"Timothy Treadwell y Su Novia - El Video Que Conmocionó al Mundo"

La noche de la tragedia

Los gritos de agonía y desesperación de Treadwell y Huguenard quedaron registrados en una cámara de video que encontraron con la tapa puesta, de lo contrario, las imágenes que hubiera podido captar serían comparadas con cualquier película de terror gráfica.

Los constantes errores de Timothy lo convertían en presa fácil de los osos hambrientos, quienes estaban a punto de entrar en hibernación tras acabado el verano. Precisamente, dos días antes de fallecer, ambos habían presenciado la brutal pelea entre dos grizzly por una presa.

”Estoy un poco preocupada, especialmente luego de ver la pelea del otro día. Todavía los amo. (. ) Nos iremos en pocos días y necesitamos estar seguros de que filmamos todo lo que necesitamos. Puedo ver la tristeza en los ojos de Tim cuando hablamos de irnos. Realmente él pertenece acá, esta es su casa”, expresó Amie a la cámara.

”Es uno de ellos y los entiende.(. ) A veces siento que él los quiere más que a mí y eso está okey para mí. Estos osos son su familia. Espero que pueda manejar la depresión de dejarlos luego de otro exitoso verano con ellos”, agrega.

En la noche del domingo 5, un día previo a que el piloto del hidroavión los recogiera, un oso de unos 4 metros de altura arremetió contra el campamento de la pareja en medio de la oscuridad. Inmediatamente, uno de los dos, no se sabe quién, prende la cámara sin quitar la tapa, presumiblemente para captar cómo es el encuentro del animal hambriento con un ser humano.

En el audio se puede escuchar los gritos de Treadwell siendo devorado por el oso. El sonido de la lluvia golpeando la carpa se combinaba con los gritos de desesperación de la mujer, quien tan solo le puede decir a su amado “que se haga el muerto”, mientras el feroz animal lo desmiembra.

‘Los osos salvaron mi vida’

Amie Huguenard en el hidroavión que la dejó en la reserva natural.

Comenzó a trabajar como camarero y a medida que pasaban los años su adicción al alcohol y las drogas se hizo insostenible hasta que tuvo una sobredosis casi fatal.

En ese momento tuvo una epifanía. Descubrió "la tierra de los osos" y creyó que para ser redimido, debía rehabilitarse.

"Los osos necesitaban a alguien que los cuidara, pero no a alguien que fuera un desastre. Así que les prometí a los osos cuidarlos y que ellos me ayudaran a ser mejor persona. Fueron una inspiración. Pude dejar la bebida. Fue un milagro", aseguró.

Había encontrado finalmente un consuelo a su vida, pero también una misión y se creía el único capaz de salvar a los grizzly que vivían en la remota Alaska de los cazadores furtivos.

"Moriría por estos animales. Gracias a estos animales tengo una vida, antes no tenía", se lo escucha decir en una grabación mientras las lágrimas comienzan a aparecer en sus ojos.

Llegó el frío: así va a estar el tiempo este martes en Mendoza

Treadwell sentía que dominaba el lugar por completo, conocía a los osos grizzly y se sentía amigo de ellos. Por sus reiteradas visitas en el Parque Nacional comenzó a identificarlos y a nombrarlos como Cupcake, Mr. Chocolate o Goodbear. Según pasaba el tiempo, el fanático de los osos muy confiado comenzó a jugar con las crías y hasta incluso cazaba peces con ellas. En sus últimas tres temporadas de visita lo acompañó su novia Amie que logró superar el miedo hacia los feroces animales. La pareja nunca pensó que ese maravilloso verano del 2003 terminaría con ellos despedazados dentro del estómago de uno de esos osos gigantes. La historia la recuerda Infobae.

Timothy Treadwell y su novia Amie Huguenard. Foto: Infobae.

En el verano de 2003, Amie y Timothy emprendieron un viaje al Parque Katmai en Alaska con la intención de recorrer y filmar a los animales que habitan allí. Él era un espíritu libre que siempre desafiaba las reglas, y esta vez no fue la excepción. A pesar de que sabía que el otoño es la estación más crítica y peligrosa en la que los osos del parque se preparan para el duro invierno, no temía a estos animales. Dos años antes, dos cazadores habían sido atacados y uno había fallecido. Acamparon en Kaflia Bay y armaron dos carpas azules, una para ellos y otra para las provisiones.

La pareja fue llevada al lugar por un hidroavión y el piloto Willy Fulton era el encargado de buscarlos el 3 de octubre de 2003, pero cuando llegó se encontró con una escena terrorífica.

La tarde era fría y lluviosa, con una densa neblina cubriendo todo el parque. Willy había llegado en su máquina naranja y, tras posarse en el agua gris, llamó a Timothy a gritos. Pero no hubo respuesta. Decidido a buscar a su amigo, bajó del avión y se adentró entre la densa vegetación que rodeaba el campamento. De repente, escuchó un ruido entre los árboles. Un escalofrío recorrió su cuerpo y supo enseguida que algo no estaba bien. “Tuve una sensación muy extraña”, recordaría más tarde. Con inquietud, regresó sobre sus pasos, saltó dentro de su avión y cerró la puerta.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar