas.
Zaplana acude hoy a su primera vista por el caso Erial para pedir la suspensión del juicio
València (EFE).- El exministro y expresident de la Generalitat con el PP Eduardo Zaplana está citado este jueves, junto a catorce procesados más en el caso Erial, para el inicio del juicio pero la ausencia por enfermedad de su principal abogado, Daniel Campos, podría ocasionar un nuevo retraso, incluso una suspensión.
La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia decidió mantener la fecha del juicio, a las diez de la mañana, pese a que la representación legal de Zaplana ya ha solicitado formalmente un aplazamiento ante la dolencia cardíaca que sufre el citado letrado.
En caso de acordarse una nueva fecha sería el segundo aplazamiento de esta macrocausa, que debería haber empezado el pasado 9 de enero pero se pospuso por la baja del fiscal anticorrupción.
El yerno, en entredicho
Entre disgustos ha habido también momentos de alegría. Barceló vivió con especial felicidad la boda de su hija María. Se casó en 2013 con uno de los miembros de la high madrileña: Luis Iglesias Rodríguez-Viñas, un empresario educado en Eton (el mismo colegio de la realeza británica) con quien ha tenido una hija. La boda se celebró en petit comité en Horcher, en el elegante Madrid de los Jerónimos, e hizo las delicias de la familia.
Pero las finanzas de Iglesias se vieron enturbiadas cuando su socio y amigo, Oleguer Pujol, fue imputado. Sí, Oleguer Pujol, hijo de Jordi Pujol y Marta Ferrusola. Un caso en el que Iglesias está siendo investigado y del que la hija de Zaplana quiso desvincularse. Así, en diciembre de 2014, María Zaplana emitía un comunicado para defenderse de las informaciones en las que se decía que había sido imputada por el juez Pedraz. Nada de ello era cierto, según dijo, y su régimen de separación de bienes hacía imposible que se la relacionara con cualquier tipo de supuesta irregularidad que pudiera haber cometido su marido.
