Looks de las parejas

En cuanto al traje de los novios, el tartán suele asociarse a la cultura celta, pero este tipo de tejido es originario de Irlanda y el patrón consiste en una serie de líneas horizontales y verticales que cuando se cruzan forman un efecto de cuadrados. Pero si no os atrevéis a llevar una falda escocesa podéis optar por un traje de novio sencillo de colores que se encuentren en la naturaleza (la gama de marrones es la mejor e, incluso, la de los verdes oscuros). También ha de ser de estilo sencillo.
Además, algo que todos los celtas tenían en común era el uso del par, el cuello abierto por delante que indicaba el honor, el valor y sobre todo la libertad de un hombre o una mujer, el valor más alto para los celtas.
Así que ya sabéis: si queréis organizar una boda celta esperamos que esta información os haya resultado útil y hayáis descubierto mucho más sobre este tipo de celebración tan especial y cargada de simbolismo y significados. Y si queréis que todo salga perfecto, os recomendamos que contratéis a un/a wedding planner que os ayude a llevar a cabo esta idea.
¿CUÁLES SON LOS ORIGENES DE LOS RITUALES DE LA BODA CELTA?
Como es tradicional en todas las festividades de origen céltico, las uniones conyugales solían asociarse a las fiestas de Beltane (1 de Mayo) que significa “El fuego de Bel” en referencia al dios Bel, Beli o Belenus, el dios de Fuego, una fiesta muy relacionada con la primavera y los ritos de fertilidad. Además de Beltane, Lugnasadh (1 de Agosto) era época de casamientos e inclusivo era costumbre celebrar bodas durante la luna Llena. Lughnasadh marca el comienzo de la época de cosecha, la maduración de las primeras frutas, y fue tradicionalmente un tiempo de reunión de la comunidad.
Inicialmente, los matrimonios celebrados en Eire (Irlanda) y Escocia consistían en un contrato con una duración de 6 meses. Este contrato podía ser renovado si las cosas iban bien entre la pareja y así lo decidían. Otros autores señalan que el “periodo de prueba” era en realidad un periodo de validez real del matrimonio. Desde el momento de la celebración del Ritual, la pareja estaba casada a efectos legales. Sin embargo, el contrato expiraba pasados un año y un día en lo que vendría a equivaler a un divorcio por mutuo acuerdo en la actualidad. Si en ese año o al finalizar el plazo, la pareja deseaba renovar sus votos, celebraban de nuevo su unión, pasando a ser definitiva a partir de ese momento.


La Famosa Luna de Miel,
por ejemplo, es una costumbre que se originó entre los celtas de Gales. Dice la leyenda que su origen se debe a que los novios observaban durante varios días la luna solamente tomando fruta y bebiendo el licor de miel o hidromiel, durante los 30 días que seguían a la boda, es decir, un mes lunar. Esto se hacía como un ritual de alianza entre iguales, que debía comenzar con los mejores augurios, purificación y fortaleza posible, consolidando de esta forma su unión. En este tipo de rito, los druidas celtas eran convocados para dar su bendición.
Oficiante de Boda No Religiosa: Ceremonia de Boda Simbólica (extracto) – Girona Julio 2014
¿Cuáles son las principales características de un rito de boda celta y qué simbolismos se utilizan durante la ceremonia?
En un rito de boda celta, existen varias características distintivas que le otorgan un aire místico y simbólico a la ceremonia. Algunos de los elementos más destacados son:
1. La conexión con la naturaleza: La tradición celta valora profundamente la relación entre los seres humanos y el entorno natural que los rodea. Por lo tanto, es común que los ritos de boda celta se realicen al aire libre, preferentemente en lugares sagrados como bosques, montañas o ríos.
2. El círculo sagrado: En una boda celta, los novios y los invitados forman un círculo alrededor de la pareja que se va a casar. Este círculo representa la unidad y la eternidad del amor, así como la protección de los espíritus y energías positivas.
3. Las promesas: Durante la ceremonia, los novios se hacen promesas mutuas de amor, fidelidad y respeto. Estas promesas suelen ser recitadas en forma de votos matrimoniales personalizados, donde cada persona expresa sus sentimientos y compromisos hacia el otro.
4. Los rituales de unión: Los rituales de unión en una boda celta son variados y simbólicos. Algunos ejemplos son: el intercambio de anillos, que representan el vínculo eterno; la unión de manos, que simboliza la unión y la conexión profunda; y el salto de la escoba, que representa la entrada a una nueva etapa de vida.
5. La música y la danza: La música y la danza juegan un papel fundamental en las bodas celtas, ya que se consideran formas de conectarse con lo divino y de celebrar la alegría del momento. Es común que se toquen instrumentos tradicionales como la gaita o el arpa, y que los invitados participen en danzas tradicionales.
6. El anillo de compromiso: En el contexto de una boda celta, el anillo de compromiso puede tener una carga simbólica especial. Muchas parejas eligen usar anillos celtas, que están decorados con símbolos antiguos y representan la unidad, la protección y el amor eterno.
El matrimonio para los celtas, ayer y hoy
El matrimonio en la época celta era un contrato que atestiguaba la unión libre de dos personas, que también podían decidir separarse en cualquier momento. El matrimonio garantizaba a las partes derechos y deberes para salvaguardar la familia. Por lo tanto, no había grandes ceremonias. Aun así, el matrimonio era un momento importante, especialmente los matrimonios de alto rango, porque permitían la reunión de los clanes y la forja de alianzas y amistades. Se organizaban enormes banquetes, en los que se consumía mucha comida, cerveza e hidromiel. Una tradición muy antigua es el cortejo mediante la resolución de acertijos. Hay que saber que a los celtas, en general, les gustaba hablar con metáforas, acertijos y juegos de palabras para expresar la complejidad del mundo y eran obstáculos que había que superar para conquistar a la mujer o al hombre deseado. El matrimonio para los celtas era una formalidad puramente contractual y no implicaba ninguna celebración religiosa, o al menos no ha sobrevivido ninguna. Los celtas, de hecho, no practicaban la pedida de mano y el suyo no era un matrimonio espiritual. En la práctica, no sabemos a partir de qué momento el matrimonio en el mundo celta adquirió también una connotación espiritual y/o religiosa.
Hoy llamamos matrimonio celta a aquel que incorpora una espiritualidad que se inspira en la tradición celta y utiliza símbolos antiguos. Como no se conocen ritos matrimoniales religiosos de la época celta, el matrimonio celta actual se compone de ritos reconstruidos que se refieren a los ritos celtas conocidos que tenían lugar, por ejemplo, durante los festivales, o a los ritos que se encuentran en diversos libros sobre la cultura celta escritos durante la Edad Media.
Para los celtas, lo sagrado y lo profano se mezclaban, no eran dos esferas de la vida separadas como hoy, sino que una impregnaba a la otra. Lo sagrado estaba vinculado a la naturaleza y a la relación del hombre con ella. Por ello, el matrimonio celta actual también está vinculado al lugar natural, al nemeton, al claro sagrado.
