Gestiones para sacarla de Ermua
Tres meses después de que ETA asesinara a Miguel Ángel Blanco, cuando tenía 29 años, María del Mar apareció en una entrevista en la revista ¡Hola!. Como era lógico, iba maquillada. También de riguroso negro. La publicación dejó claro en el texto que la joven, por aquel entonces de 24 años, no había cobrado ni una sola peseta. Aquello no sentó nada bien a la familia de la víctima de los pistoleros etarras. Los Blanco pensaron que la novia de Miguel Ángel podría estar rentabilizando la muerte del chico.

Marimar llevó al entierro de su novio las baquetas con la que tocaba la batería en su grupo Póker.
Por esos pequeños detalles que acaban determinando una relación, el distanciamiento entre Marimar y la familia de Miguel Ángel pudo deberse a un simple coche. El 9 de julio de 1997, cuatro días antes del asesinato, Miguel Ángel entregó 100.000 pesetas como señal para la compra de un Renault. Tras el secuestro y muerte del joven concejal del PP en el Ayuntamiento de Ermua, el concesionario donde iban a adquirirlo decidió regalar el coche a la familia. El vehículo, con el que los novios habían hecho planes, fue para la familia de Blanco Garrido. De hecho, Marimar Blanco sigue conduciéndolo por Madrid y lo aparca en el Congreso de los Diputados.
A la otra Marimar, que durante los dos días de cautiverio de su novio y las semanas posteriores al asesinato durmió muchos días en casa de sus suegros, también le molestó que le acusaran de pretender ser “protagonista”. Principalmente tras aparecer en el concierto que se celebró en Las Ventas (Madrid) dos meses después de la muerte del concejal popular. Aquella noche actuó Póker, la banda de Miguel Ángel, pero sin batería, el instrumento que tocaba el asesinado.
QUÉ PEDÍA ETA
La puntualidad habitual de Blanco provocó sospechas en los compañeros de trabajo del concejal cuando no lo vieron aparecer. Además, ese día Miguel Ángel tenía una cita con un cliente.
Media hora después de su secuestro, una llamada anónima grita esto a una de las secretarias del entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja: ″¡Hijos de puta, lo de Ortega Lara lo vais a pagar. ¡Gora Euskadi Askatuta!”.
Pocos minutos después, el diario Egin publica un comunicado de ETA anunciando el secuestro de Blanco y las exigencias de los terroristas a cambio de su liberación: acercar a los centenares de presos etarras a las cárceles vascas. En caso contrario, a las 16:00 horas del sábado 12 de julio acabarían con su vida.
Sobre las 18:00 horas, los responsables de este periódico llamaron a la Ertzaintza y al PP en Bilbao, comunicándoles el secuestro.
El Gobierno, entonces presidido por José María Aznar, se negó a aceptar lo que calificaron como un “chantaje” para obligarles a cambiar de política penitenciaria.
CÓMO FUE ASESINADO
Todavía hoy, 25 años después de su secuestro y posterior asesinato, nada se sabe de dónde escondieron los etarras a Miguel Ángel Blanco.
Según se ha podido saber de la investigación judicial del caso, los etarras buscaron una lonja para esconderse con Blanco durante un par de días, pero las gestiones de la persona a la que se lo pidieron no dieron resultado, por lo que encontraron un lugar alternativo todavía desconocido.
Sí se conoce, por escuchas policiales al comando Donosti, que horas antes de ser asesinado el concejal pensaba que se lo llevaban para cambiar de secuestradores, no para que lo mataran.
Tras sacarle de donde lo tuvieran escondido, metieron a Miguel Ángel, encapuchado y maniatado con un cable, en el maletero de un coche. De allí se lo llevaron a un descampado a las afueras de Lasarte, localidad cercana a San Sebastián y a unos 45 kilómetros de Eibar, donde fue secuestrado.
Según diversas informaciones, fueron Txapote y Geresta Mújica quienes le sacaron del vehículo mientras Gallasgtegi se quedaba al volante.
Tras caminar unos metros, Geresta Mújica obligó a arrodillarse a Blanco mientras Txapote se situaba tras él y le pegaba dos tiros.
Eran las 16:00 horas del 12 de julio de 1997.

Cuarenta minutos más tarde, dos senderistas que paseaban con su perro se encontraron al concejal del PP agonizando en el suelo.
Fue trasladado al hospital Nuestra Señora de Aranzazu de San Sebastián, donde ingresa a las 17:30 horas todavía vivo, sí, pero en una situación de “extrema gravedad”.
La noticia salta a los informativos de todo el país y también a Ermua, donde su alcalde, Carlos Totorika, se dirige a la multitud que aguardaba frente al Ayuntamiento noticias del concejal.
“Nos han confirmado que Miguel Ángel ha sido asesinado”, dijo. Al grito de dolor de los presentes se añadió el de ”¡Asesinos!” e ”¡Hijos de puta!”.
