segundo vestido de novia de Meghan Markle


Lucir un segundo vestido de novia: ¡una tendencia al alza!

En 2022 fuimos testigos de bodas de famosas e influencers en las que no había solo dos, sino hasta tres vestidos de novia. Lo vimos por ejemplo en la boda de Lucía Pombo, en la boda de Inés Arroyo y, sobre todo, en la boda de Marta Lozano y en la boda de Teresa Andrés, quienes lucieron hasta tres diseños diferentes en su gran día. Una tendencia que acabamos de ver también este 2023 en la boda de Marta López y Kiko Matamoros.
Así que no hay duda de que ellas tienen parte de "culpa" de que ahora muchas novias deseen incluir en su estilismo un segundo –o un tercer– vestido de boda. Una tendencia de lo más versátil, ya que supone una ventaja para todas estas mujeres en diferentes aspectos. Por un lado, es una opción ideal para las que se casan en una ceremonia religiosa y quieren algo menos discreto para el resto de la boda.
Algo que coincide justo con los looks de las celebrities que han llevado hasta tres vestidos, ya que, si los analizamos, podemos ver como el primero estaba casi reservado en exclusiva para la iglesia por su patrón y sus características.
Por otra parte, es una fantástica idea para aquellas que no se terminan de decidir entre dos estilos nupciales, ya que no tendrán que renunciar a ninguno. O también para aquellas que quieren sorprender a sus invitados con su "yo" más atrevido y sensual en la parte de la fiesta. Aunque sin duda esta opción convencerá de cabeza a las que prefieren apostar por la comodidad o la sencillez para disfrutar al 100% de la parte final de su boda. ¡Una buena razón más allá del estilo!
Novias con sentido práctico
Tal vez estés valorando la posibilidad de llevar un vestido de novia corto porque sencillamente no quieres que quede arrumbado después de la boda civil. Para este tipo de ceremonias no aplican protocolos tan rígidos como para las bodas religiosas. Anímate a desafiar la tradición del blanco nupcial con un atuendo de color. Los vestidos de noche cortos ofrecen muchas opciones, ¿ya las exploraste?
Si no estás segura de llevar un vestido mini durante la ceremonia religiosa, puedes elegirlo como segundo look, una tendencia detectada desde este 2023, pero que viene fuerte para 2024. Las novias quieren comodidad, libertad de movimiento y mucha diversión sin preocuparse por arruinar su vestido largo.
Lo mejor es que no necesariamente tienes que adquirir dos vestidos, por eso del presupuesto, sino que hay muchas propuestas de vestidos desmontables o modulares: un vestido al que más adelante en el festejo puedes retirarle la falda o simplemente es que tiene la forma de acortarse. Maravilloso, ¿no? Lo mejor de dos mundos, largo y llamativo para el principio de la boda y corto para darlo todo en la fiesta.
