Una firma sostenible
El compromiso con el medio ambiente es uno de los pilares de Sophie et Voilà. Utilizan materiales sostenibles como tejidos reciclados para las colecciones, también se preocupan en enviar las piezas con especial atención en el packaging. El hecho de trabajar sin stock, fabricando solo made to order, evita generar residuos ni piezas sobrantes. "Cada pieza se elabora exclusivamente para su dueña: eso es lujo y es, al mismo tiempo, la verdadera ecología", aseguran en su página web.
El traje de Íñigo Onieva: un chaqué clásico con cambio de camisa de Mario Zafra

Tamara Falcó e Íñigo Onieva se casan tras muchos meses de contratiempos, escollos, problemas. La boda de Tamara Falcó e Iñigo Onieva ha estado plagada de piedras en el camino desde que se prometieron: infidelidades, problemas de salud, robo de joyas. Es una boda llena de sobresaltos que se ha ganado el nombre de "gafada", según celebs como el Maestro Joao o Isabelle Junot.
El primer problema llegó el día de la pedida, cuando un video de Iñigo Onieva besando a otra mujer salía a la luz horas antes de anunciar su compromiso. Entonces supimos cómo medía el tiempo Tamara: "Me da igual si han sido seis segundos o un segundo en el metaverso. Aquí se acaba todo", dijo entonces. Pero en enero se obraba el milagro. Íñigo hizo propósito de enmienda y Tamara le dio una segunda oportunidad. Se reactivaba la boda, pero tuvieron que cambiar la fecha: querían el 17 de junio, pero ese día la prima de la novia, Isabelle Junot, salía de cuentas de su embarazo y la pospusieron al sábado 8 de julio.
Y luego llegó el lío del vestido. Tamara Falcó. Tanto estrés pasaba factura a la marquesa de Griñón. Se hizo un esguince de tobillo yendo a trabajar y echó unos kilos que ha tenido que eliminar en un tratamiento intensivo en una prestigiosa clínica. Tampoco pueden coronar su boda con una traca de fuegos artificiales como querían por riesgo de incendio. Y mientras tanto, no paran de salir titulares que apuntan a una nueva infidelidad de Íñigo. El remate ha sido el robo de película de joyas valoradas en dos millones que iban destinadas a invitados del enlace. A pesar de todos los malos augurios, Tamara e Iñigo se han dado el 'sí, quiero'.
De delincuente juvenil a chef de renombre
Con el paso del tiempo, Jordi Cruz Mas se ha convertido en uno de los chefs más queridos y conocidos de nuestro país. Siendo el pequeño de seis hermanos, nació el 29 de junio de 1978 en Manresa en una familia humilde. El hecho de ser el benjamín de la casa le llegó a condicionar, en gran medida, su infancia.
De hecho, en unaentrevista con Risto Mejide en diciembre de 2017, el chef reconoció que cuando era pequeño se sentía muy "chiquitito": "Yo buscaba cariño desesperadamente, buscaba tener amigos, sentirme más integrado".
Según contó el cocinero de 44 años, buscaba de manera continúa el reconocimiento de la gente para que entendiesen que "este chaval no era tonto".
