Otros rituales para bodas civiles menos utilizados
Estos han sido los 5 más utilizados. Pero no te vayas porque aún hay mas. Te voy a hablar de otros rituales para bodas civiles que se utilizan menos, pero que puedes valorar por si a ti te gustan más.
¡Vamos a por ellos!

- Las alianzas con aves rapaces
Realmente no forma parte de los rituales para bodas civiles. O al menos no sería un ritual en la forma que lo conocemos.
Es un complemento a la puesta de los anillos y resulta espectacular.
Esta boda fue en el Monasterio de Piedra de Zaragoza en donde tienen un cetrero experto en exhibiciones de aves rapaces que también utilizan en bodas civiles para la entrega de los anillos.
«En el siguiente enlace puedes ver mas fotos de esta boda en el Monasterio de Piedra«


- La ceremonia del vino
Este ritual es uno de los menos utilizados, pero aqui lo dejo.
Consiste en que el novio coge una copa con vino tinto y la novia otra copa con vino blanco. Ambas copas se mezclan en un recipiente vacio. Algo similar al rito de la arena pero con vino.
«Después el oficiante sirve una copa con esa mezcla de vinos a cada uno de los novios y se lo toman»

10. Ceremonia del candado
Otra de las ceremonias que podéis realizar en vuestra boda es la del candado. Consiste en que cada miembro de la pareja tendrá un candado que uniréis y cerraréis para después tirar la llave. Esto simboliza una unión duradera, al igual que comentábamos con la ceremonia de la arena. Estos candados unidos los podéis guardar como recuerdo y colgarlos en vuestro hogar.
Todos estos rituales se suelen hacer en las ceremonias civiles, pero hay casos en los que se introducen en las religiosas, siempre y cuando lo habléis previamente con el cura que os va a casar.
Y si queréis saliros de lo habitual y buscáis que vuestra boda civil sea única y diferente, desde Fly Up! Wedding Planner proponen: “aconsejamos a nuestras parejas que elijan el ritual que mejor les defina y que mejor transmita su carácter. Pensamos que existen tantos rituales diferentes como parejas. Por esto nos encanta plantear la idea de crear el suyo propio. Un ritual personalizado al máximo que surge de las características de cada pareja, inspirado en su forma de vida, sus aficiones o sus deseos. Además, nos motiva muchísimo la idea de ceremonias más atrevidas con rituales peculiares que nos permitan dejar volar la imaginación y dar paso a la diversión”.

Quimey Vañes, de The Happening Lab, nos cuenta: “os recomiendo que escribáis unos votos. Algo que se utiliza mucho en la cultura estadounidense, pero cada vez más parejas deciden hacerlo. Un momento precioso tanto para vosotros, al escuchar las palabras de vuestro/a amado/a en el altar, como para los familiares y amigos que están allí participando de esa preciosa unión. Escribir una carta de amor y leerla en ese momento hará que vuestra ceremonia sea muchísimo más vuestra y especial. Otra tradición muy bonita es que algún invitado especial (padre, hermano, algún amigo en común) de un discurso durante la ceremonia: que prepare y lea una carta dedicada a vosotros, contando vuestra historia, alguna anécdota emotiva o graciosa, o algo que a vosotros os haga ilusión escuchar en ese momento”.
Bodas Celtas
¿Qué es lo que más caracteriza a este tipo de bodas? La wedding planner Olga Pérez, de Un Mundo de Eventos, nos resume muy bien este tipo de bodas: "las bodas celtas tienen algo mágico que atrae mucho a las parejas, porque están muy conectadas con la naturaleza y la madre tierra. Los celtas lo celebraban todo: las cosechas, los nacimientos, los matrimonios e incluso la vejez. Funcionaban como una comunidad, tenían espíritu de gran familia y además eran una sociedad muy abierta, donde la mujer tenía los mismos derechos que el hombre".
Los celtas eran un pueblo indoeuropeo que vivió en Irlanda, Gran Bretaña y partes de Europa desde el año 700 a.C. hasta las progresivas conquistas de Roma y, posteriormente, del cristianismo. Los celtas invadieron lo que era la Europa de los pueblos naturales, que desde el año 5000 a.C. aproximadamente era matriarcal. Se fusionaron con esta población y crearon lo que hoy conocemos como población celta.
Los celtas se centraban en la naturaleza y su sociedad se basaba en la "gran familia", lo que hoy llamamos el clan, y que no solo incluía a la familia en sentido estricto, sino también a los antepasados y a los descendientes. Varios clanes formaban una tribu, encabezada por un rey, y la sociedad se dividía en tres funciones: la jurídica sagrada, la guerrera y la productiva. La relación hombre-mujer en este complejo sistema social era igualitaria. La mujer celta tenía derecho a elegir a su propio marido y no podía casarse sin su consentimiento. Una vez casada no pasaba a formar parte de la familia de su marido, sino que seguía siendo propietaria de sus bienes y podía administrarlos.
Los celtas desaparecieron casi por completo con las conquistas romana, germánica y cristiana, y sus costumbres y parte de su cultura se adaptaron a los invasores y sobrevivieron de otras formas, pero se perdió mucho de lo que hicieron. No utilizaban la escritura para transmitir sus enseñanzas, sino que su cultura era oral y lo siguió siendo hasta el final. Solo durante el Humanismo, el Renacimiento y la Ilustración los europeos empezaron a redescubrir sus raíces y comenzaron a estudiar lo que había sobrevivido sobre los celtas.
