- Ceremonia de la arena
Otro de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la arena. Simboliza la futura vida en común, la unión entre almas y esfuerzos a partir de ese momento en el que ya seréis marido y mujer.
Para este ritual se necesitarán dos recipientes de cristal pequeños y uno más grande, y arena de cuarzo cristalino de dos colores, aunque algunos utilizan la cantidad de colores al gusto.
En un momento de la ceremonia, los novios vierten juntos su recipiente individual lleno de arena, cada uno de un color, hacia el recipiente grande juntando las dos arenas y formando ondas de color.
Es muy sencillo y resulta muy vistoso no solo por la unión de las arenas de colores, también por la utilidad que posteriormente podemos dar a estos recipientes. Podéis conservarlos en un lugar visible de vuestra nueva casa.
«No se suele usar en ceremonias religiosas, aunque si lo he visto en alguna ocasión en la que los novios se lo pidieron expresamente al párroco de la iglesia»


ORGANIZAMOS TODO EL RITUAL PARA TU CEREMONIA CELTA DEL MATRIMONIO
Desde luego, los antiguos Irlandeses eran muy conscientes de la necesidad de dar una forma y una validez legal a sus uniones. Hay que tener en cuenta que los antiguos Celtas Irlandeses tenían 9 formas o grados distintos de uniones, pero cualquier relación de la que nacían niños, era considerada como un matrimonio a efectos legales a fin de asegurar los derechos del niño.
No existe acuerdo acerca de qué pueblo originó la tradición de la Luna de Miel entre los seguidores de la Antigua Religión. Unas fuentes dicen que se originó entre los Celtas de Gales mientras que otras fuentes afirman que esta práctica surgió entre las Tribus Teutonas, de origen Céltico.

El rito consiste en atar literalmente las manos entrelazadas de la pareja formando un ocho (símbolo del infinito que simboliza la unión del masculino Sol y la femenina Luna) mientras se miran a los ojos y se prometen estar unidos como marido y mujer.
En la antigüedad, las parejas celebraban esta unión de manera pagana ante testigos. En Escocia era costumbre que la pareja viviese como matrimonio durante un año y un día antes de que la boda fuese aprobada.
Según este rito, la pareja aumenta sus fuerzas, suma sus virtudes y suple sus defectos. Esta alianza convierte a los novios en perfectos compañeros, guías y maestros.
Tras entrelazar las manos con la cuerda o lazo, la pareja tiene que quitar las manos sin deshacer el nudo y guardar las cuerdas como recordatorio de los votos que se hicieron el uno al otro. Algunas parejas guardan la cinta en un cofre especial o la enmarcan en una vitrina. El color del cordón que se elija también tiene su simbolismo. Hay parejas que trenzan cuerdas de diversos colores que representan lo que aspiran en su vida en común:
