El Encanto de la Boda de Carolina y Aless - Un Romance Inolvidable

El miedo

“Tengo cáncer, pero, lo peor de todo, tengo miedo. […] Todavía quedaba la última batalla, la batalla de mi vida, pero creo que el cuerpo es sabio y te prepara para todo, incluso la muerte”. Estas son las palabras que más emoción recogen en el libro. Después, llega el texto en primera persona de Ana Obregón, donde recoge la felicidad que sintió con el nacimiento en 1992 de su entonces único hijo (hay que recordar que ahora es madre legal de Ana Sandra, hija, en realidad, de Aless) y cómo se rompió tras conocer que estaba enfermo.

Este le dijo que se iba a un centro médico porque no aguantaba el dolor que sentía. “Mamá, me muero de dolor, me voy a urgencias”. Y desde entonces todo fue un ir y venir de médicos, hospitales y tratamientos.

El joven, tras conocer que no estaba bien, abandonó la casa donde vivía y volvió al hogar con su madre. “Lo lamento muchísimo, Ana, el tumor de tu hijo es maligno, es un tipo de cáncer raro y muy agresivo. Tiene muy mal pronóstico”, les confirmaron. “Lloré lágrimas púrpuras que salían a borbotones porque ese doctor me acababa de arrancar el corazón de cuajo y me estaba desangrando. ¿Cómo se lo iba a decir a mi hijo? ¿Qué iba a hacer?”, cuenta Ana Obregón.

Boda de Carolina Monje, ex novia de Aless Lequio

Boda Carolina Monje, ex novia de Álex Lequio

El vestido de novia, diseñado por ella misma, no podía ser romántico y acorde con la cita. Una propuesta formada por un cuerpo de manga larga con encaje semitransparente, flores y escote en pico. También tenía un escote en la espalda, que se decoraba también con una botonadura central. La falda larga cae fluida hasta el suelo y se remata con una larga cola. Su peinado con unos mechones sueltos por el rostro, se culmina con un velo.

Lo cierto es que, pese a que Carolina Monje siempre se mantuvo al margen de la prensa, la boda de la ex novia de Aless Lequio ha levantado mucha expectación mediática.

Su pacto

“Mamá, papá… Si me pasa algo, acordaos de la muestra que dejé en el laboratorio de Nueva York. Quiero tener hijos, aunque ya no esté. Es mi deseo. Prometedme que lo vais a hacer, por favor”, les pide el joven poco antes de fallecer.

“Durante tres años he guardado en secreto tu testamente, ese pacto que hicimos en el hospital que solamente sabíamos tu padre, tus tías y yo. He luchado sola en silencio para conseguir lo imposible y esa ilusión me ha perdonado la vida cada día de mis tres años de duelo por ti. Te prometí que te salvaría y no pude cumplirlo. Te juré en el hospital que cumpliría tu última voluntad, y ese milagro se ha hecho realidad”, dice Ana Obregón. “Por fin tendré un poquito de ti aquí conmigo y nunca jamás volveré a estar sola. Sé que serás el mejor papá del mundo desde el cielo y que ahora mismo estarás feliz y sonriendo. ¡Lo hemos conseguido, Aless!”.

Pronto tendré en mis brazos a tu hija, mi nieta. Se llamará Ana Sandra. Mi corazón estará lleno de amor y emoción al abrazarla. […] Mi chico de las musarañas, ya no continuaré agonizando en esta muerte lenta, ahora me vaciaré de paisajes dolorosos porque tu hija me prestará tu sonrisa y tu corazón. Ahora quiero vivirme”, escribe Ana en el epílogo.

Ana Obregón, Alessandro Lequio y Carolina Monje en el entierro del Álex Lequio.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar