5. Personalizar las mesas en función de vuestros gustos
Lo primero a la hora de materializar las ideas es pensar en la estructura del seating, si quieres que sea vertical u horizontal. Después hay que buscar ideas: Lo único que aconsejamos es que sea espectacular y llamativo.
Otro de los momentos más divertidos tiene que ver con la personalización de las mesas, siempre y cuando elijáis esta opción. Algunas parejas se lanzan a la aventura de tematizar su boda, o, al menos, las mesas de sus invitados, atendiendo a sus gustos, pasiones y hobbies.
En este aspecto se aconseja que se siga la coherencia decorativa general de la boda. Si realizamos una boda cerca del mar siempre queda muy bonito decorar con arena, conchas, redes, tonos turquesa, azules, naturales… Por el contrario, si la realizamos en el interior, en unos jardines estupendos, es perfecto utilizar materiales nobles como la madera, el vidrio y los colores verdes y blancos.

Si realizamos la boda rodeados de viñedos en unas bodegas maravillosas queda espectacular decorar con uvas, cajas de vino, tonos dorados, ocres y burdeos.

Y luego, para los más atrevidos, creativos y divertidos, cuentan que “están los seating plan tematizados, por ejemplo, de Juego de Tronos, de Star Wars, o incluso, de Piratas del Caribe”.

También podemos encontrar un seating plan muy original, que se refleja desde la llegada al recinto con el mapa del salón. En él, las mesas se identificarían con nombres especiales, como películas, grupos de música, nombres de discos, libros, celebrities, artistas, conceptos, sentimientos… Además, cada una de las mesas quedará acompañada de un motivo decorativo que haga referencia al nombre de la mesa.
Preguntas frecuentes que te pueden interesar
¿Puedo incluir imágenes? Si es así, ¿cuántas?
Sí, es posible incluir imágenes. Nuestras tarjetas de agradecimiento están configuradas con marcadores de posición de imágenes. Solo tienes que hacer clic en el marcador de posición que quieras y subir tu foto para que aparezca en dicha posición. Si quieres subir más de una imagen contamos con una variedad de diseños en los que se pueden incluir varias imágenes, solo tienes que elegir la plantilla que más se ajuste a tus necesidades. Nuestro editor también te permite añadir una imagen cuando no existe un marcador de posición. En este caso solo tienes que cargar tu imagen y arrastrarla a la tarjeta.
¿Cuándo se envían las tarjetas de agradecimiento?
A algunas parejas les gusta repartir las tarjetas de agradecimiento cuando entregan el recuerdo de la boda a sus invitados. Otras la diseñan cuando regresan de la luna de miel e incluyen fotos de la boda. Un plazo razonable para enviar las tarjetas de agradecimiento sería entre seis y ocho semanas después de la celebración.
¿Cuál es el formato adecuado para las tarjetas de agradecimiento?
Ofrecemos una variada selección de formatos de tarjetas de agradecimiento, desde la económica tarjeta postal hasta la exclusiva tarjeta plegable con foto. Las tarjetas de agradecimiento serán un bonito recuerdo para familiares y amigos.
¿Qué se escribe en la tarjeta de agradecimiento?
Además de agradecer a tus invitados su asistencia a la boda, unas palabras personales son una buena opción. Puedes imprimir el texto en las tarjetas o personalizarlas a mano para darles un toque más personal. Consejo: Añade un link a las fotos de la boda hechas por el fotógrafo de la boda y comparte el gran día en imágenes con tus invitados.
¿Se revisará la ortografía de los textos?
Comprobamos el alineado, el formato y la calidad técnica de cada pedido per no revisamos la ortografía. Te recomendamos que actives la extensión de Google Chrome Spell Checker para revisar la ortografía.
3. Organizar a los invitados por colores
Vuestros invitados deben organizarse en varias mesas y, para empezar la distribución, lo más práctico es dividir a todos ellos en colores, normalmente relacionados con un grupo: personas mayores, primos, amigos de la universidad… Con esta división, solo hay que coger el post it de cada color y colocarlo en la misma mesa. Aunque también podéis utilizar los colores para grupos determinados y, después, combinarlos. ¡Depende de vosotros!
Seguidamente, centraos en grupos de personas que suelan compartir parentesco familiar. Los abuelos y los tíos abuelos reciben su propio color, así como algunos tíos de más edad que casen más con este grupo de personas. Ellos acabarán en la mesa de “los mayores” gracias a esta designación por colores inicial.
Después, los primos que no sean niños pueden identificarse con el mismo color. En la mesa resultante, habrá primos sueltos y otros muchos con parejas, pero todos caben en el mismo espacio.
También hay una mesa de niños, donde estarán los miembros más pequeños de la familia (hijos de hermanos, tíos, primos…) y de amigos. Si son demasiados, se colocaría más de una mesa destinada a ellos, dividiendo la misma por hijos de familiares y niños procedentes de otros círculos.
Seguidamente, centraos en los amigos. En algunos casos, estos comparten mesa con los primos si estos últimos no son muy numerosos, pero normalmente suelen estar divididos por grupos: los amigos de la universidad, del trabajo, de la infancia… Debéis asignarles su color y colocarlos en sus mesas correspondientes.
Esta es solo una guía de cómo se podría actuar, pero cada familia tiene sus propias especialidades y quizá haya mezclas de personas que solo se entiendan en ciertos casos. Porque, en ocasiones, es mejor utilizar el sentido común y alejar a personas que se lleven mal, independientemente del grupo en el que se encuentren. ¡Organiza un seating plan coherente con cada situación!
4. Reestructurar
Siempre hay cambios de última hora debido a las altas o bajas que llegan cuando todo está dispuesto. Ante esa situación, existen dos opciones.
En caso de bajas, la primera pasa por utilizar la lista de suplentes y proceder a un segundo envío de invitaciones para sustituir a esas personas. Aunque parezca desagradable, esta práctica permite tener en mente a personas que siempre quisiste invitar, pero que no pudiste por falta de espacio o presupuesto. Tenlos en mente y ubícalos en el grupo con el que concuerden mejor.
La segunda consiste en adaptar las mesas a la nueva situación, quitando o poniendo personas y hablando con el lugar de celebración para dejar todo listo en el momento del banquete. Intentad que el espacio tenga flexibilidad para esos cambios de última hora.

