3. ¿Cuántas arras se llevan en una boda?
La tradición señala que son 13 monedas, 12 de oro y una de platino, todas del mismo tamaño. Según el rito mozárabe, las trece arras representan los bienes repartidos en los doce meses del año y una más –que antiguamente era de bronce– para compartir con los pobres. Otras teorías aseguran que la número 13, la de menor valor, significa que no todo van a ser alegrías y que también habrá que compartir dificultades.
Normalmente son los niños y niñas de la familia o los hijos de los amigos íntimos los que se encargan de llevar las arras de boda hasta el altar. Se les conoce como niños de arras. No obstante, y aunque pueda resultar gracioso, se recomienda no escoger niños muy pequeños para esta tarea, pues pueden sentir vergüenza o despistarse. Si es posible, lo mejor es que tengan entre 5 y 9 años. De todos modos, lo más aconsejable es contar con una persona que se encargue de la coordinación del cortejo infantil. ¡Y mejor que ensayen!

Padrinos, testigos y damas de honor: los otros protagonistas de vuestra boda
¿Has decidido ya quién será tu mano derecha el día B o quiénes os acompañarán en el altar? Tienes que tener claras las funciones que desempeñan cada uno para que no tengas dudas a la hora de asignar estos roles tan simbólicos e importantes.


Una de las decisiones más importantes sobre este día es la elección de los padrinos, las damas de honor y los testigos. Existen ciertas reglas de protocolo que puedes seguir para hacer la decisión más sencilla y evitar darle vueltas a la cabeza. Pero ten en cuenta que tu cortejo nupcial va a estar contigo en prácticamente todos los pasos que des hasta el día de la boda. Te ayudarán a decidir el diseño de las invitaciones de boda; te darán su opinión en cuanto a los detalles de boda e incluso, te serán imprescindibles si no sabes cuál de los tres vestidos de novia que más te gustan es el que mejor va contigo. Esto quiere decir que por encima de todo tienen que ser personas de tu confianza, de las que sabes que no te fallarán pase lo que pase.
La madrina

Por tradición, lo normal es que la madrina sea la madre del novio. Pero no tiene por qué ser así. Si esta figura está ausente o simplemente queréis que este papel lo ejerza otra persona, no hay problema.
Ella será la encargada de llevar al novio hasta el altar, con el más bonito de los vestidos de madrina, agarrada de su brazo derecho y guiándole en momentos de nervios. Se quedará durante toda la ceremonia junto a los novios para atender cualquier situación que surja.
