"Timothy Treadwell y Su Novia - El Video Que Conmocionó al Mundo"

La historia de la pareja de ecologistas que fueron devorados por un oso en 6 minutos: el desgarrador audio final

2 de mayo de 2023,

Timothy Treadwell (46) era un apasionado de los osos grizzly, documentalista y ecologista autodidacta. Durante 13 temporadas seguidas visitó el Parque Nacional Katmai en el sureste de Alaska, Estados Unidos, pero su última aventura resultó ser trágica para él y su pareja Amie Huguenard (37).

“Los osos salvaron mi vida”

Comenzó a trabajar como camarero y a medida que pasaban los años su adicción al alcohol y las drogas se hizo insostenible hasta que tuvo una sobredosis casi fatal.

En ese momento tuvo una epifanía. Descubrió “la tierra de los osos” y creyó que para ser redimido, debía rehabilitarse.

”Los osos necesitaban a alguien que los cuidara, pero no a alguien que fuera un desastre. Así que les prometí a los osos cuidarlos y que ellos me ayudaran a ser mejor persona. Fueron una inspiración. Pude dejar la bebida. Fue un milagro”, aseguró.

Había encontrado finalmente un consuelo a su vida, pero también una misión y se creía el único capaz de salvar a los grizzly que vivían en la remota Alaska de los cazadores furtivos.

”Moriría por estos animales. Gracias a estos animales tengo una vida, antes no tenía”, se lo escucha decir en una grabación mientras las lágrimas comienzan a aparecer en sus ojos.

Timothy treadwell y su novia video

Amie Huguenard

Willy Fulton Amie Lynn Huguenard was Timothy Treadwell’s constant companion on his final three trips to visit the grizzly bears in Alaska’s Katmai National Park.

The film became one of Herzog’s most highly regarded works for its laser focus on Treadwell, an environmentalist with a troubled past who spent his summers with the bears of Alaska’s Katmai National Park. His eventual death in their jaws was something which surprised no one, least of all himself.

In the years since their fate came to light, much of the conversation around them has ignored Huguenard, but hers is a tragic cautionary tale and one of promise cut short.

‘Los osos salvaron mi vida’

Amie Huguenard en el hidroavión que la dejó en la reserva natural.

Comenzó a trabajar como camarero y a medida que pasaban los años su adicción al alcohol y las drogas se hizo insostenible hasta que tuvo una sobredosis casi fatal.

En ese momento tuvo una epifanía. Descubrió "la tierra de los osos" y creyó que para ser redimido, debía rehabilitarse.

"Los osos necesitaban a alguien que los cuidara, pero no a alguien que fuera un desastre. Así que les prometí a los osos cuidarlos y que ellos me ayudaran a ser mejor persona. Fueron una inspiración. Pude dejar la bebida. Fue un milagro", aseguró.

Había encontrado finalmente un consuelo a su vida, pero también una misión y se creía el único capaz de salvar a los grizzly que vivían en la remota Alaska de los cazadores furtivos.

"Moriría por estos animales. Gracias a estos animales tengo una vida, antes no tenía", se lo escucha decir en una grabación mientras las lágrimas comienzan a aparecer en sus ojos.

Llegó el frío: así va a estar el tiempo este martes en Mendoza

Treadwell sentía que dominaba el lugar por completo, conocía a los osos grizzly y se sentía amigo de ellos. Por sus reiteradas visitas en el Parque Nacional comenzó a identificarlos y a nombrarlos como Cupcake, Mr. Chocolate o Goodbear. Según pasaba el tiempo, el fanático de los osos muy confiado comenzó a jugar con las crías y hasta incluso cazaba peces con ellas. En sus últimas tres temporadas de visita lo acompañó su novia Amie que logró superar el miedo hacia los feroces animales. La pareja nunca pensó que ese maravilloso verano del 2003 terminaría con ellos despedazados dentro del estómago de uno de esos osos gigantes. La historia la recuerda Infobae.

Timothy Treadwell y su novia Amie Huguenard. Foto: Infobae.

En el verano de 2003, Amie y Timothy emprendieron un viaje al Parque Katmai en Alaska con la intención de recorrer y filmar a los animales que habitan allí. Él era un espíritu libre que siempre desafiaba las reglas, y esta vez no fue la excepción. A pesar de que sabía que el otoño es la estación más crítica y peligrosa en la que los osos del parque se preparan para el duro invierno, no temía a estos animales. Dos años antes, dos cazadores habían sido atacados y uno había fallecido. Acamparon en Kaflia Bay y armaron dos carpas azules, una para ellos y otra para las provisiones.

La pareja fue llevada al lugar por un hidroavión y el piloto Willy Fulton era el encargado de buscarlos el 3 de octubre de 2003, pero cuando llegó se encontró con una escena terrorífica.

La tarde era fría y lluviosa, con una densa neblina cubriendo todo el parque. Willy había llegado en su máquina naranja y, tras posarse en el agua gris, llamó a Timothy a gritos. Pero no hubo respuesta. Decidido a buscar a su amigo, bajó del avión y se adentró entre la densa vegetación que rodeaba el campamento. De repente, escuchó un ruido entre los árboles. Un escalofrío recorrió su cuerpo y supo enseguida que algo no estaba bien. “Tuve una sensación muy extraña”, recordaría más tarde. Con inquietud, regresó sobre sus pasos, saltó dentro de su avión y cerró la puerta.

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