ORGANIZAMOS TODO EL RITUAL PARA TU CEREMONIA CELTA DEL MATRIMONIO
Desde luego, los antiguos Irlandeses eran muy conscientes de la necesidad de dar una forma y una validez legal a sus uniones. Hay que tener en cuenta que los antiguos Celtas Irlandeses tenían 9 formas o grados distintos de uniones, pero cualquier relación de la que nacían niños, era considerada como un matrimonio a efectos legales a fin de asegurar los derechos del niño.
No existe acuerdo acerca de qué pueblo originó la tradición de la Luna de Miel entre los seguidores de la Antigua Religión. Unas fuentes dicen que se originó entre los Celtas de Gales mientras que otras fuentes afirman que esta práctica surgió entre las Tribus Teutonas, de origen Céltico.

El rito consiste en atar literalmente las manos entrelazadas de la pareja formando un ocho (símbolo del infinito que simboliza la unión del masculino Sol y la femenina Luna) mientras se miran a los ojos y se prometen estar unidos como marido y mujer.
En la antigüedad, las parejas celebraban esta unión de manera pagana ante testigos. En Escocia era costumbre que la pareja viviese como matrimonio durante un año y un día antes de que la boda fuese aprobada.
Según este rito, la pareja aumenta sus fuerzas, suma sus virtudes y suple sus defectos. Esta alianza convierte a los novios en perfectos compañeros, guías y maestros.
Tras entrelazar las manos con la cuerda o lazo, la pareja tiene que quitar las manos sin deshacer el nudo y guardar las cuerdas como recordatorio de los votos que se hicieron el uno al otro. Algunas parejas guardan la cinta en un cofre especial o la enmarcan en una vitrina. El color del cordón que se elija también tiene su simbolismo. Hay parejas que trenzan cuerdas de diversos colores que representan lo que aspiran en su vida en común:
¿CUÁLES SON LOS ORIGENES DE LOS RITUALES DE LA BODA CELTA?
Como es tradicional en todas las festividades de origen céltico, las uniones conyugales solían asociarse a las fiestas de Beltane (1 de Mayo) que significa “El fuego de Bel” en referencia al dios Bel, Beli o Belenus, el dios de Fuego, una fiesta muy relacionada con la primavera y los ritos de fertilidad. Además de Beltane, Lugnasadh (1 de Agosto) era época de casamientos e inclusivo era costumbre celebrar bodas durante la luna Llena. Lughnasadh marca el comienzo de la época de cosecha, la maduración de las primeras frutas, y fue tradicionalmente un tiempo de reunión de la comunidad.
Inicialmente, los matrimonios celebrados en Eire (Irlanda) y Escocia consistían en un contrato con una duración de 6 meses. Este contrato podía ser renovado si las cosas iban bien entre la pareja y así lo decidían. Otros autores señalan que el “periodo de prueba” era en realidad un periodo de validez real del matrimonio. Desde el momento de la celebración del Ritual, la pareja estaba casada a efectos legales. Sin embargo, el contrato expiraba pasados un año y un día en lo que vendría a equivaler a un divorcio por mutuo acuerdo en la actualidad. Si en ese año o al finalizar el plazo, la pareja deseaba renovar sus votos, celebraban de nuevo su unión, pasando a ser definitiva a partir de ese momento.


