- Ceremonia de las velas
El segundo de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la vela.
Hay varias versiones de esta ceremonia, también conocida como la ceremonia de la luz. También se utiliza en las ceremonias religiosas y suele hacerse tras el intercambio de los anillos.
Este ritual consiste en encender una vela grande entre los dos novios con otras dos velas más pequeñas. Simboliza la vela que os guiará y acompañará a lo largo de toda vuestra vida de pareja.
Ha sufrido algunas variaciones, sobre todo en las ceremonias religiosas en donde los padrinos son los encargados de portar la llama que encenderá esas velas.
A mi personalmente me gusta que sean los novios los únicos participes en este ritual. Algunas parejas apagan sus respectivas velas una vez han encendido la vela grande en símbolo de la unión de ambos en un solo alma.
Otras parejas las mantienen encendidas representando así la independencia y personalidad propia de cada uno de los cónyuges.
«Necesitaremos por lo tanto tres velas, dos de ellas pequeñas y una más grande»

¿QUÉ ES UNA BODA CELTA O UNIÓN DE MANOS?
Los Celtas creían que las almas se buscaban mutuamente, muchas veces con un origen instintivo inconsciente, y se unían para multiplicar sus energías y fortalezas, y así suplir sus carencias y defectos con el apoyo y el aprendizaje de la otra persona. De este modo podrían hacer frente a sus propias debilidades ante las pruebas y retos de este mundo a cualquier nivel: salud, existencial, personal, familiar, profesional, social… Uno era apoyo incondicional del otro. Su perfecto compañero, su amigo, su cómplice, su guía y maestro. Y así mutuamente. Pero nada es eterno, y como está dictado en la tradición, la Magia de la Unión Celta solo se mantiene hasta que el amor dure.
Es del todo imprescindible la implicación de todas las Energías Cósmicas de la Naturaleza: las Sutiles y las Naturales. Se unirán bajo el beneplácito de la Diosa y del Dios, representados por la energía Lunar y Solar, participando de la magia de los cuatro elementos: Aire, Fuego, Agua y Tierra. Y con las bendiciones de la Madre Tierra, el Padre Cielo, de nuestros Guías Espirituales y Amados Maestros, y de todos nuestros venerados Antepasados, que aún en su sutil plano evolutivo, interactúan acudiendo y participando voluntariamente en esta hermosa ceremonia de Amor.

Por todo esto, el Ritual del Enlace o Matrimonio Celta, llamado Rito de Unión de Manos o Handfasting, es uno de los más hermosos, mágicos y poderosos que existe, donde el cuidado del lugar, attrezzo, vestuario, ambientación natural y musical, y de todo pequeño y humilde detalle será de una gran importancia.
El bello ritual de la Boda Celta posee un impresionante Valor Mágico. La sencillez, nobleza y respetuosidad de este sagrado ritual, justifica sin duda alguna, esta prueba de libre entrega de amor verdadero entre los novios.
4. Ceremonia del vino
Es una ceremonia muy similar a la de la arena, solo que en vez de arena se utiliza vino. Un miembro de la pareja tiene el tinto y el otro el blanco. Ambos llevan su recipiente que vierten en otro con un decantador grande para que pueda caber bien la mezcla de ambos. Después, el oficiante de la ceremonia les sirve una copa de la mezcla para que la prueben. ¡Una ceremonia simbólica ideal para los amantes del vino!
También llamado handfasting, tiene su origen en una antigua costumbre celta en la que las parejas unen sus manos con un lazo como símbolo de eternidad. Un ritual muy emotivo y cargado de simbolismo, ya que los celtas veían el matrimonio como un acto de unión de dos almas que se convertían en una. En este rito, las parejas agarran sus manos que se entrelazan con cuerdas o lazos formando un ocho, el símbolo del infinito, y tienen que retirar sus manos sin deshacer el nudo para después guardar las cuerdas como recuerdo de este momento. También es importante el color elegido para las cuerdas, ya que cada uno simboliza algo diferente, aunque se pueden trenzar varias de distintos tonos.

Decoración boda celta
No sabemos si los celtas tenían una ceremonia religiosa/espiritual para este rito de paso ni tampoco sabemos qué adornos utilizaban. Pero lo que está claro es que las flores son de gran importancia y pueden utilizarse para montar el altar, para esparcir una determinada flor, semilla o baya en el suelo, y para formar un círculo alrededor de la novia, el novio y los invitados. También se puede utilizar un triskel que puede decorar diversas partes de la boda, tanto en la ceremonia como en el banquete. Nuestro consejo es que utilices los símbolos que sientas más tuyos de diversas maneras dentro de la ceremonia. Por otro lado, si tienes una mascota y quieres que esté en tu boda no dudes en llevarla, pues todos los animales tienen un significado muy importante en la cultura celta. En general, una ceremonia celta debe ser bastante sobria, más vinculada a la naturaleza y a su belleza natural que a la obra del hombre.

Olga Pérez de Un Mundo de Eventos añade: "a la hora de elaborar la paleta de colores y de diseñar la decoración, hemos de tener muy en cuenta los colores y texturas naturales, como los verdes y las maderas, ya que el bosque es el gran protagonista en las bodas celtas . Precisamente por eso no se aconseja una decoración muy abundante, sino más bien sutil, solo con algunos detalles para que la naturaleza no quede en un segundo plano".

Bodas Celtas
¿Qué es lo que más caracteriza a este tipo de bodas? La wedding planner Olga Pérez, de Un Mundo de Eventos, nos resume muy bien este tipo de bodas: "las bodas celtas tienen algo mágico que atrae mucho a las parejas, porque están muy conectadas con la naturaleza y la madre tierra. Los celtas lo celebraban todo: las cosechas, los nacimientos, los matrimonios e incluso la vejez. Funcionaban como una comunidad, tenían espíritu de gran familia y además eran una sociedad muy abierta, donde la mujer tenía los mismos derechos que el hombre".
Los celtas eran un pueblo indoeuropeo que vivió en Irlanda, Gran Bretaña y partes de Europa desde el año 700 a.C. hasta las progresivas conquistas de Roma y, posteriormente, del cristianismo. Los celtas invadieron lo que era la Europa de los pueblos naturales, que desde el año 5000 a.C. aproximadamente era matriarcal. Se fusionaron con esta población y crearon lo que hoy conocemos como población celta.
Los celtas se centraban en la naturaleza y su sociedad se basaba en la "gran familia", lo que hoy llamamos el clan, y que no solo incluía a la familia en sentido estricto, sino también a los antepasados y a los descendientes. Varios clanes formaban una tribu, encabezada por un rey, y la sociedad se dividía en tres funciones: la jurídica sagrada, la guerrera y la productiva. La relación hombre-mujer en este complejo sistema social era igualitaria. La mujer celta tenía derecho a elegir a su propio marido y no podía casarse sin su consentimiento. Una vez casada no pasaba a formar parte de la familia de su marido, sino que seguía siendo propietaria de sus bienes y podía administrarlos.
Los celtas desaparecieron casi por completo con las conquistas romana, germánica y cristiana, y sus costumbres y parte de su cultura se adaptaron a los invasores y sobrevivieron de otras formas, pero se perdió mucho de lo que hicieron. No utilizaban la escritura para transmitir sus enseñanzas, sino que su cultura era oral y lo siguió siendo hasta el final. Solo durante el Humanismo, el Renacimiento y la Ilustración los europeos empezaron a redescubrir sus raíces y comenzaron a estudiar lo que había sobrevivido sobre los celtas.
