Castillo de la Mota
Este palacio estaba en la cima del cerro de la Mota, el punto más alto de Marchena. Muy cerca se encontraba la plaza ducal, antiguo patio de armas del palacio. En la explanada de albero donde estuvo queda la capilla ducal, llamada San Juan de la Mota y el convento de la Purísima Concepción, fundado por los duques de Arcos. Construcción almohade (siglos X al XII), tuvo su propia mezquita y una zona militar. Se conservan restos árabes en la base de la torre de Santa María, dos aljibes y el jardín del parque conectado a través de canalizaciones con los baños. Del Castillo queda la portada principal construida en 1492 y colocada hoy en la entrada de los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla.
La muralla urbana de Marchena se encuentra en el centro de la localidad. El perímetro total de la muralla llegó a medir unos 2.400 metros. Actualmente, se pueden ver reconocer tres puertas: la puerta de Morón, la de Sevilla y la del Tiro de Santa María. En la puerta de Morón se encuentra actualmente la Oficina de Turismo de la localidad; la puerta de Sevilla, también llamada Arco de la Rosa, fue construida en el siglo XII y es quizás la mejor defendida de todas y la puerta del Tiro de Santa María daba acceso a la alcazaba que fue utilizada posteriormente por los duques de Osuna para levantar su palacio.

Sobre el Castillo de la Monclova
El Castillo de la Monclova es uno de las fortificaciones más antiguas de Andalucía. El mismo ha sido testigo de cientos de historias palaciegas, traiciones y batallas. Este castillo data del siglo XVI, y fue erigido encima de la vieja Obúcula Turdetana, un yacimiento arqueológico cuya principal característica es que estaba situado por encima de una elevación circular en el terreno que facilitaba la protección de la zona.
De hecho, fue gracias a esta privilegiada situación que se utilizó como fortaleza durante la época musulmana. A partir del siglo XV, el castillo de la Monclova pasó de propietario en propietario hasta que, finalmente, en el año 1837 empezó a formar parte de la Casa de los Duques del Infantado.
Posteriormente, en el año 1910, Joaquín de Arteaga y Echagüe, Duque del Infantado, ordenó la reconstrucción con los restos del convento de las Merced de Loca, utilizando sus columnas romanas y otros elementos traídos de España e Italia.
Las 5.350 hectáreas que comprenden el castillo están dedicadas a la agricultura, la ganadería y la agroindustria. Uno de sus productos autóctonos es el aceite de la Monclova, uno del aceite con la mejor calidad del país. Asimismo, cuenta con su propia cantera y una planta de compostaje.
Actualmente, el castillo de la Monclova se ha habilitado para llevar a cabo celebraciones como bodas y comuniones. Se trata de un espacio idóneo con las dimensiones apropiadas para este tipo de fiestas. Prontamente también será habilitado como alojamiento para ocasiones especiales. Entre los servicios que ofrece podrá encontrar: Alojamientos, catering, transporte, audiovisuales, iluminación, sonido, música y decoración.
