Agitar conciencias desde la belleza
Aunque reconoce que fue complicado, también encontró algo bello durante la pandemia de Covid-19, cuando trabajó voluntariamente en una residencia de mayores en Madrid.
"En esa locura apocalíptica empecé a entrever como la naturaleza, con nada que le dábamos, buscaba su lugar. Y otra cosa bellísima que encontré fueron las personas mayores. Cuando entro a trabajar, enrabietada por lo que estaba pasando, me encuentro con un problema muy complejo con héroes y heroínas que se dejaban la piel", relata.
De esa experiencia agradece que los mayores le hayan transmitido una concepción de la vida como "un aquí y ahora; vivir cada segundo, que se acaba", desde "una locura muy cuerda, divertidísima".
"Por eso creo que debemos reflexionar sobre lo que ha pasado y cambiar esa idea de que viejo es algo que ya no vale por que una persona mayor es un sabio al que debemos venerar y recurrir para no perdernos. Asumir el legado de los que han luchado para que estemos aquí cómodos. Eso es algo que nos haría mejorar como sociedad".
A este respecto y sobre sí realmente va a cambiar algo en la sociedad tras lo ocurrido, lamenta que "tendamos rápidamente a agarrarnos a querer volver a una normalidad sin más".
"Cuando nos damos con una piedra tenemos que aprender o esa piedra nos volverá multiplicada por 10. Es difícil. Vemos cosas que nos dan miedo y no entendemos y además tenemos la vida que tenemos, pendientes de llegar a fin de mes y con una crisis tras otra. Pero dentro de tus posibilidades, cada aportación siempre es maravillosa. Que tengas tu propio criterio y entiendas y asumas las cosas que están pasando, tiene un efecto porque te vuelve crítico, te cambia y tiene un impacto en los que están a tu alrededor".
[Series] Reseñamos ‘La Red Púrpura’: no es justo morir en el olvido
Reseña | Opinión de la serie ‘La Red Púrpura’ de Paco Cabezas, que se estrena en atresplayer desde el 8 de octubre
‘La Red Púrpura’, la continuación de ‘La Novia Gitana’, es una oda al thriller policial. La segunda temporada no solo cumple las expectativas, las supera. La trilogía de Carmen Mola no ha podido encontrar mejor casa (atresplayer), mejor director de orquesta (Paco Cabezas) y mejor reparto para su adaptación. Han conseguido elevar narrativa y artísticamente no solo a la propia novela, sino también a la primera temporada.
Hay que reconocer que la temporada dos es mucho más madura narrativamente, tanto en historia como en personajes. Está todo, por así decirlo, más consolidado. ‘La Red Púrpura’ comienza arriba, tras el cliffhanger del final de la primera temporada, y no hace nada más que escalar hasta llegar a otro grandísimo clímax final. Es como si acabas de subir el Tourmalet y automáticamente empiezas a subir el Aubisque. Un símil ciclista que representa muy bien la cantidad de emociones que te encuentras en cada uno de los ocho episodios de esta segunda temporada.
La serie te agarra, atrapa y arrastra hacia las emociones más salvajes y primitivas del ser humano. Hacia una historia asfixiante y desasosegante, salpicada por los componentes de poder, ambición, ira, venganza y memoria.