¿Cuántos caballeros de honor son? ¿Cuál es su función?
El número de damos de honor depende únicamente de tu decisión. Recuerda que es tu boda y puedes escoger a cuantos quieras. Como consejo, te sugerimos que pienses en qué tan involucrados quieres que estén tus damos en la planeación y ejecución de la boda y qué tan compleja quieres que sea la coordinación con ellos.
Si quieres que todos se coordinen con el vestuario, que te ayuden a planear la celebración, a hacer las invitaciones, a acomodar la mesa y demás actividades un tanto tediosas, te recomendamos que elijas unos cuantos, de 3 a 5 para que no haya problemas de organización. Por otro lado, si nada más quieres a tus damos de honor para que te acompañen, se tomen fotografías y se la pasen bien, podrías llegar inclusive a tener hasta 30 y no habría problema de ningún tipo.
Un punto que debes de tomar en cuenta es que si los damos van a ser acompañantes de las damas de boda, como tradicionalmente se hace con la figura de best men, es que el número sea equivalente entre los dos; es decir, procura elegir la misma cantidad de damos y damas para no dejar a nadie sin pareja para el protocolo de bodas.

¿Quiénes son los damos de honor o caballeros de honor?
En el siglo XXI, los roles de género han quedado obsoletos, y todos podemos hacer de todo, es por esto que la figura del damo de honor existe. En términos sencillos, el damo de honor viene jugando dentro de la boda el mismo papel que cualquier dama de honor, pero en lugar de festejar con la novia festeja con ei novio.
Es importante tener en cuenta de que al ser una perspectiva nueva en un rol viejo, todavía no existe un solo consenso en el nombre que se les da, por lo que a veces se refieren a los damos de honor también como best men, acompañantes del novio, caballeros de honor o, si se quiere una opción de género neutral, asistentes de honor. Para referirte a esta figura dentro del cortejo de bodas, puedes escoger la opción con la que te sientas más cómoda o por el contrario puedes usarlas todas como sinónimos.
Finalmente, es muy importante que esta figura no se confunda con la del padrino, quien usualmente acompaña al novio y es quien entrega los anillos de boda. La figura del damo de honor, se puede llegar a parecer a este rol, pero debemos tener en claro que son diferentes en cuanto a funciones prácticas.

7. ¿Quién regala las arras de boda?
Las arras para la boda que encontraréis hoy en día acostumbran a ser de oro, de plata o de plata con un baño de oro, aunque también pueden ser de otros metales. Y es que existen distintos tipos de arras para boda. En función del material que escojáis su importe variará, lo que explica las diferencias más que notables de precio de las arras para bodas.
No, en absoluto. De hecho, incluirlas o no en la ceremonia es una elección personal de cada pareja, que tanto puede decidir que las quiere intercambiar en el altar, ante la presencia de sus familiares y amigos, como determinar que no son necesarias y renunciar a ellas sin problema.
La historia de los anillos de boda

Teniendo en cuenta la historia de los anillos de boda, algunos se preguntan si son paganos. ¿Qué dice la Biblia acerca de los anillos de boda? ¿Puede un cristiano usarlos?
Los anillos en la Biblia
Aunque la Biblia no ordena que las personas casadas intercambien anillos, la escritura en ninguna parte critica que alguien use un anillo en general o un anillo de bodas en particular. Al contrario, los anillos se mencionan frecuentemente en la Biblia de manera positiva.
En Éxodo 35 encontramos que los anillos estaban incluidos en las ofrendas que los israelitas dieron para construir el templo. Dios no manifestó ningún descontento con el hecho de que los israelitas usaran anillos. Si esto fuera un pecado para Israel, Dios no hubiera aceptado los anillos como parte de las ofrendas para el tabernáculo.
Un poco más atrás encontramos el caso de José, quién adoraba al verdadero Dios en Egipto, y aceptó un anillo de parte del faraón como símbolo del alto cargo que se le había concedido. De nuevo, no hay evidencia de que Dios se hubiera molestado con esto. Dios continuó bendiciendo y guiando a José después de que aceptara el anillo y la responsabilidad. El anillo que el faraón le otorgó a José era un símbolo de su cargo y autoridad.
En la parábola del hijo pródigo en el Nuevo Testamento, Jesús habló de cómo el padre le dio un anillo a su hijo cuando regresó. Ese anillo, sin duda, representaba el amor del padre hacia su hijo arrepentido (Lucas 15:52). En la parábola, el padre representa a Dios, así que Jesús no hubiera mencionado nada acerca de un anillo si usar un anillo fuera indebido.
Sólo por el hecho de que una cultura pagana atribuyera un significado incorrecto a los anillos, no significa que usar anillos hoy en día este mal. Los paganos no tienen la idea de que usar un anillo simbolice un acontecimiento importante, un acuerdo o pacto.
