Sin equipaje y con un invitado inesperado
La mayoría de los setenta asistentes a la boda llegaron días antes a Santorini para poder explorar sus rincones más atractivos, sus playas paradisíacas y sus pintorescos pueblos. Pero muchos de ellos se encontraron con una incómoda sorpresa nada más aterrizar: su equipaje se había extraviado. Superada la angustia inicial y sin dejarse dominar por la impaciencia, mientras los novios ultimaban los detalles y los preparativos de la fiesta de bienvenida, los invitados aprovecharon el tiempo libre para disfrutar de los múltiples encantos de la isla, a la que finalmente, las maletas llegaron a tiempo.

Sin embargo, la mañana de la boda, María José y Jordi se encontraron con un invitado inesperado: Meltemi. La pareja había alquilado una fabulosa villa sobre una colina para su estancia, la ceremonia de la boda y la celebración posterior. Pero el temido Meltemi, el intenso viento seco y persistente que sopla en el archipiélago de las Cícladas, hizo su entrada en escena y trastocó los planes de llevar a cabo allí la cena. Esa misma mañana, pudieron encontrar otro escenario idílico para la celebración, también al borde del mar y sin el temor de salir volando.

Entre lágrimas de emoción, muchas risas, aplausos y algún que otro “olé”, la modelo y el padre de su hijo se prometieron amor eterno ante una espectacular puesta de sol, con el Egeo a sus pies, y en una ceremonia simbólica. Una de las tres hermanas de la novia, Carmen, actuó como oficiante, puesto que la pareja ya había contraído matrimonio previamente, en Coria del Río, localidad natal de la novia.
La historia de amor de José María Michavila y Alejandra Salinas
Antes de iniciar una relación con Alejandra, el exministro tuvo un noviazgo complicado con Genoveva Casanova, exmujer de Cayetano Martínez de Irujo, con la que tuvo varias idas y venidas durante dos años.
Tras varias crisis e intentos, acabaron finalizando su noviazgo. Las últimas fotos de ellos dos juntos se captaron en diciembre de 2016 en el aeropuerto tras venir de un viaje juntos.
Tras esta relación tormentosa, encontró la calma en la aristócrata, que es la sobrina de Lorenzo y Mercedes Milá.
La pareja se conoció de una manera muy peculiar, en la iglesia San Andrés, situada en el barrio de La Latina de Madrid. Alejandra cantaba en el coro.
La primera vez que se les vio aparecer juntos fue en octubre 2017, cuando salían del Teatro Real de Madrid, y no se ocultaron, salieron agarrados del brazo. Desde entonces se les fotografió ya siempre juntos en diferentes eventos o salidas.

