6. Ceremonia de los cuatro elementos
Es el rito perfecto para los amantes de la naturaleza y consiste en hacer los votos inspirándose en los cuatro elementos esenciales: el agua, la tierra, el fuego y el viento. Lo que se suele hacer es colocar una especie de altar pequeño donde se ponen objetos que representen cada elemento. Por ejemplo, el fuego puede ser una vela, el viento incienso, la tierra unos minerales y el agua, una pequeña fuente. Una vez esto esté listo, la pareja puede leer sus votos mencionando a estos elementos de la naturaleza. También puede quemar un incienso mientras se hace sonar una caracola en las cuatro direcciones. Será el oficiante o una especie de chamán quien guíe esta ceremonia y haga partícipe a todos de ella.

Otros rituales para bodas civiles menos utilizados
Estos han sido los 5 más utilizados. Pero no te vayas porque aún hay mas. Te voy a hablar de otros rituales para bodas civiles que se utilizan menos, pero que puedes valorar por si a ti te gustan más.
¡Vamos a por ellos!

2. Ceremonia de la rosa
La ceremonia de la rosa es otra opción estupenda para los más tímidos, ya que también será vuestro oficiante quien dirija el ritual y no tendréis que preocuparos de nada. Este rito originario de la mitología griega representa el primer regalo de casados/as y se hace con esta flor porque está asociada a las diosas del amor, y simboliza la pasión y el deseo de los/las enamorados/as. Simplemente en el momento del ritual la pareja se pone en pie e intercambia la rosa mientras que quien oficia la ceremonia explica el significado de este acto.

10. Ceremonia del candado
Otra de las ceremonias que podéis realizar en vuestra boda es la del candado. Consiste en que cada miembro de la pareja tendrá un candado que uniréis y cerraréis para después tirar la llave. Esto simboliza una unión duradera, al igual que comentábamos con la ceremonia de la arena. Estos candados unidos los podéis guardar como recuerdo y colgarlos en vuestro hogar.
Todos estos rituales se suelen hacer en las ceremonias civiles, pero hay casos en los que se introducen en las religiosas, siempre y cuando lo habléis previamente con el cura que os va a casar.
Y si queréis saliros de lo habitual y buscáis que vuestra boda civil sea única y diferente, desde Fly Up! Wedding Planner proponen: “aconsejamos a nuestras parejas que elijan el ritual que mejor les defina y que mejor transmita su carácter. Pensamos que existen tantos rituales diferentes como parejas. Por esto nos encanta plantear la idea de crear el suyo propio. Un ritual personalizado al máximo que surge de las características de cada pareja, inspirado en su forma de vida, sus aficiones o sus deseos. Además, nos motiva muchísimo la idea de ceremonias más atrevidas con rituales peculiares que nos permitan dejar volar la imaginación y dar paso a la diversión”.

Quimey Vañes, de The Happening Lab, nos cuenta: “os recomiendo que escribáis unos votos. Algo que se utiliza mucho en la cultura estadounidense, pero cada vez más parejas deciden hacerlo. Un momento precioso tanto para vosotros, al escuchar las palabras de vuestro/a amado/a en el altar, como para los familiares y amigos que están allí participando de esa preciosa unión. Escribir una carta de amor y leerla en ese momento hará que vuestra ceremonia sea muchísimo más vuestra y especial. Otra tradición muy bonita es que algún invitado especial (padre, hermano, algún amigo en común) de un discurso durante la ceremonia: que prepare y lea una carta dedicada a vosotros, contando vuestra historia, alguna anécdota emotiva o graciosa, o algo que a vosotros os haga ilusión escuchar en ese momento”.
4. Ceremonia del vino
Es una ceremonia muy similar a la de la arena, solo que en vez de arena se utiliza vino. Un miembro de la pareja tiene el tinto y el otro el blanco. Ambos llevan su recipiente que vierten en otro con un decantador grande para que pueda caber bien la mezcla de ambos. Después, el oficiante de la ceremonia les sirve una copa de la mezcla para que la prueben. ¡Una ceremonia simbólica ideal para los amantes del vino!
También llamado handfasting, tiene su origen en una antigua costumbre celta en la que las parejas unen sus manos con un lazo como símbolo de eternidad. Un ritual muy emotivo y cargado de simbolismo, ya que los celtas veían el matrimonio como un acto de unión de dos almas que se convertían en una. En este rito, las parejas agarran sus manos que se entrelazan con cuerdas o lazos formando un ocho, el símbolo del infinito, y tienen que retirar sus manos sin deshacer el nudo para después guardar las cuerdas como recuerdo de este momento. También es importante el color elegido para las cuerdas, ya que cada uno simboliza algo diferente, aunque se pueden trenzar varias de distintos tonos.

