¿Cómo debe ser ?
El segundo vestido de cambio para novia suele ser más sencillo que el primer diseño sin perder esa imagen de novia. En los segundos vestidos podemos ver los escotes de vértigo, sin llegar a lo vulgar por supuesto, los cortes más sensuales, los detalles más arriesgados, las notas de color, e incluso los diseños cortos o trajes de pantalón. Todas recordamos el segundo vestido de novia de María Pombo, con un gran detalle cut-out en la espalda que lo hacía de lo más sensual y femenino.
Un vestido que por su forma nos recuerda mucho al que hemos visto de Meghan Markle y que también se asemeja a este diseño de Lorena Merino. Un diseño minimalista, ideal para segundos vestidos de novia o para aquellas novias que quieren lucir un vestido de novia principal sencillo pero elegante.

¿No sabes dónde comprar segundo vestido de novia?
Como hemos mencionado, los escotes o los vestidos cortos también son ideales para el segundo vestido de novia. No lo podemos negar, un vestido corto siempre resulta más cómodo que un vestido largo. Por eso, si quieres disfrutar de la fiesta de tu boda con total libertad, opta por vestidos cortos tan bonitos como este diseño de Inés Di Santo.

Otra idea que te va a encantar es añadir notas de color a tu segundo vestido de novia. El vestido de novia segundo matrimonio no tiene que ser de un blanco impoluto. Podrás encontrar diseños preciosos en tonos beiges y dorados, diseños muy originales que no pasarán desapercibidos. Pero si eres una novia que le gusta arriesgar, opta por diseños de color, como este conjunto de dos piezas de Alicia Rueda.

O como este otro diseño, aún más atrevido, de Isabel Sanchis en estampado floral. Para las novias más boho.

Muchas novias también eligen diseños repletos de pedrería, sobre todo, en aquellas bodas que se van a llevar a cabo por la noche y así brillar durante toda la fiesta.


La colección: arte nupcial en estado puro
Días antes del gran día, Vanitatis pudo hablar con Anna Ramírez, design director de Pronovias. "Año tras año, el equipo de diseño trata de crear vestidos diferentes y nunca vistos en pasarelas de moda nupcial, porque nuestro deber como marca líder es aportar al mercado la diferenciación que nadie se atreve a hacer y apostar por la innovación. Por ello, ideamos vestidos que nadie espera ver y que aportan algo nuevo a la moda nupcial. Se hace un estudio muy delicado sobre tendencias y juntamos todas las ideas para crear una nueva y única, pero intentamos crear siempre nuestras propias tendencias que nos permitan seguir siendo pioneros y marcar el paso en el sector de la novia".
El efecto sorpresa se tradujo en la colección más disruptiva de la marca: homenaje a Barcelona y la moda nupcial convertida en arte. "Cada vestido de la colección captura la esencia de Barcelona, desde su arquitectura emblemática hasta el valor cosmopolita de la ciudad, reafirmando el compromiso de Pronovias con la ciudad y celebrando su 60º aniversario como firma española líder en el sector. Cada vestido de esta nueva colección aporta un nuevo estándar de contemporaneidad y sofisticación en el mundo de los vestidos de novia", explicaron desde la firma.
En el centro, una estructura volátil que emulaba a un globo. Una vez que arrancó el desfile, esa estructura descendió a ras de suelo para servir de proyector y exhibir las entrañas de la firma con imágenes en movimiento que mostraron el trabajo que se realiza a diario en sus talleres.
Los encajes y los vestidos de princesa que, desde hacía décadas, habían acompañado a la firma, dejaron paso a un muestrario de trajes minimalistas con detalles especiales. Hablamos de volúmenes, transparencias, bordados, botones de porcelana o flores en 3D que, incorporados en diseños en blanco impoluto, dejaron sin palabras a los asistentes (una servidora incluida).
