10. Ceremonia del candado
Otra de las ceremonias que podéis realizar en vuestra boda es la del candado. Consiste en que cada miembro de la pareja tendrá un candado que uniréis y cerraréis para después tirar la llave. Esto simboliza una unión duradera, al igual que comentábamos con la ceremonia de la arena. Estos candados unidos los podéis guardar como recuerdo y colgarlos en vuestro hogar.
Todos estos rituales se suelen hacer en las ceremonias civiles, pero hay casos en los que se introducen en las religiosas, siempre y cuando lo habléis previamente con el cura que os va a casar.
Y si queréis saliros de lo habitual y buscáis que vuestra boda civil sea única y diferente, desde Fly Up! Wedding Planner proponen: “aconsejamos a nuestras parejas que elijan el ritual que mejor les defina y que mejor transmita su carácter. Pensamos que existen tantos rituales diferentes como parejas. Por esto nos encanta plantear la idea de crear el suyo propio. Un ritual personalizado al máximo que surge de las características de cada pareja, inspirado en su forma de vida, sus aficiones o sus deseos. Además, nos motiva muchísimo la idea de ceremonias más atrevidas con rituales peculiares que nos permitan dejar volar la imaginación y dar paso a la diversión”.

Quimey Vañes, de The Happening Lab, nos cuenta: “os recomiendo que escribáis unos votos. Algo que se utiliza mucho en la cultura estadounidense, pero cada vez más parejas deciden hacerlo. Un momento precioso tanto para vosotros, al escuchar las palabras de vuestro/a amado/a en el altar, como para los familiares y amigos que están allí participando de esa preciosa unión. Escribir una carta de amor y leerla en ese momento hará que vuestra ceremonia sea muchísimo más vuestra y especial. Otra tradición muy bonita es que algún invitado especial (padre, hermano, algún amigo en común) de un discurso durante la ceremonia: que prepare y lea una carta dedicada a vosotros, contando vuestra historia, alguna anécdota emotiva o graciosa, o algo que a vosotros os haga ilusión escuchar en ese momento”.
- Ceremonia de las velas
El segundo de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la vela.
Hay varias versiones de esta ceremonia, también conocida como la ceremonia de la luz. También se utiliza en las ceremonias religiosas y suele hacerse tras el intercambio de los anillos.
Este ritual consiste en encender una vela grande entre los dos novios con otras dos velas más pequeñas. Simboliza la vela que os guiará y acompañará a lo largo de toda vuestra vida de pareja.
Ha sufrido algunas variaciones, sobre todo en las ceremonias religiosas en donde los padrinos son los encargados de portar la llama que encenderá esas velas.
A mi personalmente me gusta que sean los novios los únicos participes en este ritual. Algunas parejas apagan sus respectivas velas una vez han encendido la vela grande en símbolo de la unión de ambos en un solo alma.
Otras parejas las mantienen encendidas representando así la independencia y personalidad propia de cada uno de los cónyuges.
«Necesitaremos por lo tanto tres velas, dos de ellas pequeñas y una más grande»

- Ceremonia de la unión de las manos o handfasting
Handfasting significa “unión de manos” y hace referencia a una antigua costumbre celta en la que se ataban las manos de los novios durante el casamiento.
Al tratarse de una ceremonia celta los textos que vas a encontrar tienen referencias a los Dioses de estas culturas. Como en el resto de ceremonias, estos textos los puedes personalizar.
«En ceremonias puramente paganas se pedirá la bendición de los cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra»

Bodas Celtas
¿Qué es lo que más caracteriza a este tipo de bodas? La wedding planner Olga Pérez, de Un Mundo de Eventos, nos resume muy bien este tipo de bodas: "las bodas celtas tienen algo mágico que atrae mucho a las parejas, porque están muy conectadas con la naturaleza y la madre tierra. Los celtas lo celebraban todo: las cosechas, los nacimientos, los matrimonios e incluso la vejez. Funcionaban como una comunidad, tenían espíritu de gran familia y además eran una sociedad muy abierta, donde la mujer tenía los mismos derechos que el hombre".
Los celtas eran un pueblo indoeuropeo que vivió en Irlanda, Gran Bretaña y partes de Europa desde el año 700 a.C. hasta las progresivas conquistas de Roma y, posteriormente, del cristianismo. Los celtas invadieron lo que era la Europa de los pueblos naturales, que desde el año 5000 a.C. aproximadamente era matriarcal. Se fusionaron con esta población y crearon lo que hoy conocemos como población celta.
Los celtas se centraban en la naturaleza y su sociedad se basaba en la "gran familia", lo que hoy llamamos el clan, y que no solo incluía a la familia en sentido estricto, sino también a los antepasados y a los descendientes. Varios clanes formaban una tribu, encabezada por un rey, y la sociedad se dividía en tres funciones: la jurídica sagrada, la guerrera y la productiva. La relación hombre-mujer en este complejo sistema social era igualitaria. La mujer celta tenía derecho a elegir a su propio marido y no podía casarse sin su consentimiento. Una vez casada no pasaba a formar parte de la familia de su marido, sino que seguía siendo propietaria de sus bienes y podía administrarlos.
Los celtas desaparecieron casi por completo con las conquistas romana, germánica y cristiana, y sus costumbres y parte de su cultura se adaptaron a los invasores y sobrevivieron de otras formas, pero se perdió mucho de lo que hicieron. No utilizaban la escritura para transmitir sus enseñanzas, sino que su cultura era oral y lo siguió siendo hasta el final. Solo durante el Humanismo, el Renacimiento y la Ilustración los europeos empezaron a redescubrir sus raíces y comenzaron a estudiar lo que había sobrevivido sobre los celtas.
