Looks de las parejas

En cuanto al traje de los novios, el tartán suele asociarse a la cultura celta, pero este tipo de tejido es originario de Irlanda y el patrón consiste en una serie de líneas horizontales y verticales que cuando se cruzan forman un efecto de cuadrados. Pero si no os atrevéis a llevar una falda escocesa podéis optar por un traje de novio sencillo de colores que se encuentren en la naturaleza (la gama de marrones es la mejor e, incluso, la de los verdes oscuros). También ha de ser de estilo sencillo.
Además, algo que todos los celtas tenían en común era el uso del par, el cuello abierto por delante que indicaba el honor, el valor y sobre todo la libertad de un hombre o una mujer, el valor más alto para los celtas.
Así que ya sabéis: si queréis organizar una boda celta esperamos que esta información os haya resultado útil y hayáis descubierto mucho más sobre este tipo de celebración tan especial y cargada de simbolismo y significados. Y si queréis que todo salga perfecto, os recomendamos que contratéis a un/a wedding planner que os ayude a llevar a cabo esta idea.
6. Ceremonia de los cuatro elementos
Es el rito perfecto para los amantes de la naturaleza y consiste en hacer los votos inspirándose en los cuatro elementos esenciales: el agua, la tierra, el fuego y el viento. Lo que se suele hacer es colocar una especie de altar pequeño donde se ponen objetos que representen cada elemento. Por ejemplo, el fuego puede ser una vela, el viento incienso, la tierra unos minerales y el agua, una pequeña fuente. Una vez esto esté listo, la pareja puede leer sus votos mencionando a estos elementos de la naturaleza. También puede quemar un incienso mientras se hace sonar una caracola en las cuatro direcciones. Será el oficiante o una especie de chamán quien guíe esta ceremonia y haga partícipe a todos de ella.

