Ahora, su más firme apuesta es abordar el reto de la venta online en alimentación.

En 2018, un año después de la incorporación de Juana Roig, Mercadona lanzaba su prueba piloto de tienda online en Valencia.
Su éxito llevó a que, en tan sólo otro año, la ejecutiva anunciase el despliegue de la tienda online a Barcelona.
"Tras el éxito en Valencia de la compra online de Mercadona durante su primer año de vida, hoy llegamos a Barcelona con la seguridad de que este servicio dispone de un potencial enorme. Prevemos que el lanzamiento en esta gran ciudad va a ser un hito significativo en la firme apuesta de la compañía por abordar el reto de la venta online en alimentación", certificaba la directora general del proyecto de compra online.
Un matrimonio unido por las buenas causas
Al igual que Hortensia, Juan también desarrolla una importante labor altruista. “El conocimiento y el dinero dan la felicidad… si los compartes”, afirma el matrimonio. Prueba de ello, el pasado 10 de marzo, cuatro días antes del confinamiento, tomó la decisión de invertir un total de 76 millones de euros de sus dividendos para reactivar la economía de Valencia y de España. Por otro lado, el dueño de Mercadona también preside la Fundación Trinidad Alonso, llamada en honor a su madre y creada para “irradiar la cultura del esfuerzo a través del deporte”. Además, tiene la Fundación Roig Alfonso –el nombre de su hermano, que sufría una discapacidad y falleció el año pasado–, para promover la integración social y laboral.
Por otro lado, el dueño de Mercadona dedica su tiempo libre al pádel y baloncesto, siendo accionista mayoritario del Valencia Basket Club –en 2017, invirtió 35 millones de euros en el equipo. Esta pasión por los deportes la comparte con sus hermanos Fernando y Paco: el primero, además de poseer el 9 por ciento de Mercadona, es presidente y máximo accionista del Villarreal C.F. –al que sacó de tercera y llevó a la Champions–, mientras que Paco Roig sigue siendo recordado por dirigir el Valencia C.F. a mediados de los 90.
Otra de sus herencias familiares es ser fan del Villareal CF.

Mientras su padre es el accionista mayoritario del Valencia Basket Club, Juana se declara fan del Villareal CF.
El club es propiedad de su tío Fernando Roig Alfonso, actual presidente desde 1997.

Antes de su formación universitaria, Juana estudió en el Caxton College de Puçol, un colegio británico bilingüe privado en Valencia, de acuerdo con la revista de moda.
La hija más pequeña de los Roig-Herrero se formó en la Esade, una institución global que cuenta con Business School, una Law School y un área de Executive Education —escuela de negocios, de derecho y de educación ejecutiva, en su traducción—.

En Esade, explicita La Razón, conoció al que sería su futuro esposo, Álvaro Otero Pérez, también economista e hijo del jefe del Equipo de Cirugía Cardiovascular del Hospital Clínico de Valencia, Eduardo Otero.
Juan Roig y Hortensia Herrero también se conocieron durante su época universitaria. De no ser así, Roig podría no haber sido el empresario de éxito que es hoy en día.
"Gracias a mi mujer acabé la carrera, porque si quería salir con ella tenía que estudiar", cuenta el dueño de Mercadona.
Ahora, mantiene un matrimonio "moderno" que comparte hobbies —describen quienes los conocen— .

Esta vez, las comparte con su pareja, con quien forma un "matrimonio muy normal", describen quienes les conocen, según La Otra Crónica.
La pareja tiene una hija que nació 3 años después de su matrimonio, de acuerdo con Tu Otro Diario.
Su gran labor de mecenazgo
El dicho de “Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer” se cumple a rajatabla en el caso de Juan Roig. Nacida hace 70 años, Hortensia Herrero llama la atención por su elegancia natural y su melena rubia, aunque, cuando llevaba el pelo castaño, guardaba un sorprendente parecido con la actriz y cantante Ana Belén. Heredó una disciplina militar de su padre, teniente coronel del Ejército de Tierra, que fue la misma que inculcó a su ahora marido durante su época universitaria.
Licenciada en Ciencias Económicas, Hortensia ocupa el cargo de vicepresidenta de Mercadona, desde 1996, y posee el 27,71 por ciento de su accionariado. Pese a esta implicación empresarial, también desarrolla una importante actividad filantrópica y de mecenazgo, a través de la fundación que preside y lleva su nombre. Se trata de un organismo sin ánimo de lucro que fomenta proyectos socioculturales y artísticos: la Iglesia de San Nicolás –conocida como la Capilla Sixtina valenciana–, el Colegio de Arte Mayor de la Seda o la Ermita de Santa Lucía son algunos de los bienes del patrimonio de la capital levantina que han sido rehabilitados por la Fundación Hortensia Herrero. Además, dentro de unos meses , se iniciará la restauración de la Iglesia de los Santos Juanes de la misma ciudad.

Probablemente, su proyecto más ambicioso es la remodelación del Palacio de Valeriola, una construcción del siglo XVII que compró en 2016 a la viuda del general Alfonso Armada para transformarlo en un centro de arte. Las obras de este edificio de estilo neoclásico, que se transformará en un centro de arte, continuarán hasta principios de 2023. Al margen de la arquitectura, Hortensia muestra un gran interés por otras disciplinas artísticas, como la danza, que también apoya con su fundación. Especialmente, le fascina la escultura. Por ejemplo, el pasado mes de junio, su fundación y Mercadona compraron dos obras de Jaume Plensa para exponerlas en la Comunidad Valenciana. Anteriormente, Hortensia adquirió piezas de Alexander Calder, Tony Cragg, Anish Kapoor y Manolo Valdés, entre otros autores.
