¿QUÉ ES UNA BODA CELTA O UNIÓN DE MANOS?
Los Celtas creían que las almas se buscaban mutuamente, muchas veces con un origen instintivo inconsciente, y se unían para multiplicar sus energías y fortalezas, y así suplir sus carencias y defectos con el apoyo y el aprendizaje de la otra persona. De este modo podrían hacer frente a sus propias debilidades ante las pruebas y retos de este mundo a cualquier nivel: salud, existencial, personal, familiar, profesional, social… Uno era apoyo incondicional del otro. Su perfecto compañero, su amigo, su cómplice, su guía y maestro. Y así mutuamente. Pero nada es eterno, y como está dictado en la tradición, la Magia de la Unión Celta solo se mantiene hasta que el amor dure.
Es del todo imprescindible la implicación de todas las Energías Cósmicas de la Naturaleza: las Sutiles y las Naturales. Se unirán bajo el beneplácito de la Diosa y del Dios, representados por la energía Lunar y Solar, participando de la magia de los cuatro elementos: Aire, Fuego, Agua y Tierra. Y con las bendiciones de la Madre Tierra, el Padre Cielo, de nuestros Guías Espirituales y Amados Maestros, y de todos nuestros venerados Antepasados, que aún en su sutil plano evolutivo, interactúan acudiendo y participando voluntariamente en esta hermosa ceremonia de Amor.

Por todo esto, el Ritual del Enlace o Matrimonio Celta, llamado Rito de Unión de Manos o Handfasting, es uno de los más hermosos, mágicos y poderosos que existe, donde el cuidado del lugar, attrezzo, vestuario, ambientación natural y musical, y de todo pequeño y humilde detalle será de una gran importancia.
El bello ritual de la Boda Celta posee un impresionante Valor Mágico. La sencillez, nobleza y respetuosidad de este sagrado ritual, justifica sin duda alguna, esta prueba de libre entrega de amor verdadero entre los novios.
Rituales celtas populares
Hay muchos rituales de unión en la cultura celta no relacionados con el matrimonio, pero que pueden ser utilizados en la unión por su importante significado. Esta es una selección de algunos de los más conocidos.
Handfasting
El handfasting es la ceremonia de atar las manos con una cinta (tradicionalmente dos cuerdas, una roja y otra blanca), como símbolo de unión de la pareja, y tiene su origen en Irlanda y Escocia en la antigüedad. Con el cristianismo, el matrimonio se convirtió en un asunto religioso y así nació el handfasting. Un matrimonio entre las tradiciones antiguas y la religión cristiana. La imposición de manos se originó en el cristianismo celta, pero aunque a menudo se realizaba en la iglesia, tenía poco que ver con la religión cristiana y mucho más con la antigua. Simboliza la unión de los cuerpos de los/as novios/as, pero sobre todo de sus almas entre sí y con la tierra. Esta tradición proviene realmente de la época celta que ya era practicada por los celtas, quienes contraían matrimonios temporales de un año y un día (hasta la siguiente fiesta). Con esta tradición, una vez sellada la unión atando las manos de la pareja, se les consideraba casados durante un año y un día, tras lo cual debían decidir si se casaban en una ceremonia permanente o seguían caminos separados.

