¿Cuándo se hace el cambio de vestido de novia?
Lo ideal es hacer este cambio una vez terminada la ceremonia, religiosa o civil, y justo antes de empezar la celebración. Si quieres aprovechar más tu look de novia principal, puedes quedarte con el primer vestido durante el banquete de tu boda y cambiarlo antes de dar comienzo el baile nupcial. Para este momento utilizaremos un look más sencillo y menos aparatoso, que permita movernos con más libertad y con el que puedan abrazaros sin que una gran cola os separe.

¿Quién elige el vestido de la novia?
El vestido de novia lo debe elegir la protagonista del día, es decir: la novia. Debe ser una decisión personal. Sin embargo, muchas mujeres buscan la opinión y el asesoramiento de familiares, amigas y profesionales durante el proceso de elección. Es cierto que ellas pueden ayudar a decidirte aunque, a veces, también causan el efecto contrario. La decisión final debe ser de la novia, ya que ella será quien camine hacia el altar. Es importante que te sientas cómoda y segura con la elección y que tu vestido refleje tu estilo personal y tus preferencias.
En 2022 ya vimos cómo muchas novias optaron por lucir dos vestidos. Influencers como Marta Lozano o Teresa Andrés Gonzalvo llevaron hasta tres diseños. Y es que las novias más actuales quieren lucir espectaculares en su gran día. ¿Qué te pareció el segundo vestido de novia de Tamara Falcó?
La idea del segundo vestido de novia es perfecta para aquellas novias que quieren lucir un gran vestido para su ceremonia religiosa y buscan algo más discreto y cómodo a la hora de la fiesta. También es una gran idea para aquellas novias atrevidas que quieren lucir vestidos cut-out o con grandes escotes pero celebran su ceremonia por la iglesia. Ya sabemos que en las ceremonias religiosas hay que respetar un protocolo y los grandes escotes no son lo más adecuado.
Por otra parte, es una maravillosa propuesta para aquellas novias que no se terminan de decidir entre dos diseños nupciales y no quieren renunciar a ninguno. ¿Apostamos por un diseño clásico, con apliques joya y con una gran cola o nos decantamos por un diseño sencillo, largo y sin mangas, como el segundo vestido de novia de Meghan Markle?
Para su enlace con el príncipe Harry llevó un diseño sobrio y clásico para la ceremonia, y un segundo diseño más atrevido y sexy que lució tras el almuerzo. Confeccionado en un tejido de crepé de seda en color blanco, se trataba de un traje más cómodo, sin cola, ni velo, que tenía como objetivo principal destacar la esbelta figura de la novia y así fue. Un vestido con cuello halter que dejaba la espalda al descubierto.
La colección: arte nupcial en estado puro
Días antes del gran día, Vanitatis pudo hablar con Anna Ramírez, design director de Pronovias. "Año tras año, el equipo de diseño trata de crear vestidos diferentes y nunca vistos en pasarelas de moda nupcial, porque nuestro deber como marca líder es aportar al mercado la diferenciación que nadie se atreve a hacer y apostar por la innovación. Por ello, ideamos vestidos que nadie espera ver y que aportan algo nuevo a la moda nupcial. Se hace un estudio muy delicado sobre tendencias y juntamos todas las ideas para crear una nueva y única, pero intentamos crear siempre nuestras propias tendencias que nos permitan seguir siendo pioneros y marcar el paso en el sector de la novia".
El efecto sorpresa se tradujo en la colección más disruptiva de la marca: homenaje a Barcelona y la moda nupcial convertida en arte. "Cada vestido de la colección captura la esencia de Barcelona, desde su arquitectura emblemática hasta el valor cosmopolita de la ciudad, reafirmando el compromiso de Pronovias con la ciudad y celebrando su 60º aniversario como firma española líder en el sector. Cada vestido de esta nueva colección aporta un nuevo estándar de contemporaneidad y sofisticación en el mundo de los vestidos de novia", explicaron desde la firma.
En el centro, una estructura volátil que emulaba a un globo. Una vez que arrancó el desfile, esa estructura descendió a ras de suelo para servir de proyector y exhibir las entrañas de la firma con imágenes en movimiento que mostraron el trabajo que se realiza a diario en sus talleres.
Los encajes y los vestidos de princesa que, desde hacía décadas, habían acompañado a la firma, dejaron paso a un muestrario de trajes minimalistas con detalles especiales. Hablamos de volúmenes, transparencias, bordados, botones de porcelana o flores en 3D que, incorporados en diseños en blanco impoluto, dejaron sin palabras a los asistentes (una servidora incluida).
