3. Mira lo que influye emocionalmente en tu deseo sexual
Las otras áreas que hay que examinar son las cuestiones emocionales, como el estrés, la ansiedad, la depresión o incluso las pequeñas preocupaciones, como la capacidad de mantener una erección. "Quien tiene un menor deseo sexual puede haber recibido mensajes de relaciones pasadas que hacen que tenga una actitud diferente hacia el sexo", dice Denise. "Los mensajes que recibimos sobre el sexo tienen una gran influencia sobre nosotros en la vida posterior. Hay que eliminar todo ese tipo de cosas porque hay que encontrar la raíz del problema".
Es posible que un ex te haya menospreciado tus hábitos o técnicas sexuales y que ahora, inconscientemente, te dé pavor. Podrías sentirte distraído y estresado por el trabajo y no querer intimar. Este es el tipo de problemas emocionales que pueden contribuir a no querer tener relaciones sexuales. Habla de ello con tu pareja o, si te da vergüenza, confía en un familiar o amigo.
Problemas de estrés o ansiedad
Habla con tu pareja sobre cómo puedes apoyarte mutuamente en momentos estresantes. También puedes probar técnicas de relajación como la meditación o el yoga para reducir tu nivel de estrés.
Si hay un desequilibrio en la relación, es posible que uno de los miembros se sienta resentido o poco valorado si no se satisface su deseo sexual. Si uno de los miembros siempre está cediendo en otras áreas de la relación, es posible que se sienta frustrado si su pareja no está dispuesta a ceder en el área sexual.
La clave está en tener una relación equilibrada en todos los aspectos, incluyendo la vida sexual. Habla con tu pareja sobre cómo te sientes y asegúrate de que ambos se sientan valorados y escuchados en la relación. Siempre es importante negociar y llegar a un acuerdo juntos.
4. Si hablar no cambia mucho, toma medidas prácticas
Si te falta sexo en tu relación, mucha de la tensión no se habla y se convierte en el elefante de la habitación. Una forma de eliminar los silencios incómodos de la rutina de relajación es planificar el sexo en una rutina específica para no tener que discutirlo o ignorarlo.
Denise explica que un horario de sexo puede eliminar la tensión, pero subraya la importancia de conseguir la frecuencia adecuada para ambas personas. "Es necesario que ambos se sientan cómodos y que no se sientan presionados por un horario", recomienda. "Tanto si decidís hacerlo tres veces como una vez a la semana, consultadlo con el otro".
Para ver si un turno de sexo podría funcionar de verdad, hablé con Matt, un músico de 27 años que me contó que su vida sexual con su prometida fue rescatada al introducir uno.
"Suena muy victoriano y poco romántico", me dice, "pero nos ahorró la tensión de preguntarnos si íbamos a tener sexo cada noche, lo que me parecía una gran presión al ir a la cama". Matt y su prometida acordaron tener sexo cada cuatro días, lo que funcionó para el mayor deseo sexual de ella y el ligeramente menor de él. "En realidad no lo discutíamos", explica, "ahora, aparte de cuando el sexo no es factible, simplemente está programado en nuestras mentes, así que no nos molestamos ni discutimos por ello".
Como Saber Si Mi Novio Quiere Tener Relaciones Conmigo

Yo me debí poner firme en el momento en que nos fuimos a vivir juntos de decirle que eso no lo quería. Tras reiteradas veces que pasó y por temor a perderme acabó dejando que la perra hiciera sus necesidades en el patio. Aún de este modo le agrada que la perra nos vea teniendo relaciones. Francamente estoy cansada de toda esta situación. Lo ideal es que haya comunicación en la relación, y para que la haya, hay que tener valor para mencionarle a tu pareja aquellas cosas que te incomodan, que te agradan, que no, o tus opiniones y sentimientos respecto a algo.
Él no es virgen y yo sí, y al comienzo me dijo que le parecía bien pero en este momento me parece que no. Él es un año mayor que yo y al comienzo no charlábamos nada, pero en 3º de la ESO coincidimos en un campamento de verano y comenzamos a llevarnos bien. El año pasado me dio por quedar con el grupo del campamento y Carlos y yo nos acabamos enrollando.
