Boda celta decoración
En cuanto a la decoración, los elementos visuales hacen referencia a la naturaleza. Debes hacer un círculo amplio de flores y distribuir en su perímetro 4 velas en cada punto cardinal.
Existe un altar ubicado en el norte con 3 velas (dorada, plateada y blanca), un cuenco de agua y otro de sal. Además, los invitados se colocan alrededor de la pareja de manera libre.
Y finalmente, en estas celebraciones celtas existen lazos multicolores que simbolizan los valores que deseen potenciar en la unión.
El matrimonio para los celtas, ayer y hoy
El matrimonio en la época celta era un contrato que atestiguaba la unión libre de dos personas, que también podían decidir separarse en cualquier momento. El matrimonio garantizaba a las partes derechos y deberes para salvaguardar la familia. Por lo tanto, no había grandes ceremonias. Aun así, el matrimonio era un momento importante, especialmente los matrimonios de alto rango, porque permitían la reunión de los clanes y la forja de alianzas y amistades. Se organizaban enormes banquetes, en los que se consumía mucha comida, cerveza e hidromiel. Una tradición muy antigua es el cortejo mediante la resolución de acertijos. Hay que saber que a los celtas, en general, les gustaba hablar con metáforas, acertijos y juegos de palabras para expresar la complejidad del mundo y eran obstáculos que había que superar para conquistar a la mujer o al hombre deseado. El matrimonio para los celtas era una formalidad puramente contractual y no implicaba ninguna celebración religiosa, o al menos no ha sobrevivido ninguna. Los celtas, de hecho, no practicaban la pedida de mano y el suyo no era un matrimonio espiritual. En la práctica, no sabemos a partir de qué momento el matrimonio en el mundo celta adquirió también una connotación espiritual y/o religiosa.
Hoy llamamos matrimonio celta a aquel que incorpora una espiritualidad que se inspira en la tradición celta y utiliza símbolos antiguos. Como no se conocen ritos matrimoniales religiosos de la época celta, el matrimonio celta actual se compone de ritos reconstruidos que se refieren a los ritos celtas conocidos que tenían lugar, por ejemplo, durante los festivales, o a los ritos que se encuentran en diversos libros sobre la cultura celta escritos durante la Edad Media.
Para los celtas, lo sagrado y lo profano se mezclaban, no eran dos esferas de la vida separadas como hoy, sino que una impregnaba a la otra. Lo sagrado estaba vinculado a la naturaleza y a la relación del hombre con ella. Por ello, el matrimonio celta actual también está vinculado al lugar natural, al nemeton, al claro sagrado.
Vestuario boda celta
El vestuario de una boda celta cobra gran protagonismo. La vestimenta nupcial de los celtas destacan por:
- Vestido de boda celta: La ropa de la novia, debe tener tonos claros y caer holgadamente hasta el suelo. Además, su corte es tipo imperio o línea “A”.
- Vestimenta del novio: La selección dependerá de la estación en que celebren el evento. Una opción es la camisa tipo túnica, pantalón estilo braccae y cinturón.
- Vestido invitada boda celta: Ahora bien, si eres un invitado (a) tienes permitido el uso de colores vivos o estampados de flores. Sin embargo, la ropa sigue siendo ligera y con pequeñas joyas en la superficie.
Hasta aquí nuestro post donde te contamos en qué consiste una boda celta, y sus principales características. Si has participado en este ritual, comparte tu experiencia en los comentarios.
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¿Qué es una boda celta?
Antes de nada, queremos decirte que la boda celta es una ceremonia del antiguo pueblo celta, donde la pareja manifiesta su deseo de unirse en matrimonio. De esta manera, se fortalecen ante su comunidad e inician un proceso de apoyo mutuo para trascender como familia.

Boda celta. Foto de Carmen Alvarez Tames (Flickr)
Como la mayoría de las costumbres celtas, tiene una profunda conexión con la naturaleza, al igual que los símbolos celtas, y suele realizarse al aire libre. De allí que, cada elemento o gesto expresa un gran respeto hacia todo lo relacionado con la naturaleza.
Rituales celtas populares
Hay muchos rituales de unión en la cultura celta no relacionados con el matrimonio, pero que pueden ser utilizados en la unión por su importante significado. Esta es una selección de algunos de los más conocidos.
Handfasting
El handfasting es la ceremonia de atar las manos con una cinta (tradicionalmente dos cuerdas, una roja y otra blanca), como símbolo de unión de la pareja, y tiene su origen en Irlanda y Escocia en la antigüedad. Con el cristianismo, el matrimonio se convirtió en un asunto religioso y así nació el handfasting. Un matrimonio entre las tradiciones antiguas y la religión cristiana. La imposición de manos se originó en el cristianismo celta, pero aunque a menudo se realizaba en la iglesia, tenía poco que ver con la religión cristiana y mucho más con la antigua. Simboliza la unión de los cuerpos de los/as novios/as, pero sobre todo de sus almas entre sí y con la tierra. Esta tradición proviene realmente de la época celta que ya era practicada por los celtas, quienes contraían matrimonios temporales de un año y un día (hasta la siguiente fiesta). Con esta tradición, una vez sellada la unión atando las manos de la pareja, se les consideraba casados durante un año y un día, tras lo cual debían decidir si se casaban en una ceremonia permanente o seguían caminos separados.

El ritual de la luz
El fuego siempre ha sido un elemento muy importante para todos los pueblos y los celtas solían encender fuegos sagrados durante las cuatro fiestas del fuego. Por ello, el rito de la luz puede recrearse de diferentes maneras: con velas o con hogueras. El fuego tiene un significado muy importante: es purificación pero también renacimiento y fuerza. En el matrimonio actual simboliza la unión de dos almas y su intención de alimentar una vida en común. Cada miembro de la pareja enciende una tercera vela con su propia vela.
