Originales
- Podemos elegir frases de canciones o de películas como «All you need is love», o «My heart will go on» o «I will always love you».
- También puedes elegir otras inscripciones que tengan cierto sentido del humor: «Qué la fuerza esté contigo», «Te acompaño en el sentimiento», «A prueba de niños» o «No se aceptan devoluciones«.
- Para los que deseen compartir su frase también cabe la posibilidad de elegir una inscripción que se divida entre los dos anillos como: «Mi corazón» (1er anillo), «Es tuyo» (2ºanillo) o «Toda la vida» (1er anillo) «A tu lado» (2º anillo).

Anillos de boda grabados

Te hemos propuesto un gran número de frases y opciones para grabar tus anillos de boda, te hemos sugerido tomar ejemplos de la música, con las canciones más románticas que existen, hemos reflexionado sobre si incluir a una figura religiosa en el grabado de nuestros anillos (ya que si profesamos una religión, lo más probable es que para nosotros sea mucho más reconfortante y adecuado tenerlo presente en algo que, a fin de cuentas, simboliza la unión sagrada de dos personas que se entregan el uno al otro en matrimonio).
También hemos compartido con vosotros algunas de las frases compartidas, o grabados complementarios, que más nos gustan, como el que ya se ha convertido en todo un tópico pero que aún conserva su magia «To infinity and beyond» (Hasta el infinito y más allá); pero lo que sentimos que nos falta es esa reflexión más profunda de el qué prometer para siempre, el cómo enfocar las grabaciones de nuestros anillos de boda, el qué queremos recordar cuando sigan pasando los años y nosotros vayamos sumando felicidad a nuestros recuerdos.
Por ello nos gustaría hacer una reflexión conjunta, ¿qué opináis que deberían contener estos anillos: una promesa eterna, un propósito para recordar cada día, una frase que os describa a vosotros y a vuestra relación?
Si lo pensáis por un momento, ¿qué preferiríais ver en vuestro anillo de boda? Para comenzar estas reflexiones, nosotros nos decantamos por grabar un mensaje que nos de fuerzas cuando las cosas se pongan feas, cuando sintamos que la vida nos está restando ciertos momentos que nos merecíamos, cuando notamos que los problemas nos ahogan.
De la misma forma, esa misma inscripción debería servir para devolvernos las fuerzas así como la ilusión o la sonrisa en esos días tristes. También debería ser una frase que nos ayude a recordar cuando empezamos a sentir que la rutina o la monotonía se nos hace pesadas, porque en una relación duradera esto puede suceder.
El origen de los anillos de boda en las culturas paganas
También es cierto que las culturas paganas utilizan anillos de boda. Los registros históricos están incompletos y no son del todo consistentes, pero los registros disponibles generalmente coinciden en que los egipcios comenzaron esta costumbre miles de años atrás.
Estas historias dicen que el primer “anillo” era simplemente pasto doblado en círculo. La obvia temporalidad de un anillo de esos, dio paso a que se emplearan otras plantas incluyendo caña y cáñamo. Después fue el cuero y finalmente el metal se volvió popular. Miles de años más tarde, el anillo de bodas se utilizó en el Imperio Romano y en muchas otras culturas.
Teniendo en cuenta que las culturas paganas usaban el anillo de bodas y las instrucciones de Deuteronomio 12, algunos creyentes se preguntan si utilizar un anillo de bodas es lo indicado.
3. ¿Cuántas arras se llevan en una boda?
La tradición señala que son 13 monedas, 12 de oro y una de platino, todas del mismo tamaño. Según el rito mozárabe, las trece arras representan los bienes repartidos en los doce meses del año y una más –que antiguamente era de bronce– para compartir con los pobres. Otras teorías aseguran que la número 13, la de menor valor, significa que no todo van a ser alegrías y que también habrá que compartir dificultades.
Normalmente son los niños y niñas de la familia o los hijos de los amigos íntimos los que se encargan de llevar las arras de boda hasta el altar. Se les conoce como niños de arras. No obstante, y aunque pueda resultar gracioso, se recomienda no escoger niños muy pequeños para esta tarea, pues pueden sentir vergüenza o despistarse. Si es posible, lo mejor es que tengan entre 5 y 9 años. De todos modos, lo más aconsejable es contar con una persona que se encargue de la coordinación del cortejo infantil. ¡Y mejor que ensayen!

