Yeray Álvarez y Eneritz: una historia de amor y de lucha
El pasado domingo, después de más de seis meses alejado de los terrenos de juego por culpa de un cáncer Yeray Álvarez volvía a jugar con el Athletic, el equipo en el que debutó en verano de 2016 y con el que había soñado desde niño.
Los leones perdían ante el Girona pero el de Barakaldo ganaba su batalla contra la enfermedad, una lucha en la que su novia Eneritz ha estado presente en cada paso del camino.
Tan solo tres meses después de haber logrado un puesto en el primer equipo del club bilbaíno a Yeray le diagnosticaron cáncer. En aquél momento, el joven, que cumplió 23 años el pasado 24 de enero, llevaba unos meses saliendo con su novia, una camarera de un famoso bar de Bilbao de la que se enamoró a primera vista.
Los Rebujitos: «quiero seguir en la música hasta los años del Junco»

Pregunta: Cuéntanos los orígenes del grupo, ¿en qué momento surgió y quiénes lo integraron?
R: Yo no soy quien para juzgar, puedo opinar si me gusta o no. Aunque, no te voy a engañar, es un gran escaparate: el que se sienta en esa silla le viene genial para promocionarse a él mismo. No me gustan esos formatos, pero nunca hay que decir que no en esta vida.

R: Lo llamamos así porque tocábamos todos los palos. También a la hora de producir combinábamos lo sintético con lo orgánico. En Andalucía también llamamos Rebujitos a los frutos secos que llevan quicos, cacahuetes, pasas… Esta es la respuesta fácil, pero una cosa te voy a decir, yo no recuerdo ni quién ni en qué momento se puso el nombre de Los Rebujitos. Yo creo que surgió de una noche loca, de los restos.
P: ¿Por qué se separaron Los Rebujitos? ¿echas de menos a tu primo como mano derecha de tu música?
R: Los dos cogimos caminos distintos porque teníamos diferentes pensamientos, metas y miradas. No me arrepiento de mi decisión. Además, nada es para siempre, hay que saber decir hasta luego. A veces te aferras a algo que te importa, pero como no lo sueltes, te va a seguir quemando. No hay que forzar las cosas. Echo de menos a la persona en sí, porque han sido muchos años, y al fin al cabo es mi familia. El paso fue complicado, pasé de estar acompañado de una persona en los escenarios a luego a estar completamente solo.
P: ¿Por qué decidiste mantener el nombre del grupo?
R: Ahí entra entra la discográfica, que es quien tiene el poder del nombre. Pero también fue porque el estilo de los Rebujitos nació de mí: yo me dedicaba a componer todas las canciones y era quien abanderaba el grupo. Esa marca la había creado yo ‘entre comillas’. A mi primo Manuel no le voy a quitar mérito ni le voy a dejar a un lado, pero era razonable quedarme yo con el nombre al ser la voz y las canciones mías.
