- Ceremonia de la arena
Otro de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la arena. Simboliza la futura vida en común, la unión entre almas y esfuerzos a partir de ese momento en el que ya seréis marido y mujer.
Para este ritual se necesitarán dos recipientes de cristal pequeños y uno más grande, y arena de cuarzo cristalino de dos colores, aunque algunos utilizan la cantidad de colores al gusto.
En un momento de la ceremonia, los novios vierten juntos su recipiente individual lleno de arena, cada uno de un color, hacia el recipiente grande juntando las dos arenas y formando ondas de color.
Es muy sencillo y resulta muy vistoso no solo por la unión de las arenas de colores, también por la utilidad que posteriormente podemos dar a estos recipientes. Podéis conservarlos en un lugar visible de vuestra nueva casa.
«No se suele usar en ceremonias religiosas, aunque si lo he visto en alguna ocasión en la que los novios se lo pidieron expresamente al párroco de la iglesia»


- La ceremonia de la rosa
El primero de los rituales para bodas civiles es la ceremonia de la rosa. Este ritual consiste en intercambiar dos rosas, generalmente rojas, como símbolo de amor. Son el primer regalo como casados que reciben el uno del otro.
No voy a escribir el texto utilizado en esta ceremonia porque puede variar mucho de un maestro de ceremonias a otro.
Lo bonito sería utilizar la rosa siempre que necesitemos decir algo a nuestra pareja: pedir disculpas, demostrar el amor que sientes por ella y en definitiva que esa primera rosa no sea la última que entra en vuestras vidas.
Cada uno personaliza el texto a su gusto, incluye cosas, olvida otras.
«Es muy utilizado un párrafo del famoso libro “El Principito” en el que se habla del valor de la rosa y remarca lo diferentes que son todas las rosas al igual que nosotros también lo somos»


- La suelta de globos
En la suelta de globos puedes elegir la opción que más te guste en cuanto a tamaño, colores formas, etc. En cuanto al material de los globos te recomiendo que sean de latex porque es un material biodegradable.
Los más tradicionales son los globos rojos con forma de corazón, pero si no los encuentras tienes otras opciones.
«Si tu boda es de noche tendrás que buscar otras opciones porque no se van a ver los globos al soltarlos»

Oficiante de Boda No Religiosa: Ceremonia de Boda Simbólica (extracto) – Girona Julio 2014
¿Cuáles son las principales características de un rito de boda celta y qué simbolismos se utilizan durante la ceremonia?
En un rito de boda celta, existen varias características distintivas que le otorgan un aire místico y simbólico a la ceremonia. Algunos de los elementos más destacados son:
1. La conexión con la naturaleza: La tradición celta valora profundamente la relación entre los seres humanos y el entorno natural que los rodea. Por lo tanto, es común que los ritos de boda celta se realicen al aire libre, preferentemente en lugares sagrados como bosques, montañas o ríos.
2. El círculo sagrado: En una boda celta, los novios y los invitados forman un círculo alrededor de la pareja que se va a casar. Este círculo representa la unidad y la eternidad del amor, así como la protección de los espíritus y energías positivas.
3. Las promesas: Durante la ceremonia, los novios se hacen promesas mutuas de amor, fidelidad y respeto. Estas promesas suelen ser recitadas en forma de votos matrimoniales personalizados, donde cada persona expresa sus sentimientos y compromisos hacia el otro.
4. Los rituales de unión: Los rituales de unión en una boda celta son variados y simbólicos. Algunos ejemplos son: el intercambio de anillos, que representan el vínculo eterno; la unión de manos, que simboliza la unión y la conexión profunda; y el salto de la escoba, que representa la entrada a una nueva etapa de vida.
5. La música y la danza: La música y la danza juegan un papel fundamental en las bodas celtas, ya que se consideran formas de conectarse con lo divino y de celebrar la alegría del momento. Es común que se toquen instrumentos tradicionales como la gaita o el arpa, y que los invitados participen en danzas tradicionales.
6. El anillo de compromiso: En el contexto de una boda celta, el anillo de compromiso puede tener una carga simbólica especial. Muchas parejas eligen usar anillos celtas, que están decorados con símbolos antiguos y representan la unidad, la protección y el amor eterno.
El matrimonio para los celtas, ayer y hoy
El matrimonio en la época celta era un contrato que atestiguaba la unión libre de dos personas, que también podían decidir separarse en cualquier momento. El matrimonio garantizaba a las partes derechos y deberes para salvaguardar la familia. Por lo tanto, no había grandes ceremonias. Aun así, el matrimonio era un momento importante, especialmente los matrimonios de alto rango, porque permitían la reunión de los clanes y la forja de alianzas y amistades. Se organizaban enormes banquetes, en los que se consumía mucha comida, cerveza e hidromiel. Una tradición muy antigua es el cortejo mediante la resolución de acertijos. Hay que saber que a los celtas, en general, les gustaba hablar con metáforas, acertijos y juegos de palabras para expresar la complejidad del mundo y eran obstáculos que había que superar para conquistar a la mujer o al hombre deseado. El matrimonio para los celtas era una formalidad puramente contractual y no implicaba ninguna celebración religiosa, o al menos no ha sobrevivido ninguna. Los celtas, de hecho, no practicaban la pedida de mano y el suyo no era un matrimonio espiritual. En la práctica, no sabemos a partir de qué momento el matrimonio en el mundo celta adquirió también una connotación espiritual y/o religiosa.
Hoy llamamos matrimonio celta a aquel que incorpora una espiritualidad que se inspira en la tradición celta y utiliza símbolos antiguos. Como no se conocen ritos matrimoniales religiosos de la época celta, el matrimonio celta actual se compone de ritos reconstruidos que se refieren a los ritos celtas conocidos que tenían lugar, por ejemplo, durante los festivales, o a los ritos que se encuentran en diversos libros sobre la cultura celta escritos durante la Edad Media.
Para los celtas, lo sagrado y lo profano se mezclaban, no eran dos esferas de la vida separadas como hoy, sino que una impregnaba a la otra. Lo sagrado estaba vinculado a la naturaleza y a la relación del hombre con ella. Por ello, el matrimonio celta actual también está vinculado al lugar natural, al nemeton, al claro sagrado.
