Prensado
Si optas por este método tendrás que despiezar el ramo para que cada flor quede por separado. Después, colócalas entre hojas de periódico con un gran peso encima –como libros o cajas llenas– y déjalas secar durante unas tres semanas. Tendrás que ir revisando los papeles de diario a menudo y, en caso de que estuvieran todavía húmedos o mojados, cambiarlos por otros secos. Un procedimiento sencillo que también se puede hacer con hojas de papel secante e, incluso, con una prensa real si es que dispones de una en casa.
¿Qué tiene de especial este sistema para conservar el ramo de novia? Que te permitirá hacer un cuadro con tus flores favoritas, guardarlas en una cajita o bien hacer con ellas alguna manualidad DIY –como una postal de amor o una composición artística con otras piezas de la boda, como los votos nupciales o una parte de la invitación–. También puedes incluirlas a posteriori en las tarjetas de agradecimiento y quedar la mar de bien, ya que los seres queridos que las reciban alucinarán con este detalle tan delicado. Así que deja volar tu imaginación y que salga lo que tenga que salir. Y es que si lo haces con mimo y doble ración de amor y paciencia, seguro que el resultado es de película.

Paso 3. Considera tu personalidad
En este punto, hazte una pregunta: ¿Cómo te consideras?
– Novia tradicional. El ramo de novia tipo bouquet es para ti, por su forma redonda y fácil manejo. Es de los más demandados, así que por algo será, ¿no?
– Novia romántica. Si te consideras una soñadora, un ramo en cascada es perfecto para tu matrimonio. Te enamorarás al instante al ver cómo una cascada de flores cubre tus manos, como si cayeran al suelo.
– Novia detallista. Podemos poner diversos ejemplos de ramos como domo, bonche, posy o clutch. Cualquiera de ellos será adecuado para ti si te gusta cuidar los detalles. Cuando escojas las flores, añade algún elemento que signifique algo para ti y que sirva para unir los tallos, como algún objeto de la familia, un encaje antiguo…
– Novia boho. Por ejemplo, un ramillete, un ramo silvestre o eco son algunas de las alternativas más sencillas y, al mismo tiempo, económicas. Lo mejor es que pueden prepararse con cualquier flor de temporada y tienen un carácter desenfadado que irá muy bien con tu estilo.
– Novia refinada. Una buena idea es escoger un ramo en el que las flores descansen, en cierta manera, en uno de tus brazos, como si quisieras mostrarlo a tus invitados. Estos ramos suelen tener los tallos más largos que habitualmente.

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