8. Plantar un árbol
Este ritual de boda servirá para aportar vuestro granito de arena a la naturaleza. Si una de las cosas que dicen que hay que hacer en la vida es plantar un árbol, ¿qué mejor que hacerlo junto a la persona que amáis? Es un acto simbólico y muy bonito. Plantar vida y ver cómo va creciendo es algo precioso para hacer juntos. Además, siempre podéis ir al lugar en el que lo habéis plantado y recordar vuestro día.
Si sois unos apasionados del arte y se os da bien pintar o mejor, sois artistas, entonces esta es la mejor opción para vosotros. Una buena manera de expresar vuestros sentimientos y emociones será a través de la pintura. Es muy sencillo. Solo tenéis que tener un lienzo en blanco, un caballete a poder ser para estar más cómodos, pintura y mucha imaginación. Además, será un recuerdo que podéis guardar para siempre en vuestra casa y al verlo siempre os trasladará al día de la boda.

¿QUÉ ES UNA BODA CELTA O UNIÓN DE MANOS?
Los Celtas creían que las almas se buscaban mutuamente, muchas veces con un origen instintivo inconsciente, y se unían para multiplicar sus energías y fortalezas, y así suplir sus carencias y defectos con el apoyo y el aprendizaje de la otra persona. De este modo podrían hacer frente a sus propias debilidades ante las pruebas y retos de este mundo a cualquier nivel: salud, existencial, personal, familiar, profesional, social… Uno era apoyo incondicional del otro. Su perfecto compañero, su amigo, su cómplice, su guía y maestro. Y así mutuamente. Pero nada es eterno, y como está dictado en la tradición, la Magia de la Unión Celta solo se mantiene hasta que el amor dure.
Es del todo imprescindible la implicación de todas las Energías Cósmicas de la Naturaleza: las Sutiles y las Naturales. Se unirán bajo el beneplácito de la Diosa y del Dios, representados por la energía Lunar y Solar, participando de la magia de los cuatro elementos: Aire, Fuego, Agua y Tierra. Y con las bendiciones de la Madre Tierra, el Padre Cielo, de nuestros Guías Espirituales y Amados Maestros, y de todos nuestros venerados Antepasados, que aún en su sutil plano evolutivo, interactúan acudiendo y participando voluntariamente en esta hermosa ceremonia de Amor.

Por todo esto, el Ritual del Enlace o Matrimonio Celta, llamado Rito de Unión de Manos o Handfasting, es uno de los más hermosos, mágicos y poderosos que existe, donde el cuidado del lugar, attrezzo, vestuario, ambientación natural y musical, y de todo pequeño y humilde detalle será de una gran importancia.
El bello ritual de la Boda Celta posee un impresionante Valor Mágico. La sencillez, nobleza y respetuosidad de este sagrado ritual, justifica sin duda alguna, esta prueba de libre entrega de amor verdadero entre los novios.
- Las alianzas con aves rapaces
Realmente no forma parte de los rituales para bodas civiles. O al menos no sería un ritual en la forma que lo conocemos.
Es un complemento a la puesta de los anillos y resulta espectacular.
Esta boda fue en el Monasterio de Piedra de Zaragoza en donde tienen un cetrero experto en exhibiciones de aves rapaces que también utilizan en bodas civiles para la entrega de los anillos.
«En el siguiente enlace puedes ver mas fotos de esta boda en el Monasterio de Piedra«


Bodas Celtas
¿Qué es lo que más caracteriza a este tipo de bodas? La wedding planner Olga Pérez, de Un Mundo de Eventos, nos resume muy bien este tipo de bodas: "las bodas celtas tienen algo mágico que atrae mucho a las parejas, porque están muy conectadas con la naturaleza y la madre tierra. Los celtas lo celebraban todo: las cosechas, los nacimientos, los matrimonios e incluso la vejez. Funcionaban como una comunidad, tenían espíritu de gran familia y además eran una sociedad muy abierta, donde la mujer tenía los mismos derechos que el hombre".
Los celtas eran un pueblo indoeuropeo que vivió en Irlanda, Gran Bretaña y partes de Europa desde el año 700 a.C. hasta las progresivas conquistas de Roma y, posteriormente, del cristianismo. Los celtas invadieron lo que era la Europa de los pueblos naturales, que desde el año 5000 a.C. aproximadamente era matriarcal. Se fusionaron con esta población y crearon lo que hoy conocemos como población celta.
Los celtas se centraban en la naturaleza y su sociedad se basaba en la "gran familia", lo que hoy llamamos el clan, y que no solo incluía a la familia en sentido estricto, sino también a los antepasados y a los descendientes. Varios clanes formaban una tribu, encabezada por un rey, y la sociedad se dividía en tres funciones: la jurídica sagrada, la guerrera y la productiva. La relación hombre-mujer en este complejo sistema social era igualitaria. La mujer celta tenía derecho a elegir a su propio marido y no podía casarse sin su consentimiento. Una vez casada no pasaba a formar parte de la familia de su marido, sino que seguía siendo propietaria de sus bienes y podía administrarlos.
Los celtas desaparecieron casi por completo con las conquistas romana, germánica y cristiana, y sus costumbres y parte de su cultura se adaptaron a los invasores y sobrevivieron de otras formas, pero se perdió mucho de lo que hicieron. No utilizaban la escritura para transmitir sus enseñanzas, sino que su cultura era oral y lo siguió siendo hasta el final. Solo durante el Humanismo, el Renacimiento y la Ilustración los europeos empezaron a redescubrir sus raíces y comenzaron a estudiar lo que había sobrevivido sobre los celtas.
2. Ceremonia de la rosa
La ceremonia de la rosa es otra opción estupenda para los más tímidos, ya que también será vuestro oficiante quien dirija el ritual y no tendréis que preocuparos de nada. Este rito originario de la mitología griega representa el primer regalo de casados/as y se hace con esta flor porque está asociada a las diosas del amor, y simboliza la pasión y el deseo de los/las enamorados/as. Simplemente en el momento del ritual la pareja se pone en pie e intercambia la rosa mientras que quien oficia la ceremonia explica el significado de este acto.

