- La ceremonia de la rosa
El primero de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la rosa. Este ritual consiste en intercambiar dos rosas, generalmente rojas, como símbolo de amor. Son el primer regalo como casados que reciben el uno del otro.
No voy a escribir el texto utilizado en esta ceremonia porque puede variar mucho de un maestro de ceremonias a otro.
Lo bonito sería utilizar la rosa siempre que necesitemos decir algo a nuestra pareja: pedir disculpas, demostrar el amor que sientes por ella y en definitiva que esa primera rosa no sea la última que entra en vuestras vidas.
Cada uno personaliza el texto a su gusto, incluye cosas, olvida otras.
«Es muy utilizado un párrafo del famoso libro “El Principito” en el que se habla del valor de la rosa y remarca lo diferentes que son todas las rosas al igual que nosotros también lo somos»


- Suelta de farolillos de papel
Aquí tienes la solución si tu boda es de noche. En lugar de soltar globos puedes soltar farolillos de papel.
«Y para muestra un botón, la siguiente foto fue el preludio de un gran incendio que se produjo momentos después de la suelta de esos farolillos y del que fui testigo»

4. Ceremonia del vino
Es una ceremonia muy similar a la de la arena, solo que en vez de arena se utiliza vino. Un miembro de la pareja tiene el tinto y el otro el blanco. Ambos llevan su recipiente que vierten en otro con un decantador grande para que pueda caber bien la mezcla de ambos. Después, el oficiante de la ceremonia les sirve una copa de la mezcla para que la prueben. ¡Una ceremonia simbólica ideal para los amantes del vino!
También llamado handfasting, tiene su origen en una antigua costumbre celta en la que las parejas unen sus manos con un lazo como símbolo de eternidad. Un ritual muy emotivo y cargado de simbolismo, ya que los celtas veían el matrimonio como un acto de unión de dos almas que se convertían en una. En este rito, las parejas agarran sus manos que se entrelazan con cuerdas o lazos formando un ocho, el símbolo del infinito, y tienen que retirar sus manos sin deshacer el nudo para después guardar las cuerdas como recuerdo de este momento. También es importante el color elegido para las cuerdas, ya que cada uno simboliza algo diferente, aunque se pueden trenzar varias de distintos tonos.