El ritual de la luz
El fuego siempre ha sido un elemento muy importante para todos los pueblos y los celtas solían encender fuegos sagrados durante las cuatro fiestas del fuego. Por ello, el rito de la luz puede recrearse de diferentes maneras: con velas o con hogueras. El fuego tiene un significado muy importante: es purificación pero también renacimiento y fuerza. En el matrimonio actual simboliza la unión de dos almas y su intención de alimentar una vida en común. Cada miembro de la pareja enciende una tercera vela con su propia vela.
Símbolos celtas para tu boda
Para los celtas, el simbolismo tenía un enorme poder e influía en sus vidas. Los símbolos se utilizaban para pedir protección, conocimiento y sabiduría, pero también para contar historias y mitos que explicaban la naturaleza, el comportamiento humano y la religión. Los símbolos dependen mucho de la época del año en que quieras casarte. Las flores, los colores, los olores, todo está relacionado con la naturaleza. Aquí verás brevemente algunos de los símbolos que se pueden utilizar.
Fiestas celtas
Las bodas en la antigüedad se celebraban, por razones obvias, cuando el clima se volvía más suave y la tierra renacía. A continuación te mostramos una lista de las fiestas celtas que tiene un significado importante:
SAMHAIN | 1 de noviembre, el fin del año viejo y el comienzo del nuevo para los celtas. Es la fiesta más importante del año y representa muchos aspectos de lo que era la vida en la naturaleza: el fin de la cosecha agrícola, la hibernación de los animales y la última caza para recoger provisiones antes del invierno, la transición a la estación oscura y la conmemoración de los muertos y los antepasados.
YULE | El solsticio de invierno, 21/22 de diciembre, va del 21 de diciembre al 1 de enero. No era una fiesta importante para los celtas y para ellos no es el comienzo del año nuevo como lo es para nosotros.
IMBOLC | 1 de febrero. El comienzo de la primavera para los celtas, en la que se celebran los primeros signos de esta. Imbolc, que representa la purificación y la renovación de la luz, nos recuerda la importancia de nuestra renovación personal.
OSTARA | 20/21 de marzo. No era una de las principales fiestas de los celtas y para ellos no es el comienzo de la primavera como para nosotros. Ostara es la fiesta del renacimiento de la vida, del calor, de la tierra y de las ideas que por fin ven la luz.
Bodas Celtas
¿Qué es lo que más caracteriza a este tipo de bodas? La wedding planner Olga Pérez, de Un Mundo de Eventos, nos resume muy bien este tipo de bodas: "las bodas celtas tienen algo mágico que atrae mucho a las parejas, porque están muy conectadas con la naturaleza y la madre tierra. Los celtas lo celebraban todo: las cosechas, los nacimientos, los matrimonios e incluso la vejez. Funcionaban como una comunidad, tenían espíritu de gran familia y además eran una sociedad muy abierta, donde la mujer tenía los mismos derechos que el hombre".
Los celtas eran un pueblo indoeuropeo que vivió en Irlanda, Gran Bretaña y partes de Europa desde el año 700 a.C. hasta las progresivas conquistas de Roma y, posteriormente, del cristianismo. Los celtas invadieron lo que era la Europa de los pueblos naturales, que desde el año 5000 a.C. aproximadamente era matriarcal. Se fusionaron con esta población y crearon lo que hoy conocemos como población celta.
Los celtas se centraban en la naturaleza y su sociedad se basaba en la "gran familia", lo que hoy llamamos el clan, y que no solo incluía a la familia en sentido estricto, sino también a los antepasados y a los descendientes. Varios clanes formaban una tribu, encabezada por un rey, y la sociedad se dividía en tres funciones: la jurídica sagrada, la guerrera y la productiva. La relación hombre-mujer en este complejo sistema social era igualitaria. La mujer celta tenía derecho a elegir a su propio marido y no podía casarse sin su consentimiento. Una vez casada no pasaba a formar parte de la familia de su marido, sino que seguía siendo propietaria de sus bienes y podía administrarlos.
Los celtas desaparecieron casi por completo con las conquistas romana, germánica y cristiana, y sus costumbres y parte de su cultura se adaptaron a los invasores y sobrevivieron de otras formas, pero se perdió mucho de lo que hicieron. No utilizaban la escritura para transmitir sus enseñanzas, sino que su cultura era oral y lo siguió siendo hasta el final. Solo durante el Humanismo, el Renacimiento y la Ilustración los europeos empezaron a redescubrir sus raíces y comenzaron a estudiar lo que había sobrevivido sobre los celtas.
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Desde luego, los antiguos Irlandeses eran muy conscientes de la necesidad de dar una forma y una validez legal a sus uniones. Hay que tener en cuenta que los antiguos Celtas Irlandeses tenían 9 formas o grados distintos de uniones, pero cualquier relación de la que nacían niños, era considerada como un matrimonio a efectos legales a fin de asegurar los derechos del niño.
No existe acuerdo acerca de qué pueblo originó la tradición de la Luna de Miel entre los seguidores de la Antigua Religión. Unas fuentes dicen que se originó entre los Celtas de Gales mientras que otras fuentes afirman que esta práctica surgió entre las Tribus Teutonas, de origen Céltico.

El rito consiste en atar literalmente las manos entrelazadas de la pareja formando un ocho (símbolo del infinito que simboliza la unión del masculino Sol y la femenina Luna) mientras se miran a los ojos y se prometen estar unidos como marido y mujer.
En la antigüedad, las parejas celebraban esta unión de manera pagana ante testigos. En Escocia era costumbre que la pareja viviese como matrimonio durante un año y un día antes de que la boda fuese aprobada.
Según este rito, la pareja aumenta sus fuerzas, suma sus virtudes y suple sus defectos. Esta alianza convierte a los novios en perfectos compañeros, guías y maestros.
Tras entrelazar las manos con la cuerda o lazo, la pareja tiene que quitar las manos sin deshacer el nudo y guardar las cuerdas como recordatorio de los votos que se hicieron el uno al otro. Algunas parejas guardan la cinta en un cofre especial o la enmarcan en una vitrina. El color del cordón que se elija también tiene su simbolismo. Hay parejas que trenzan cuerdas de diversos colores que representan lo que aspiran en su vida en común:
