El drama del vestido de Tamara Falcó: el drama del vestido de Carolina Herrera
Tamara casi se queda sin vestido para su boda, pero Carolina Herrera ha sido su salvadora. En abril, un equipo del programa Corazón entrevistó a las que diseñadoras iniciales de su vestido de la firma Sophie et Voilà: "No todo el mundo lo va a entender. Hay novias que entran por la puerta y hay gente a la que les gusta y gente igual que no es tan de su estilo. Pues con Tamara pasará lo mismo", dijeron. Sin embargo, al final quienes no entendieron nada fueron ellas mismas y Tamara Falcó: "No podemos cumplir con determinadas exigencias de la señora Falcó por acercarse demasiado a diseños ajenos a nuestra firma", dijeron.
Así es como, una vez más, la vida prenupcial de Tamara Falcó se ponía patas arribas… El vestido de la novia es sagrado en una boda, y la hija de Isabel Preysler se acababa de quedar sin él. Sin acuerdo por parte de ambas, la marquesa de Griñón tuvo que buscar a dos meses de su boda una solución, y la encontró en una vieja amiga de la familia: Carolina Herrera. El vínculo con la diseñadora se remonta a décadas atrás, gracias a su madre, Isabel Preysler. Después de mensajearse con Wes Gordon, director creativo de la firma, la marquesa ha viajado a Nueva York varias veces para las pruebas del traje.
Su vestido ha sido uno de los secretos mejor guardados, con muchos dolores de cabeza incluidos. "Tamara está guapísima y muy emocionada. Trabajar con ella ha sido increíble: ella es muy agradable y su madre también", dice Wes Gordon. El diseñador desvela en Corazón algunos detalles del asombroso vestido: "Es una mezcla muy tradicional pero también muy moderna. Muy femenino, pero limpio, por lo que se ve hermosa", asegura. Le han confeccionado dos vestidos: uno para la ceremonia, en blanco, y otro para la fiesta posterior, en otro color. Además, Isabel Preysler también vestirá de Carolina Herrera: "Lleva algo muy colorido y precioso", zanja.
Jorge Javier Vázquez rompe a llorar por culpa de Rocío Carrasco

Redacción

Redacción
La prueba estuvo llena de momentos de tensión entre Cruz y Falcó, que durante el rodaje de esta edición, todavía se encontraba en una relación con Íñigo Onieva.