La Famosa Luna de Miel,
por ejemplo, es una costumbre que se originó entre los celtas de Gales. Dice la leyenda que su origen se debe a que los novios observaban durante varios días la luna solamente tomando fruta y bebiendo el licor de miel o hidromiel, durante los 30 días que seguían a la boda, es decir, un mes lunar. Esto se hacía como un ritual de alianza entre iguales, que debía comenzar con los mejores augurios, purificación y fortaleza posible, consolidando de esta forma su unión. En este tipo de rito, los druidas celtas eran convocados para dar su bendición.
Símbolos celtas para tu boda
Para los celtas, el simbolismo tenía un enorme poder e influía en sus vidas. Los símbolos se utilizaban para pedir protección, conocimiento y sabiduría, pero también para contar historias y mitos que explicaban la naturaleza, el comportamiento humano y la religión. Los símbolos dependen mucho de la época del año en que quieras casarte. Las flores, los colores, los olores, todo está relacionado con la naturaleza. Aquí verás brevemente algunos de los símbolos que se pueden utilizar.
Fiestas celtas
Las bodas en la antigüedad se celebraban, por razones obvias, cuando el clima se volvía más suave y la tierra renacía. A continuación te mostramos una lista de las fiestas celtas que tiene un significado importante:
SAMHAIN | 1 de noviembre, el fin del año viejo y el comienzo del nuevo para los celtas. Es la fiesta más importante del año y representa muchos aspectos de lo que era la vida en la naturaleza: el fin de la cosecha agrícola, la hibernación de los animales y la última caza para recoger provisiones antes del invierno, la transición a la estación oscura y la conmemoración de los muertos y los antepasados.
YULE | El solsticio de invierno, 21/22 de diciembre, va del 21 de diciembre al 1 de enero. No era una fiesta importante para los celtas y para ellos no es el comienzo del año nuevo como lo es para nosotros.
IMBOLC | 1 de febrero. El comienzo de la primavera para los celtas, en la que se celebran los primeros signos de esta. Imbolc, que representa la purificación y la renovación de la luz, nos recuerda la importancia de nuestra renovación personal.
OSTARA | 20/21 de marzo. No era una de las principales fiestas de los celtas y para ellos no es el comienzo de la primavera como para nosotros. Ostara es la fiesta del renacimiento de la vida, del calor, de la tierra y de las ideas que por fin ven la luz.
El matrimonio para los celtas, ayer y hoy
El matrimonio en la época celta era un contrato que atestiguaba la unión libre de dos personas, que también podían decidir separarse en cualquier momento. El matrimonio garantizaba a las partes derechos y deberes para salvaguardar la familia. Por lo tanto, no había grandes ceremonias. Aun así, el matrimonio era un momento importante, especialmente los matrimonios de alto rango, porque permitían la reunión de los clanes y la forja de alianzas y amistades. Se organizaban enormes banquetes, en los que se consumía mucha comida, cerveza e hidromiel. Una tradición muy antigua es el cortejo mediante la resolución de acertijos. Hay que saber que a los celtas, en general, les gustaba hablar con metáforas, acertijos y juegos de palabras para expresar la complejidad del mundo y eran obstáculos que había que superar para conquistar a la mujer o al hombre deseado. El matrimonio para los celtas era una formalidad puramente contractual y no implicaba ninguna celebración religiosa, o al menos no ha sobrevivido ninguna. Los celtas, de hecho, no practicaban la pedida de mano y el suyo no era un matrimonio espiritual. En la práctica, no sabemos a partir de qué momento el matrimonio en el mundo celta adquirió también una connotación espiritual y/o religiosa.
Hoy llamamos matrimonio celta a aquel que incorpora una espiritualidad que se inspira en la tradición celta y utiliza símbolos antiguos. Como no se conocen ritos matrimoniales religiosos de la época celta, el matrimonio celta actual se compone de ritos reconstruidos que se refieren a los ritos celtas conocidos que tenían lugar, por ejemplo, durante los festivales, o a los ritos que se encuentran en diversos libros sobre la cultura celta escritos durante la Edad Media.
Para los celtas, lo sagrado y lo profano se mezclaban, no eran dos esferas de la vida separadas como hoy, sino que una impregnaba a la otra. Lo sagrado estaba vinculado a la naturaleza y a la relación del hombre con ella. Por ello, el matrimonio celta actual también está vinculado al lugar natural, al nemeton, al claro sagrado.
10. Ceremonia del candado
Otra de las ceremonias que podéis realizar en vuestra boda es la del candado. Consiste en que cada miembro de la pareja tendrá un candado que uniréis y cerraréis para después tirar la llave. Esto simboliza una unión duradera, al igual que comentábamos con la ceremonia de la arena. Estos candados unidos los podéis guardar como recuerdo y colgarlos en vuestro hogar.
Todos estos rituales se suelen hacer en las ceremonias civiles, pero hay casos en los que se introducen en las religiosas, siempre y cuando lo habléis previamente con el cura que os va a casar.
Y si queréis saliros de lo habitual y buscáis que vuestra boda civil sea única y diferente, desde Fly Up! Wedding Planner proponen: “aconsejamos a nuestras parejas que elijan el ritual que mejor les defina y que mejor transmita su carácter. Pensamos que existen tantos rituales diferentes como parejas. Por esto nos encanta plantear la idea de crear el suyo propio. Un ritual personalizado al máximo que surge de las características de cada pareja, inspirado en su forma de vida, sus aficiones o sus deseos. Además, nos motiva muchísimo la idea de ceremonias más atrevidas con rituales peculiares que nos permitan dejar volar la imaginación y dar paso a la diversión”.

Quimey Vañes, de The Happening Lab, nos cuenta: “os recomiendo que escribáis unos votos. Algo que se utiliza mucho en la cultura estadounidense, pero cada vez más parejas deciden hacerlo. Un momento precioso tanto para vosotros, al escuchar las palabras de vuestro/a amado/a en el altar, como para los familiares y amigos que están allí participando de esa preciosa unión. Escribir una carta de amor y leerla en ese momento hará que vuestra ceremonia sea muchísimo más vuestra y especial. Otra tradición muy bonita es que algún invitado especial (padre, hermano, algún amigo en común) de un discurso durante la ceremonia: que prepare y lea una carta dedicada a vosotros, contando vuestra historia, alguna anécdota emotiva o graciosa, o algo que a vosotros os haga ilusión escuchar en ese momento”.
