Vestidos Boda Celta

En la antigüedad, las novias de la cultura celta, vestían de color azul el día de su boda, pues era el color que simbolizaba la pureza.



Para vuestra Celebración de Amor, podéis optar por ropas de estilo medieval. Sacar vuestra creatividad para hacer un diseño único y que un buen sastre lo materialice. O comprar algo que os guste, del estilo que os represente y os haga sentir cómodos. Lo más importante es que escojáis las ropas que os hagan sentir bien. Lo primero que hay que tener en cuenta es la fecha de la boda. La estación y la hora en que se celebra el evento marcará el corte del vestido, su textura y los complementos que lo escoltarán el gran día.


Vestidos Boda Celta
La comodidad debe primar sobre todas las cosas y estar equilibrada diestramente con el factor estético. Es imprescindible que seas fiel a tu propio estilo.
Podéis también invitar a los asistentes a que sean creativos y a que se animen a vestir de una manera diferente, a la habitual en las bodas tradicionales.

Looks de las parejas

En cuanto al traje de los novios, el tartán suele asociarse a la cultura celta, pero este tipo de tejido es originario de Irlanda y el patrón consiste en una serie de líneas horizontales y verticales que cuando se cruzan forman un efecto de cuadrados. Pero si no os atrevéis a llevar una falda escocesa podéis optar por un traje de novio sencillo de colores que se encuentren en la naturaleza (la gama de marrones es la mejor e, incluso, la de los verdes oscuros). También ha de ser de estilo sencillo.
Además, algo que todos los celtas tenían en común era el uso del par, el cuello abierto por delante que indicaba el honor, el valor y sobre todo la libertad de un hombre o una mujer, el valor más alto para los celtas.
Así que ya sabéis: si queréis organizar una boda celta esperamos que esta información os haya resultado útil y hayáis descubierto mucho más sobre este tipo de celebración tan especial y cargada de simbolismo y significados. Y si queréis que todo salga perfecto, os recomendamos que contratéis a un/a wedding planner que os ayude a llevar a cabo esta idea.
Boda celta ritual. ¿Cómo se realiza la ceremonia?
El ritual de la boda celta se realiza teniendo en cuenta los siguientes elementos:
Boda celta sacerdotes
En una ceremonia celta participan 1 o 2 sacerdotes especializados en este tipo de eventos tradicionales. Lo importante, es que estos sepan conectar a la pareja y los espectadores con la atmósfera ritual.
Entre sus responsabilidades está dar la bienvenida, honrar a los antepasados con oraciones y oficiar la ceremonia.
Boda celta en la naturaleza
Debido a que las bodas celtas se caracterizan por honrar a la naturaleza, estas se celebran al aire libre. La mayoría de las veces tienen lugar en el bosque, playa, campo o montaña.
Según algunos historiadores, muchas bodas celtas se celebraban en días de luna llena. Esto lo hacía de cara a llevar a cabo el ritual celta de luna llena, y con el fin de comenzar una nueva etapa en matrimonio con energía pura y renovada.
Si vives en una zona urbana no hay inconveniente en que hagas el ritual en un jardín grande.
La atadura de manos o handfasting
Se trata del momento más importante de la ceremonia, y consiste en unir las manos de la pareja con un lazo. Este tiene un recorrido en forma de 8 y simboliza la eternidad.
También, puedes transar 3 de cuerdas con diferentes tonos y materiales para representar una relación llena de fortaleza.
Rituales celtas populares
Hay muchos rituales de unión en la cultura celta no relacionados con el matrimonio, pero que pueden ser utilizados en la unión por su importante significado. Esta es una selección de algunos de los más conocidos.
Handfasting
El handfasting es la ceremonia de atar las manos con una cinta (tradicionalmente dos cuerdas, una roja y otra blanca), como símbolo de unión de la pareja, y tiene su origen en Irlanda y Escocia en la antigüedad. Con el cristianismo, el matrimonio se convirtió en un asunto religioso y así nació el handfasting. Un matrimonio entre las tradiciones antiguas y la religión cristiana. La imposición de manos se originó en el cristianismo celta, pero aunque a menudo se realizaba en la iglesia, tenía poco que ver con la religión cristiana y mucho más con la antigua. Simboliza la unión de los cuerpos de los/as novios/as, pero sobre todo de sus almas entre sí y con la tierra. Esta tradición proviene realmente de la época celta que ya era practicada por los celtas, quienes contraían matrimonios temporales de un año y un día (hasta la siguiente fiesta). Con esta tradición, una vez sellada la unión atando las manos de la pareja, se les consideraba casados durante un año y un día, tras lo cual debían decidir si se casaban en una ceremonia permanente o seguían caminos separados.

El ritual de la luz
El fuego siempre ha sido un elemento muy importante para todos los pueblos y los celtas solían encender fuegos sagrados durante las cuatro fiestas del fuego. Por ello, el rito de la luz puede recrearse de diferentes maneras: con velas o con hogueras. El fuego tiene un significado muy importante: es purificación pero también renacimiento y fuerza. En el matrimonio actual simboliza la unión de dos almas y su intención de alimentar una vida en común. Cada miembro de la pareja enciende una tercera vela con su propia vela.
