Bodas Celtas
¿Qué es lo que más caracteriza a este tipo de bodas? La wedding planner Olga Pérez, de Un Mundo de Eventos, nos resume muy bien este tipo de bodas: "las bodas celtas tienen algo mágico que atrae mucho a las parejas, porque están muy conectadas con la naturaleza y la madre tierra. Los celtas lo celebraban todo: las cosechas, los nacimientos, los matrimonios e incluso la vejez. Funcionaban como una comunidad, tenían espíritu de gran familia y además eran una sociedad muy abierta, donde la mujer tenía los mismos derechos que el hombre".
Los celtas eran un pueblo indoeuropeo que vivió en Irlanda, Gran Bretaña y partes de Europa desde el año 700 a.C. hasta las progresivas conquistas de Roma y, posteriormente, del cristianismo. Los celtas invadieron lo que era la Europa de los pueblos naturales, que desde el año 5000 a.C. aproximadamente era matriarcal. Se fusionaron con esta población y crearon lo que hoy conocemos como población celta.
Los celtas se centraban en la naturaleza y su sociedad se basaba en la "gran familia", lo que hoy llamamos el clan, y que no solo incluía a la familia en sentido estricto, sino también a los antepasados y a los descendientes. Varios clanes formaban una tribu, encabezada por un rey, y la sociedad se dividía en tres funciones: la jurídica sagrada, la guerrera y la productiva. La relación hombre-mujer en este complejo sistema social era igualitaria. La mujer celta tenía derecho a elegir a su propio marido y no podía casarse sin su consentimiento. Una vez casada no pasaba a formar parte de la familia de su marido, sino que seguía siendo propietaria de sus bienes y podía administrarlos.
Los celtas desaparecieron casi por completo con las conquistas romana, germánica y cristiana, y sus costumbres y parte de su cultura se adaptaron a los invasores y sobrevivieron de otras formas, pero se perdió mucho de lo que hicieron. No utilizaban la escritura para transmitir sus enseñanzas, sino que su cultura era oral y lo siguió siendo hasta el final. Solo durante el Humanismo, el Renacimiento y la Ilustración los europeos empezaron a redescubrir sus raíces y comenzaron a estudiar lo que había sobrevivido sobre los celtas.
- Ceremonia de las velas
El segundo de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la vela.
Hay varias versiones de esta ceremonia, también conocida como la ceremonia de la luz. También se utiliza en las ceremonias religiosas y suele hacerse tras el intercambio de los anillos.
Este ritual consiste en encender una vela grande entre los dos novios con otras dos velas más pequeñas. Simboliza la vela que os guiará y acompañará a lo largo de toda vuestra vida de pareja.
Ha sufrido algunas variaciones, sobre todo en las ceremonias religiosas en donde los padrinos son los encargados de portar la llama que encenderá esas velas.
A mi personalmente me gusta que sean los novios los únicos participes en este ritual. Algunas parejas apagan sus respectivas velas una vez han encendido la vela grande en símbolo de la unión de ambos en un solo alma.
Otras parejas las mantienen encendidas representando así la independencia y personalidad propia de cada uno de los cónyuges.
«Necesitaremos por lo tanto tres velas, dos de ellas pequeñas y una más grande»

1. Ceremonia de la luz
Si eso de hablar en público os pone muy nerviosos/as y no creéis ser capaces de articular palabra ese día, podéis elegir la ceremonia de la luz. Este ritual consiste en encender una vela cada uno y juntos encender una vela más grande. De esa forma se simboliza vuestra unión. Vuestro oficiante o algún familiar o amigo puede leer el texto que acompaña al ritual.
Pero si creéis que podréis vencer esa timidez en vuestro gran día, podéis elegir también el ritual de la luz, pero añadiéndole un texto que leáis vosotros mismos. Es un texto preestablecido, por lo que no tendréis que memorizarlo ni mucho menos improvisarlo.

