El matrimonio para los celtas, ayer y hoy
El matrimonio en la época celta era un contrato que atestiguaba la unión libre de dos personas, que también podían decidir separarse en cualquier momento. El matrimonio garantizaba a las partes derechos y deberes para salvaguardar la familia. Por lo tanto, no había grandes ceremonias. Aun así, el matrimonio era un momento importante, especialmente los matrimonios de alto rango, porque permitían la reunión de los clanes y la forja de alianzas y amistades. Se organizaban enormes banquetes, en los que se consumía mucha comida, cerveza e hidromiel. Una tradición muy antigua es el cortejo mediante la resolución de acertijos. Hay que saber que a los celtas, en general, les gustaba hablar con metáforas, acertijos y juegos de palabras para expresar la complejidad del mundo y eran obstáculos que había que superar para conquistar a la mujer o al hombre deseado. El matrimonio para los celtas era una formalidad puramente contractual y no implicaba ninguna celebración religiosa, o al menos no ha sobrevivido ninguna. Los celtas, de hecho, no practicaban la pedida de mano y el suyo no era un matrimonio espiritual. En la práctica, no sabemos a partir de qué momento el matrimonio en el mundo celta adquirió también una connotación espiritual y/o religiosa.
Hoy llamamos matrimonio celta a aquel que incorpora una espiritualidad que se inspira en la tradición celta y utiliza símbolos antiguos. Como no se conocen ritos matrimoniales religiosos de la época celta, el matrimonio celta actual se compone de ritos reconstruidos que se refieren a los ritos celtas conocidos que tenían lugar, por ejemplo, durante los festivales, o a los ritos que se encuentran en diversos libros sobre la cultura celta escritos durante la Edad Media.
Para los celtas, lo sagrado y lo profano se mezclaban, no eran dos esferas de la vida separadas como hoy, sino que una impregnaba a la otra. Lo sagrado estaba vinculado a la naturaleza y a la relación del hombre con ella. Por ello, el matrimonio celta actual también está vinculado al lugar natural, al nemeton, al claro sagrado.
¿QUÉ SIGNIFICA HANDSFASTING?
Hoy en día se conoce a este rito como Boda Celta debido a su origen entre los pueblos celtas de Irlanda, Escocia y Gran Bretaña, de donde se extendió al resto de pueblos celtas continentales.
El nombre de Unión de Manos o Handfasting en el Inglés original, proviene del rito del matrimonio donde los protagonistas, en el momento del acto, se miran a los ojos el uno al otro, toman sus manos derecha e izquierda cruzadas formando el símbolo del infinito mientras que la Cuerda o Lazo de Unión de Manos se ata alrededor de sus manos en un nudo. Esa es la Unión de Manos de origen Celta que tanto se ha popularizado en los últimos años.
En cuanto al Símbolo del Infinito, éste no sólo implica la idea de eternidad, sino que desde antiguo, para los Celtas la Espiral Doble o Sistrel (es decir, dos espirales unidas como un símbolo de Infinito) ha simbolizado el amor, la unión del Sol y la Luna, de las energías Femeninas y Masculinas, así como la posición de igualdad de los dos miembros de la pareja. Es más, este mismo símbolo se empleaba para representar los equinoccios y los eclipses. Momentos en que el día y la noche, el sol y la luna, la luz y la oscuridad reinaban por igual.
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El signo del infinito, usado como el rito más importante dentro de la Unión de Manos simboliza desde la antigüedad dos círculos que representan al Sol (masculino) y a la Luna (femenino). Este Handsfasting o también llamados matrimonios de prueba, duraban generalmente un año y un día, con la opción de finalizar el contrato antes del nuevo año o en el siguiente Lugnasadh (la luna llena más cercana al 1 de Agosto) o renovarlo y certificarlo desde el verdadero amor, y así formalizarlo como un matrimonio más permanente.
En las Islas Británicas, el antiguo ritual pagano matrimonial de Handfasting siguió siendo legal a todos los efectos en Escocia hasta el año 1939. Después de que se obligara a realizar la boda con un clérigo, muchas fueron las parejas que lo siguieron realizando a escondidas y ante testigos.
2. Ceremonia de la rosa
La ceremonia de la rosa es otra opción estupenda para los más tímidos, ya que también será vuestro oficiante quien dirija el ritual y no tendréis que preocuparos de nada. Este rito originario de la mitología griega representa el primer regalo de casados/as y se hace con esta flor porque está asociada a las diosas del amor, y simboliza la pasión y el deseo de los/las enamorados/as. Simplemente en el momento del ritual la pareja se pone en pie e intercambia la rosa mientras que quien oficia la ceremonia explica el significado de este acto.

