Otros tres exdirigentes etarras imputados
La Sala recuerda que Iparraguirre "fue informada de la fecha de la vista" y designó a un abogado francés para que le representase en la audiencia pública celebrada el pasado 6 de marzo, en la que se dio lectura a los motivos por los que se presentó la solicitud de prórroga y a los documentos presentados en sustento de esa petición.
Escuchados los argumentos de las partes, el tribunal, con el respaldo de la Fiscalía francesa, acordó autorizar esa ampliación de la entrega rechazando "la imprecisión de la información contenida en la orden europea de detención".
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Una complicada situación que, no obstante, de momento no es posible. Es por ello que Miguel Ángel Muñoz ha buscado un centro específico para pacientes afectados del mismo mal. Su trabajo le impide atender correctamente a su madre y no puede atenderla todas las horas del día, revelan a la publicación fuentes cercanas.
Muñoz se ha "preocupado muchísimo por su madre", a la que no ha dejado sola "en ningún momento. Ha acudido a todas las reuniones con los médicos para conocer su evolución", publica Semana.
Cristina Blanco fue, en su momento, vidente habitual de famosos como Belén Esteban, Rocío Carrasco y las Campos, lo que ayudó a situarla en el universo del entretenimiento patrio.
Una esquela llevó a pensar que estaba muerta
Durante el proceso de documentación de este reportaje apareció una esquela en el sitio web rememori.com. En ella se decía que una tal María del Mar Díaz González había fallecido el 17 de enero de 2011 a los 38 años. Su entierro se produciría en el cementerio de Les Pruelles, en Sitges (Barcelona).
Los datos podían apuntar a que era Marimar, la exnovia de Miguel Ángel Blanco: el nombre, los apellidos y la edad coincidían; habían pasado 14 años del asesinato del concejal de Emura y ella tendría en ese momento 38 años; la joven había muerto en un pueblo de Barcelona. Demasiadas coincidencias… que acabaron siendo sólo eso, meras coincidencias.
La chica fallecida no era la Marimar que buscábamos. Esta otra no había nacido en Ermua, sino en Vilanova i la Geltrú. Nos lo confirmaron en el propio tanatorio de Les Pruelles, donde fue incinerada.
En cambio, la María del Mar Díaz González que dejó su pueblo natal vizcaíno para buscar una nueva vida en Barcelona sigue viva, ha formado una familia, tiene una hija y es feliz en la medida de lo posible. Todo lo que Miguel Ángel Blanco no pudo tener; ambicionaba ser padre de dos hijos. Hoy Marimar tiene 44 años. Hace 20 que sufrió el golpe más duro de su vida. Pero este pasado miércoles, mientras come en un restaurante un menú de 12 euros, su marido y su hija no hacen más que sacarle sonrisas.
Con información de Marina López.
